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Diane Dimond, la mujer tras la pista de Michael Jackson

Diane Dimond, la mujer tras la pista de Michael Jackson

Fue la primera en conocer y seguir la historia que decía que Michael Jackson, el ex dulce vocalista de los Jackson's 5, se había transformado en pedófilo. Vivió el desprecio de sus fanáticos, fue demandada por el cantante y hoy, cuando las consecuencias del documental Leaving Neverland amenazan el legado económico y musical del ex hijo pródigo de Pepsi, anuncia que actualizará su libro Be careful who you love de 2005, con cuatro capítulos inéditos. Esta es su historia.

Es 2005. Michael Jackson, tras una década siendo cuestionado por supuestos abusos sexuales a menores, era sometido a juicio por 12 cargos que incluían administrar alcohol, conducta lasciva y abusos deshonestos contra niños. Es verano en California y Diane Dimond, periodista de Court TV, intenta ingresar a la sala para los alegatos. Cerca, contenidos por barreras, los fanáticos del “Rey del Pop” la reconocen. Cada día le gritan “ramera”, de todas las formas posibles. Le advierten que arderá en el infierno. La acusan de ser una supremacista blanca. Nunca dejaron de hacerlo. Acompañada por su amigo Jim Moret del programa Inside Edition, deciden, a la cuenta de tres y entre el griterío en su contra, darse vuelta y mirar de frente a los manifestantes: se inclinan y ensayan una reverencia tipo “Reina Isabel”. Una pequeña revancha por lo vivido cada día desde que decidió seguir el caso Michael Jackson, en la víspera de la gira Dangerous -que trajo al intérprete a Chile-.

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Dimond se arrepintió de la reverencia después, pero nunca tanto como para no escribirlo: la historia es parte de Be Careful Who You Love: Inside The Michael Jackson Case, su libro de 2005 que, en conversación con Culto, adelanta que tendrá una reedición tipo audiobook a mediados de junio e incluirá cuatro pasajes inéditos de su investigación: el diario de uno de los jurados del juicio, la vida del cantante en Bahrein, y su relación con Paris, Michael Prince y Blanket, sus tres hijos. Nueva información sobre quien se autodefiniera como “Peter Pan”. Una figura que para bien y mal, acompaña a Diane Dimond por casi 30 años de su carrera.

Be careful who you love, de Diane Dimond.

“Cuando supe primero -en 1993- que la policía estaba investigando a Michael Jackson por casos de abuso sexual a menores, fue como abrir una puerta a otra dimensión”, cuenta desde Nueva York. Dimond, hasta ese punto, era una reportera de temas judiciales, no de espectáculos. “La cantidad de cartas y llamadas telefónicas de personas con historias me volaban la cabeza. Fuentes confidenciales me contaron cosas espeluznantes sobre lo que le había pasado a Michael Jackson en manos de su padre cuando era sólo un niño. Recibí llamados de trabajadores de Neverland -el rancho que Jackson compró para crear su mundo privado, luego de que Paul McCartney le contara que había rodado ahí un video musical-, de ‘Jackson’s Company -la empresa creada tras el éxito de los Jackson 5-, conductores de limusinas y socios en sus negocios: todos me contaban alguna historia sobre su obsesión con niños. Mi desafío era, entonces, probar todo eso. En el camino, descubrí que muchas de esas personas estaban siendo amenazadas por el equipo de Jackson”, cuenta Dimond.

El cantante en el juicio de 2005 donde enfrentó diversas acusaciones de abuso.

Michael Jackson enfrentó en 1993 un proceso legal que detuvo llegando a un acuerdo con la familia de Jordan Chandler, sindicado como uno de sus “amigos especiales”. El silencio de la familia del pequeño le costó 25 millones de dólares de la época. “Los Chandler recibían bolsas con excremento y animales muertos en la puerta de su casa. Empleados antiguos de Neverland me contaron que los abogados de Jackson y sus investigadores privados los amenazaron o siguieron. A algunos les intervinieron el teléfono. Jordan Chandler y su niñera iban caminando a una tienda en su barrio y casi fueron atropellados. Una ex mucama de Neverland me contó lo mismo: un auto la acorraló en plena calle y terminó en el hospital. Fui enfrentada por los fans de Jackson y mi empleador debió ponerme un guardaespaldas. Seguí en contacto con mis fuentes y debí comenzar a preocuparme por si ellos estaban a salvo o no también”, dice.

