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Los quiebres amorosos más desgarradores de la televisión

Los quiebres amorosos más desgarradores de la televisión

La vida está hecha de dulce y agraz, y tal como el amor llena los corazones de alegría, las rupturas se encargan de destrozarlos. Entre humor, drama, terror y fantasía, las relaciones amorosas -y sus términos- también se abren camino.

Tal como dijera Ross Geller, “¿Qué es la vida sin el amor?”. Aquel sentimiento de alegría y cariño incondicional que une a dos personas, de la misma forma que trae dicha, puede traer desgracia cuando no es correspondido o al llegar a su fin por diversas razones.

Parejas famosas hay en el cine, la literatura y, cómo no, las series de televisión. La búsqueda del amor verdadero suele ser leit motiv universal aún cuando la trama principal gire en torno a temáticas que escapan al sentimentalismo.

El drama, la comedia, los thriller, la acción y las realizaciones animadas, han retratado por décadas hermosas relaciones de pareja y también, desoladores quiebres.

Si bien algunas de estas duplas lograron superar sus problemas y regresar al amor que los unió, hay otras cuya historia juntos no tuvo un final feliz.

En Culto seleccionamos rupturas tan desgarradoras que marcaron la historia de la televisión.

Ross y Rachel (Friends)

Todo comenzó con los celos de Ross hacia Mark, el compañero de trabajo de Rachel. En medio de un arranque de cuestionamientos por el tiempo que Rachel dedicaba a su trabajo, decidieron terminar. Ese punto siempre estuvo en duda durante la serie, sobretodo por lo que ocurrió a continuación. Ross fue a una fiesta junto a Joey y Chandler, mientras Rachel se quedó en el departamento. Ambos estaban triste por la pelea. Sin embargo, cuando Ross llamó para reconciliarse, escuchó la voz de Mark junto a Rachel en el departamento, provocando que entre la pena y la rabia decidiera involucrarse con otra mujer. Justificando que “habían terminado”, Rachel desata su ira y dolor contra lo que ella tomó como un mero “tiempo”. Tras horas de discusión, dejaron de ser pareja. Al menos por un tiempo.

Ross Geller y Rachel Green. Friends.

Lorelai y Luke (Gilmore Girls)

Durante varias temporadas, años de comprar café y una confianza que no se da con cualquier persona; Lorelai y Luke eran la pareja perfecta que no se daba cuenta que lo era. Luego de años de amistad, decidieron iniciar una relación romántica que, lamentablemente, se vio afectada cuando al pueblo llegó April, una hija que Luke no sabía que tenía. Poco a poco se fueron distanciando. Las peleas eran frecuentes y era todo cada vez más complejo. En esa incertidumbre, Lorelai se involucra con su ex novio y padre de Rory, Christopher; algo que Luke no perdona cuando va a su casa para intentar arreglar las cosas.

Luke Danes y Lorelai Gilmore. Gilmore Girls.

Marshall y Lily (How I met your mother)

Marshall y Lily estuvieron juntos desde que se conocieron la primera semana de la universidad. Incluso tenían una relación considerada demasiado dependiente por algunos, pero siempre fueron la dupla ejemplar. A solo semanas de la boda, Lily comienza a tener dudas. No sobre Marshall, asegura, sino sobre su vida y lo que estaba haciendo con ella. Añorando retomar el sueño que tenía como estudiante de arte, postuló a una beca en San Francisco -ella y Marshall viven en Nueva York-. Si bien dijo que era solo para saber si la aceptarían, sin afán de realmente tomarla, desencadena una discusión con su prometido que terminó con Lily en dirección al aeropuerto acarreando una maleta y Marshall con el corazón destrozado.

Marshall Eriksen y Ted Mosby. How I met your mother.

Cristina y Preston (Grey’s Anatomy)

Con sus altos y bajos, Cristina Yang conoció como una interna al cardiólogo Preston Burke. Se odiaban y amaban manteniendo una relación de la que la sala de descanso en el hospital solía ser testigo. Cristina incluso pasó por un embarazo y posterior aborto, pero el cariño y la pasión los impulsó a finalmente casarse. Fue en el día de la boda, que Cristina tiene un colapso y la asaltan las dudas. Luego de recibir la ayuda incondicional de Meredith, se recompone y decide caminar al altar, pero Preston piensa diferente. Antes de ingresar a la ceremonia, decide terminar su relación. Como consecuencia, Cristina siente que no puede respirar en su vestido y es Meredith quien la contiene en aquellos difíciles momentos. Cuando Cristina, ya en calma, ve en perspectiva su vínculo con Preston, reconoce que él “poco a poco le quitó pedazos de ella, hasta que no se reconoció a sí misma”.

