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Por qué Stranger Things 3 es la mejor temporada de la serie de Netflix

Por qué Stranger Things 3 es la mejor temporada de la serie de Netflix

No todo es nuevas amistades, relaciones amorosas, frustraciones laborales e investigaciones silenciosas. Tal como se anticipó al son de "Every breath you take" de The Police, la amenaza paranormal continúa y se complementa con enemigos inesperados.

Ver crecer a los protagonistas de una ficción guarda cierto encanto. Ocurrió en el fenómeno literario y cinematográfico Harry Potter, que mostró cómo un niño de 11 años descubría ser un mago y cada año adquiría nuevos conocimientos, enfrentaba más peligros y se desarrollaba como persona junto a sus amigos.

Muchos años antes, lejos de las varitas y los hechizos, Stephen King hizo lo suyo con una historia de terror y suspenso que tenía a un payaso asesino como enemigo. En IT, el grupo de pre-adolescentes se ve obligado a dejar de lado los juegos y los problemas propios de la edad, para defenderse de un peligro mayor. Años después, que regresan ya convertidos en adultos para confrontar sus miedos de la infancia.

El cariño por los personajes que el espectador conoció a temprana edad, cuando prima la ingenuidad y la mayor fuente de estrés y angustia era -quizás- la escuela, se hace aún más fuerte cuando se les acompaña en ese proceso, cuando dejan atrás el ser niños para dar los primeros pasos a la adultez: la terrible adolescencia.

Pero Stranger Things 3 no es un drama adolescente. Las dosis de conflicto hormonal son reservados para el comienzo del tercer ciclo y algunos momentos en medio de la historia, más que nada para distender el ambiente plagado de monstruos peligrosos que no pertenecen a esta dimensión.

Will Byers, Mike Wheeler y Lucas Sinclair. Stranger Things.

Desde la desaparición de Will Byers en el Upside Down, y la llegada de Eleven, sus amigos y familia no fueron los mismos. Fueron dos años de terribles sucesos que los obligaron a dejar en pausa sus juegos de Calabozos y Dragones en el sótano para derrotar demorgorgons “reales”.

Por ello, en el Hawkins de 1985, aparentemente todo está bien, pero -lógicamente- no seguiría así por mucho tiempo.

A mediados de los 80, la música pop, la ropa y maquillaje de diseños llamativos y la llegada de un centro comercial, dan alegría al adolescente grupo que parece haber dejado atrás los monstruos de sombra que los atormentaban.

Eleven o Jane Hopper y Max Mayfield. Stranger Things.

Sin dejar de lado los guiños a referentes de la cultura pop de la época, Stranger Things 3 toma una ruta diferente en esta secuela -más que tercera temporada- para tomar personalidad propia, sin apoyarse tanto en cameos-a ratos- forzados.

Continuando las muestras de amor manifestadas al final de Stranger Things 2, el conjunto de amigos ya no es el mismo. Y cómo lo será, si Mike y Lucas -los líderes naturales dentro del grupo- están en pareja con Eleven y Max, respectivamente, dejando inconscientemente de lado a Will y Dustin.

Nota aparte merece el sentimiento de padre celoso por parte de Jim Hopper hacia su hija adoptiva Eleven. No solo es un buen reflejo de la siempre difícil manera en que un padre lidia con el primer amor de su hija adolescente, también tenemos en Hopper y Joyce a los únicos padres realmente involucrados en lo que ocurre con sus hijos.

Jim Hopper y Joyce Byers. Stranger Things.

El rol de Joyce es uno de los que mejor evolucionó a lo largo de las tres temporadas. Retratada en el primer ciclo como la madre histérica, y requiriendo la ayuda de su novio Bob Newby en la segunda tanda, esta vez está empoderada.

Referirse al “instinto de madre leona” es poco, porque es mucho más que eso. Llevada por su curiosidad e intuición, el personaje encarnado por Winona Ryder toma las riendas y no se deja mandar ni callar por otros. Ahora es Joyce quien lidera en una nueva investigación que los sitúa en un laboratorio ruso.

Dustin, sintiéndose relegado por sus amigos, sigue apoyándose en Steve. Su amistad forjada en la segunda mitad de Stranger Things 2 se ve fortalecida e integran a Robin, la compañera de trabajo de Steve en la heladería. Los tres se sumergen en la misma investigación que siguen Joyce y Hopper, pero a través de una señal rusa interceptada por el niño desdentado.

Robin, Steve Harington y Dustin Henderson. Stranger Things.

Porque sí, nuevamente son los rusos los enemigos en esta ficción americana, lo que se justifica únicamente por la Guerra Fría que aún no llegaba a su fin en esos años. ¿Qué tienen que ver los soviéticos con la aparición de demogorgons y mindflyers? Los hermanos Duffer pueden responder eso.

Joyce no es el único personaje femenino que cobra mayor relevancia. Nancy, la hermana de Mike en principio preocupada solo de los estudios y su relación con el popular y guapo Steve, egresó de la escuela y sueña con ser una reportera en el periódico local.

Compartiendo pasantía con su novio Jonathan, ve su sueño desmoronarse una y otra vez en una oficina donde solo la ven como una máquina expendedora de café. “Siempre fuiste una luchadora”, le dice su madre, la misma que tiene un peligroso coqueteo con el agresivo Billy, el hermano mayor de Max. Los tiempos -aún machistas- están por cambiar.

Nancy Wheeler y Jonathan Byers. Stranger Things.

No todo es nuevas amistades, relaciones amorosas, frustraciones laborales e investigaciones silenciosas. Tal como se anticipó al son de “Every breath you take” de The Police, la amenaza paranormal continúa y se complementa con enemigos inesperados.

Las escenas de acción ya no se desarrollan únicamente batallando con monstruos fuera de esta realidad. Jim Hopper sigue adelante con la fuerza y autoridad que le confiere ser jefe de policía y no teme recurrir a los golpes o las armas, sea quien sea su contrincante.

Los niños, no tan niños como son ahora, cumplen con un dicho popular entre padres: “hijos chicos, problemas chicos”. En esta ficción, a mayor edad, más extremo el tipo de peligro que enfrentan.

Mezclando los cambios hormonales, el continuo aprendizaje de los padres respecto a la crianza, la moda de la época y los peligros que parecen adquirir nuevos giros con cada renovación de ciclos; Stranger Things se reivindica de la criticada segunda temporada y se desmarca de los obvios referentes que impulsaron su lanzamiento por allá en julio de 2016.

Stranger Things 3.

Stranger Things 3 está disponible en Netflix al igual que sus primeras dos temporadas.

Sobre el autor:

Mónica Garrido |
Periodista de La Tercera. En Twitter es @monigarridov