-¿Qué pensaste cuando Jackson alcanzó el acuerdo extrajudicial con la familia de Jordan Chandler?

-Que sin juicio, nunca sabríamos lo que realmente pasó entre él y el niño.

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-Ese mismo año Michael Jackson vino a Chile con Brett Barnes y los hermanos Cascio. Jugaron con pistolas de agua llenadas con champaña en el hotel sin que llamara la atención de nadie…

-Creo que los medios de comunicación antes de -las acusaciones de- 1993, reflejaban la opinión de la gente sobre las celebridades: que estaban por sobre cualquier crítica. Era como si alguien que estuviera en el cine, la tv o bailara y cantara, fuera irreprochable. Los medios disfrutaron cuando el equipo comunicacional de Jackson filtró que tenía un chimpancé llamado Bubbles, que dormía en una cama hiperbárica, que quería comprar los huesos del hombre elefante o era novio de Brooke Shields. Incluso después de las primeras acusaciones en su contra, algunos medios fueron utilizados por el equipo de Jackson para mostrarlo como una buena persona. Debieron ser más críticos al lidiar con sus trucos publicitarios. Que ningún reportero se preguntara por qué Jackson iba siempre acompañado por niños, vestidos igual que él, aún me perturba.

El libro de Dimond cuenta que cuando prestó su testimonio en el juicio contra Jackson el 2005, la mamá de Jordan Chandler dijo, bajo juramento, que su hijo no le dirigía la palabra desde aquellos años en que se hizo amiga del rey del pop, lo llevó a Neverland y de viaje con el cantante. El padre de Jordan Chandler, un dentista que fue guionista de la película Robin Hood: Men in Tights, tras sufrir por años una enfermedad degenerativa, se suicidó en noviembre de 2009, cinco meses después de la muerte del artista.

-Los fanáticos de Jackson acostumbran decir que Jordan Chandler se retractó de sus acusaciones contra Jackson, que su padre lo obligó a hacerlo por dinero.

-Rechazo por completo la idea de que Jordie Chandler se haya retractado de la historia que contó a las autoridades en 1993. Creo que se trata de un invento de la familia Jackson poco después de que Michael muriera. Hay un grupo -triste- de personas cuyas vidas cambiaron para siempre, negativamente, después de vincularse a Jackson. Los niños, sus hermanos y padres, ex empleados de sus diversos negocios y Neverland. Muchos fanáticos escriben en internet que el padre de Jordie, el Dr. Evan Chandler, se suicidó por sentir “culpa” por las “falsas acusaciones” que hizo contra Michael Jackson. No lo creo. El Dr. Chandler sufría una terrible condición llamada enfermedad de Gaucher. Literalmente, se come los músculos y los órganos internos y puede afectar al cerebro. Cuando murió era un antisocial. Chandler vivía solo, estaba confinado a una silla de ruedas y separado de su familia. Tenía una cita con el médico ese día. En vez de ir, consiguió un arma y se disparó en la cabeza, acostado en su cama. El doctor se preocupó cuando no se presentó y llamó a la administración del edificio para ver cómo estaba el Dr. Chandler. Fue muy tarde.

-Y tú, ¿pensaste en abandonar la investigación por salud mental?

-No. Nunca. Mi marido también trabajó en medios de comunicación así que entiende y alienta lo que hago. Nuestra hija ya está grande y vive a salvo lejos de nosotros. Aunque hubo un tiempo en que no estuve informando sobre el caso Jackson, siempre seguí en contacto con mis fuentes, reuniendo información. Ese reporteo se lanzará pronto como cuatro nuevos capítulos de mi libro.

-¿Cuál fue el episodio más estresante de la cobertura del caso Jackson?

-Probablemente cuando me demandó a mí, a mi productor, mi programa de televisión y la empresa matriz (Paramount Pictures) por cien millones de dólares. Perdió la demanda, pero fue muy estresante para mí.

