Culto
Paul McCartney y Ringo Starr: unidos por la leyenda

Paul McCartney y Ringo Starr: unidos por la leyenda

El reciente reencuentro entre los ex Beatles, durante el final de la gira de "Macca" por EE.UU, permite recordar el lazo que ambos forjaron durante su etapa en el legendario cuarteto, el que han estrechado en estos días en que son sus últimos sobrevivientes.

Ocurrió en febrero de 1965. Los Beatles grababan la pista base para su nuevo sencillo, “Ticket to ride”. El ritmo arrastrado y cansino le sugirió a Paul McCartney una idea para el arreglo de percusión. Se dirigió a Ringo Starr y le pidió tocar un salto muy corto en los toms de la batería. Eso le dió a la canción su ritmo característico. “La contribución de Paul fue la forma en que Ringo tocaba”, relató John Lennon en una entrevista a David Sheff, años después.

No es un misterio que “Macca” tiene habilidad para los tambores. Antes de que Starr y Pete Best ocupasen el sillín en la banda, él se hacía cargo del instrumento. Incluso, como detalla Phillip Norman en la biografía del músico, en algún momento el resto del grupo, que además integraban Lennon y George Harrison, consideraron la posibilidad que él continuase de manera permanente en el puesto, en vista de las dificultades que tenían para conseguir baterista. Finalmente, en la víspera del viaje hacia Hamburgo, en agosto de 1960, Best se integró, y el zurdo tiempo después pasó a tocar el bajo.

Tal vez por ello, este forjó un lazo especial con Ringo. En las tensas sesiones del Álbum Blanco, en 1968, ambos figuran como los únicos intérpretes en “Why Don’t We Do It in the Road?”, la rockera canción de Paul inspirada al ver monos copulando en la carretera, durante su viaje a la India. El bajista devolvería el favor al ser el único Beatle en participar en la primera canción de Starr en el catálogo de grupo, “Don’t pass me by”.

Tras la separación, hubo algunos encuentros. McCartney colaboró en Sentimental Journey, el primer elepé en solitario del baterista. También estuvo presente en las sesiones del álbum Ringo -el primero que reunió a los cuatro Beatles, por separado-, y años después, este le retribuyó al participar en el fracasado proyecto cinematográfico Give My Regards to Broad Street.

Hace una semana, ambos músicos volvieron a las páginas de los medios por su reunión durante la última fecha del Frehsen Up Tour en EE.UU (el mismo que lo trajo a Chile en marzo pasado). Desde que son la mitad viva de la leyenda sus lazos se han vuelto más estrechos, y por ello, de cuando en cuando se reencuentran, a la manera de esos viejos camaradas de años escolares que charlan para ponerse al día. Anteriormente, McCartney felicitó al hombre de “Octupus’s Garden” cuando este fue nombrado Sir, en 2018, y, entre otras cosas, fue quien lo introdujo al Salón de la Fama del rock n’ roll, en 2015.

Eso sí, han evitado alimentar las especulaciones. Ambos han dejado en claro que no hay posibilidad de girar juntos en estos días. “No creo que ninguno de los dos haya pensado alguna vez, ‘por qué hacerlo o por qué no’. Es solo que nuestros caminos son paralelos, con intersecciones y desvíos. Es un gran baterista, hombre. Tiene un feeling que nadie más lo tiene. En cuanto a salir a la carretera, en verdad sería complicado”, explicó “Macca” a Rolling Stone. Para ellos, es mejor seguir así. Como dos viejos amigos.

Sobre el autor:

Felipe Retamal N. |
Periodista de Culto. En Twitter es @feloretamaln