Culto
Rocketman: filme biográfico de Elton John convierte Cannes en una fiesta pop

Rocketman: filme biográfico de Elton John convierte Cannes en una fiesta pop

Producida por el propio cantante y dirigida por el realizador que concluyó Bohemian rhapsody, es una celebración de sus primeros años. Con poco sexo y muchas drogas, la cinta recibió una ovación del festival. Rocketman se estrena el 30 de mayo en Chile.

Puede que Bohemian rhapsody haya inventado un nuevo subgénero en Hollywood: el de los rockeros que producen sus propias películas para mayor gloria de sí mismos. Así como aquel filme fue concebido, diseñado y ejecutado por Queen (mejor dicho por Brian May y en menor medida Roger Taylor), Rocketman pasó cinco años detrás de los bastidores de la escritura de guión y todos los afanes de la preproducción.

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Quienes movían los hilos eran Elton John y su esposo David Furnish: buscaban directores, posibles protagonistas, imaginaban locaciones, le tomaban el pulso al imprevisible negocio del cine. Finalmente dieron en el clavo y ya probado el éxito de Bohemian rhapsody, ellos llegan con Rocketman, la crónica del salto a la fama del músico inglés en los agitados y tóxicos años 70.

La película tuvo un costo de 40 millones de dólares y no hay duda de que se notan en el largometraje que ayer en la noche se estrenó fuera de competencia en el Festival de Cannes. Nadie escatimó en la recreación de los escenarios multicolores, la parafernalia escenográfica y las mansiones del Elton John modelo 70, algo más extravagante que el actual.

El filme es en buena parte eso: un gran e iridiscente escenario hecho a la medida de Elton John. Ahí caben sus infinitos trajes, sus inagotables lentes, sus múltiples drogas y un par de amantes. Es el cantante hiperactivo de los soberbios discos de esa época (Honky Chateau y Goodbye Yellow Brick Road), y es al mismo tiempo un drogadicto que dice haber probado todas los estupefacientes del planeta.

La premiere de Rocketman tuvo toda la pompa y circunstancia que un largometraje de estas características necesita. Elton John siempre fue un amante del lujo (la única adicción que dice mantener desde sus erráticos años 70) y el estreno en Cannes le vino como anillo al dedo: contó con una alfombra roja de primer nivel, con todo el glamour de la ocasión y con él mismo (y su esposo) como centro de la atención de los fotógrafos y fans ubicados en los costados de la alfombra roja.

El cantante de “Your song” llegó 15 minutos antes del inicio de la función, escoltado por Taron Egerton, quien lo interpreta en el filme, el resto de los actores y el director. Se movía lento y a pequeños pasos, contrastando con el juvenil y ágil Egerton, que por lo demás en la película demostró estar a la altura del personaje. Dentro del Gran Teatro Lumiere, una ovación lo saludó por varios minutos, como introducción al musical que estaba por proyectarse.

Estrella en rehabilitación

Rocketman, cuyo título es de uno de los temas más conocidos de Elton John, es dirigida por el británico Dexter Fletcher, quien venía de hacer un trabajo curioso y sintomático: completó el rodaje de Bohemian rhapsody cuando su director original Bryan Singer fue despedido. Hay algo de la misma ligereza y toques de humor que tenía el filme sobre Freddie Mercury, pero aquí llevados al mundo de John, apenas un año menor que el líder de Queen.

También existe la misma sensación de que nunca se está contando la auténtica historia de nadie, sino que más bien la superficie brillante y cliché que todos conocemos: la familia de clase media, los primeros contratos disqueros, los managers abusivos, las ganancias millonarias, las drogas y las actuaciones a estadio lleno. En ese modelo, Taron Egerton (Kingsman: El servicio secreto) cumple muy bien: canta en el tono, parece haber aprendido algo de piano y, sobre todo, luce los más extravagantes trajes posibles.

También viaja al mundo de las drogas y al menos una de las dos intoxicaciones que se ven en pantalla es por decisión propia, visitando los períodos más oscuros del músico, cuando su relación sentimental con su manager John Reid estaba en el suelo. Con él protagoniza el único beso de dos hombres que vemos en pantalla. Ahí al menos, Bohemian rhapsody ganaba.

Donde ambas empatan es en una magnífica banda sonora, que en el caso de Rocketman se eleva a 20 canciones, desde “Tiny dancer” hasta “I’m still standing”. El exclusivo público de la premiere de Cannes aplaudió y coreó en particular el imbatible “Your song”. Al término de la función la ovación duró por lo menos cinco minutos y Taron Egerton rompió en lágrimas. Sir Elton John también agradeció desde su asiento, pero desapareció antes que nadie. Los que se quedaron dentro del teatro o fueron al cóctel más cercano se perdieron lo que vendría 800 metros más allá: el propio Elton John cantó “I’m still standing” y “Rocket man” a dúo con Taron Egerton en una playa donde no se necesitaba traje de etiqueta para entrar. Además lanzó una frase que lo retrata de arriba abajo: “Aunque la película no gane ni un sólo centavo, no me importa. Es lo que yo quería”.

Sobre el autor:

Rodrigo González |
Sub-editor de Cultura de La Tercera.