-¿Leíste el libro del periodista chileno Victor Gutiérrez Michael Jackson Fue Mi Amante: El Diario de Jordie Chandler?

-Creo que Víctor reunió información muy convincente. Su libro pudo haber tenido un mejor editor, eso sí.

Jackson y la familia de una de sus víctimas, según el documental Leaving Neverland de HBO.

Leaving Neverland

El documental de HBO que cuenta la historia de dos niños presuntamente abusados por Michael Jackson ha generado más de una polémica: los fanáticos del artista lo siguen defendiendo, buscando “hoyos de guión” en él o interpelando al director en redes sociales por fechas y detalles en los relatos de Wade Robson y James Safechuck. Incluso se ha publicado un “contra documental” que cuenta con la participación de los sobrinos del autor de “Thriller”.

-¿Conversaste con Dan Reed durante la filmación de su documental?

-No, pero muchas personas de las que entrevistó me comentaron que había leído mi libro y se los mencionaba a menudo.

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Diane Dimond fue la primera reportera a la que llegó la información en los años noventa: Michael Jackson estaba siendo investigado por pedofilia. Hoy, tras la emisión del documental de HBO no sólo ha resucitado su vieja relación con la fanaticada del autor de Billie Jean -basta mirar su cuenta de Twitter @DiDimond-. También ha sido reconocido su trabajo investigando al artista, cuando éste asomaba como una figura invencible y ella logró tener acceso a testimonios de sus empleados que cuadran con todo lo revelado por Wade Robson y James Safechuck.

“No sé cuánta gente recuerde que fui la primera” dice.

-¿Qué opinas de la gente que sigue defendiendo a Michael Jackson como su sobrino, Macaulay Culkin o Brett Barnes?

-Creo que tienen algún interés económico, familiar o son fanáticos. No creo que estén mirando las evidencias. En cuanto a los otros que pasaron tiempo como “amigos especiales de Michael Jackson” a lo largo de los años -tengo una lista de al menos 30 nombres-, espero que si algo malo les pasa puedan encontrar la fuerza que tuvieron Robson y Safechuck para salir adelante. Le ayudaría a su salud mental. Lo triste es que los hombres tienden a no revelar si han sido abusados de forma sexual por temor a un menoscabo en su virilidad. La familia y los fanáticos de Jackson han criticado a estos dos hombres por contar su historia tantos años después, pero es totalmente normal. Mira todos los casos de la iglesia católica. Algunos de esos hombres no denunciaron abusos durante décadas.

-¿Qué rol juegan los padres en el círculo de “amigos especiales” de Michael Jackson?

-Creo que es muy fácil echarles la culpa. Si la gente entendiera cómo opera un pedófilo no dirían eso. Hay un capítulo en mi libro sobre Ken Lanning, quien construyó el perfil de los pedófilos para el FBI -muy en el estilo de la serie Mindhunter-. Lanning y muchos otros expertos explican que los pedófilos pueden llegar a ser los criminales más buena gente y astutos de todos. Primero seducen a los padres, se ganan su confianza y obtienen acceso al menor y a través de su poder de manipulación hacen que todos los involucrados piensen que “es natural”, “inocente” o “amoroso”. Es muy fácil decir que nunca permitiríamos que nuestros hijos fueran abusados, pero la realidad es mucho más compleja.

El director de Leaving Neverland dijo que está interesado en hacer una secuela con Gavin Arvizo y Jordan Chandler. Tú los conoces a ambos, ¿qué crees que piensen de esa idea?

-No creo que ninguno de esos dos buenos muchachos pueda consentir algo como eso.

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Tras el juicio de 2005, Jackson fue declarado “no culpable” por un jurado popular de California. Dimond estuvo presente en los alegatos. Su libro cuenta que dentro del jurado había tres fans del cantante que hicieron gestiones -sin éxito- para expulsar del equipo a los que querían condenar a Jackson. También que una jurado -Pauline Coccoz- asistió a una fiesta de “agradecimiento” con la familia Jackson y celebró el veredicto al ritmo de Beat It. Además, revela la estrategia del abogado Thomas Meserau para conseguir la libertad del Rey del Pop, que se encontraba en una delicada situación de salud y financiera que terminó con su trágica muerte en 2009, en la víspera del comienzo de su última gira “This is It”, con la que recorrería el mundo dando 50 conciertos.