Preston Burke y Cristina Yang. Grey’s Anatomy.

Sheldon y Amy (The Big Bang Theory)

Sheldon Cooper siempre ha sido un ser humano especial. Con dificultades para desempeñarse socialmente, destaca por su gran intelecto y conocimientos de la ciencia y cultura pop, y sorprendió al comenzar a salir con Amy Fawler, un amiga que posteriormente se convertiría en su pareja. Si bien tienen mucho en común, llega un momento en el que Amy siente que no es suficiente, y se cansa de esperar por parte de Sheldon la posibilidad de tener una relación normal de pareja. Por medio de una videollamada, Amy decide terminar su relación con Sheldon. Aunque en principio reacciona frío y correcto como siempre, a los pocos segundos se devela que Sheldon pretendía pedirle matrimonio.

Leonard Hofstadter y Sheldon Cooper. The Big bang Theory.

Carrie y Aidan (Sex and the City)

El corazón de Carrie Bradshaw se debatió constantemente entre Big y Aidan. Mientras Big era el amor de su vida, pero no le ofrecía estabilidad, Aidan la amaba y le ofrecía todo, pero ella en el fondo quería otro. Aún cuando Aidan le preguntó si quería casarse con él, Carrie se deshizo en excusas asegurando que no necesitaban un pedazo de papel para ser felices y que ella no estaba lista para casarse. En realidad, lo que Aidan pudo ver y Carrie no quiso reconocer, fue que ella no estaba enamorada de él.

Carrie Bradshaw y Aidan Shaw. Sex and the city.

Sid y Cassie (Skins)

No fue una relación fácil. Dos adolescentes que claramente se querían muchísimo, pero que se dejaban llevar por los arranques emocionales, la inmadurez propia de la edad y la falta de comunicación. Realmente se amaron, Cassie lo dijo: “Siempre te amaré, Sid, ese es el problema”, pero esta dupla terminó con Cassie huyendo a Nueva York y Sid cantando tristemente “Wild world” de Cat Stevens.

Cassie Ainsworth y Sidney Jenkins. Skins.

Jesse y Jane (Breaking Bad)

Fue un quiebre desgarrador porque no tenía vuelta atrás y no fue porque el amor llegara a su fin. Jane Margulis dormía junto a Jesse tras una noche de drogas, cuando Walter White ingresó a su casa buscando las metanfetaminas que debía entregar. De pronto Jane comienza a vomitar -producto del consumo de sustancias- y Walter nota que la chica se ahoga con su propio vómito. Su primer impulso fue socorrerla, pero tras ver a Jessie, decide dejarla morir. A la mañana siguiente, Jesse encuentra a su lado el cadáver frío de su novia y atribuye la muerte a su causa. Para Jesse, Jane lo era todo. Tras su muerte, marcaba su número solo para poder escuchar su voz aunque fuese una grabadora.

Jesse Pinkman. Breaking Bad.

Buffy y Angel (Buffy, the vampire slayer)

Angel era un vampiro reconocido. Ahí comenzó mal esta relación que sostuvo con Buffy Summer, una reconocida cazadora de vampiros. Ella estaba dispuesta a correr el riesgo de embarcarse en una relación que probablemente fallaría, pero él no. “Debes estar con alguien que te pueda llevar por la luz, alguien que pueda amarte” dijo Ángel a Buffy. Ambos se amaban, pero en el fondo sabían que su destino no era estar juntos.

Buffy Summers. Buffy, the vampire slayer.

Claudia Herrera y Gabriel Díaz (Los 80)

Mención honrosa a esta serie chilena que mostró -entre historias que seguían a todos los miembros de la familia Herrera- la tortuosa y angustiante travesía por la que pasó Claudia tras enamorarse de Gabriel Diaz. El activismo de Díaz como integrante del MIR, los obligó a vivir un tiempo exiliados en Argentina y -al igual que en Breaking Bad-  fue la muerte la que los separó. Gabriel recibió heridas letales en un enfrentamiento contra los CNI, dejando a Claudia sin más opción que regresar a su país como pudiera y esperar que sus padres la recibieran con los brazos abiertos.

Claudia Herrera y Gabriel Díaz. Los 80.
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