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Los lazos musicales que unieron a los Beatles con Buddy Holly

Los lazos musicales que unieron a los Beatles con Buddy Holly

Tanto el nombre de la banda, como sus primeras grabaciones y repertorio en directo, tuvieron una gran influencia del músico texano. Pero fue su talento como compositor lo que impulsó a la agrupación a crear su propio material.

En el verano de 1958, un grupo de muchachos llegó hasta el número 38 de la calle Kensington, en Liverpool. Era la casa de Percy Francis Phillips, y en ella había un pequeño estudio de grabación casero, llamado Phillips’s Sound Recording Services, el que ofrecía la posibilidad de hacer registros por módicos precios.

Los chicos eran una banda local de skiffle llamada The Quarrymen, en la que participaban unos jóvenes John Lennon, George Harrison, Paul McCartney, Collin Hanton y John Lowe. Ese día fueron al estudio para grabar dos temas, uno de ellos era “That’ll be the day”, un número uno que el ídolo del conjunto, Buddy Holly había lanzado el año anterior. Por el registro en un disco de acetato, pagaron 17 chelines y tres peniques.

En esos días, Holly era una de las primera figuras del rock ‘n’ roll. Nació en Lubbock, Texas en 1936. Se inició como músico de country, pero tras conocer a Elvis Presley, su música giró hacia un sonido más cercano al rockabilly. Su primer hit -el que mismo que cubrieron los jóvenes Quarrymen- le abrió las puertas al reconocimiento en Estados Unidos e Inglaterra. Su ascendente carrera se truncó con su trágica muerte en un accidente aéreo en febrero de 1959.

Su sello distintivo era que, a diferencia de muchos músicos de entonces, él componía e interpretaba su propio repertorio. “Todavía me gusta el estilo vocal de Buddy. Y sus composiciones. Algo digno de destacar de The Beatles es que comenzamos a escribir nuestro propio material desde el principio. Hoy día la gente da por sentado que vas a hacerlo, pero nadie lo hacía entonces. John y yo comenzamos a componer por Buddy Holly. Era como: ‘¡Guau! Él escribe y es un músico”, relata Paul McCartney en el libro The Beatles Anthology.

Por ello, cuando los de Liverpool decidieron rebautizar a la banda en 1960, se inspiraron en The Crickets (los grillos), el conjunto que acompañaba al texano. “Yo buscaba un nombre como ese, que significa dos cosas, y a partir de ellos se me ocurrió los beetles (escarabajos).Cambié la segunda E por una A, porque beetles no tiene dos significados. Cuando la gente lo escucha, piensa que es un bicho, y cuando la leías, pensabas en música beat”, cuenta John Lennon en el libro antológico.

El creador de “Help!” era un gran admirador de Holly. Por ello, “That’ll be the day” fue una de las primeras canciones que aprendió a tocar en la guitarra, por enseñanza de su madre Julia Stanley. Ella murió atropellada seis meses antes que el cantautor texano, en julio de 1957. Según sostiene Ian McDonald en su texto Revolución en la mente, ambos decesos tuvieron un gran impacto en la formación del joven Beatles.

Según Lewisohn entre 1958 y 1962, los fab four incluyeron al menos 13 temas del estadounidense en sus conciertos, entre los que se cuentan “Peggy Sue” -una de las favoritas de George Harrison-, “Think it over”, “Crying, waiting, hoping”, entre otras. Curiosamente, en su discografía oficial solo grabaron una de ellas: “Words of love”, en el álbum Beatles for sale (1964). Un homenaje tardío considerando que entonces el cuarteto exploraba otras influencias, como el folk.

En la obra musical de Lennon y McCartney, los guiños a la obra del texano están presentes especialmente en los primeros años. Por ejemplo, la sección intermedia de “Do you want to know a secret?” -incluída en Please, Please, Me– copia la estructura de tres acordes propia de los temas de Holly (por ejemplo, “Oh, boy”). También se puede escuchar esa idea en el pegadizo coro de “I want to hold your hand”.

Aunque los fab nunca grabaron una versión para “Raining in my heart”, las primeras líneas de la letra (“El sol está afuera, el cielo es azul”), bien pudieron inspirar parte del texto que Lennon escribió en “Dear Prudence” (“El sol está arriba, el cielo es azul”). Ambos temas tienen nada menos que una década de diferencia.

A pesar de que Holly murió a fines de los 50′, su legado se pudo oír en la década siguiente en las composiciones de los Kinks, en las versiones de los Rolling Stones, y en el nombre de la banda The Hollies. Cuentan que cuando los Beatles conocieron el estudio del programa de Ed Sullivan, en su primera gira a Estados Unidos, John preguntó: “¿Este es el estudio donde tocó Buddy Holly?”. Aún en ese momento, en medio de la borrachera de la fama, él recordaba el impulso que le había llevado hasta ahí.

Sobre el autor:

Felipe Retamal N. |
Periodista de Culto. En Twitter es @feloretamaln