-¿Qué sentiste cuando Jackson murió?

-Me sentí muy triste. ¡Tenía solo 50 años! Muchos artistas siguen sanos a esa edad o más. Mira a Mick Jagger, Elton John o Paul McCartney. Pero no me sorprendió su muerte, porque sabía que su anorexia y el abuso de drogas y alcohol estaban en una etapa crítica. Lo primero que pensé fue en los tres hijos de Jackson. No es ningún secreto que Michael no era cercano a su familia (excepto a su madre) y de inmediato pensé que probablemente habría una lucha familiar interna por la custodia de los niños, porque, dondequiera que fueran, la situación económica -la herencia de Jackson- se iría con ellos.

-¿Qué opinas sobre silenciar la música de Michael Jackson como han hecho algunos medios?

-Su música me hace sonreír. Hace que me den ganas de bailar y me gusta escucharla. Entiendo que alguna gente no quiera volver a hacerlo y lo respeto, pero ¿si creo que la música de Jackson debe ser eliminada de la faz de la tierra? No. A lo largo de la historia hemos visto a hombres y mujeres -con fallas- crear maravilloso arte y tecnología. ¿Vamos a ignorar todos sus logros sólo porque tenían un lado oscuro? Yo digo que no.

James Safechuck y Wade Robson.

-¿Qué crees que deben esperar los denunciantes de Michael Jackson por parte de la familia Jackson o el MJ Estate -organización que administra sus bienes-?

-¿Si se disculparán algún día quienes administran su patrimonio o su familia por las conductas de él con sus “amigos especiales”? Nunca. La familia Jackson ha hecho carrera negando que su más famoso miembro tuviera algún problema con las drogas, el alcohol o una obsesión con la cirugía plástica.¿Por qué habrían de admitir la verdad ahora? En mi opinión, les interesa sólo el dinero. Siempre han temido que si se sabe la verdad sobre Michael, el dinero que reciben podría esfumarse.

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La duda que queda tras ver Leaving Neverland, el programa de Oprah Winfrey entrevistando a Wade Robson y James Safechuck o leer el libro de Dimond es si alguien, como sugieren sus fans en internet, puede responder económicamente o iniciar alguna demanda que confisque los bienes del artista a estas alturas.

“Los abogados del MJ Estate no tienen obligación alguna de hacer o decir algo sobre Michael Jackson. Su única obligación es manejar su situación económica, no declarar sobre su conducta personal. ¿Por qué lo harían? Si el público deja de comprar los discos de Jackson, eso afectaría al otro marketing: shows de Broadway, el Cirque du Soleil o el uso comercial de su música y el flujo de dinero bajaría. Golpearía la billetera de esos mismos abogados”, dice Dimond.

-¿Se puede reabrir de alguna manera el caso Jackson?

-En Estados Unidos los fiscales persiguen delitos de forma penal. Con la muerte de Jackson ya no hay acusado. Sin embargo, pienso que hay muchas personas que ayudaron a Michael Jackson a encubrir su comportamiento criminal contra niños. Muchos abogados, gerentes, guardias de Neverland, etcétera. No olvides que hubo cinco “conspiradores” no acusados formalmente en el juicio de 2005. ¿Podría un fiscal presentar una causa penal contra cualquiera de ellos por ayudar e instigar delitos sexuales graves cometidos contra niños? Supongo que sí, pero han pasado tantos años que lo considero muy poco probable.

-¿Crees que algún día los fans de Jackson dejen de atacarte y se abran a la idea de que su ídolo no era como “lo conocieron”?

-Es muy poco probable. Aunque he recibido mensajes de fanáticos que dicen que siguen amando su música, pero creen que tenía un problema con los niños. En su mayoría, los fans escriben para criticar mi trabajo, me ponen apodos feos y, en algunos casos, me mandan amenazas de muerte.

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