Luis Jara, cantante y animador: "De repente me encontré dibujando mandalas"

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El conductor de Mucho gusto regresó ayer a Mega luego de estar siete semanas cuidando su voz de una operación que tuvo en junio.


El pasado lunes cinco de junio, José Miguel Viñuela regresó a Mucho gusto para reemplazar a Luis Jara, quien debía alejarse siete semanas del matinal de Mega. La razón venía por la salud del animador oficial, quien tuvo que hacerse una operación para extirpar un doble pólipo en la cuerda vocal derecha, y pasar por una larga recuperación, la que incluyó siete días de absoluto silencio.

Ayer la transición terminó. El también cantante volvió a conducir el programa que encabeza hace cinco años junto a Katherine Salosny, y Viñuela se despidió del equipo. "Llegué al canal más temprano que los porteros. Estaba tan bañadito, tan desintoxicado, tan ganoso, que en este regreso me sentí como el niño que entra por primera vez al colegio", confiesa Jara.

-¿Qué fue lo mejor de estar en casa siete semanas?

-No sentir el compromiso de comunicar. Soltar. Aprendí que nadie es indispensable, y aprendí a escuchar mi cuerpo. Y al ocio, que nunca lo he tenido presente en mi vida, lo recibí con brazos abiertos. Pinté, dibujé, dormí, pensé, lloré. De repente me encontré dibujando mandalas y noté que la combinación de colores tenía que ver con lo que me estaba pasando. Compuse canciones y me di cuenta que soy un excelente chef.

-Fueron como unas vacaciones

-La verdad es que me acostumbré a administrar mi tiempo. Entonces cuando faltaban dos días para volverme a levantar a las cinco y media de la mañana, dije 'sí, se acabó'.

-¿Siente que hay un antes y un después de esto?

-Claro que hay un antes y un después. Ahora establezco prioridades desde otro lugar. Siento que yo no había tomado la conciencia de construir lo que hoy es Mucho gusto, por ejemplo. Cuando partí en el matinal, estaba en cuarto lugar y a punto de desaparecer. Si tú no tomas distancia, no logras entender el camino que has hecho. Esta oportunidad me sirvió para mirar mi trabajo , para observar el futuro, para conocerme más yo, y darme cuenta de que no soy un tipo miedoso. Me gustó verme desde el silencio.

-¿Vio los matinales desde su casa?

-No. Después de operarme estuve cuatro semanas en Estados Unidos, y en ese tiempo me salí de todos los grupos de whatsapp, y solo tuve contacto con mis seres queridos. No vi nada de televisión.

-¿Por qué tanta desconexión?

-Yo sentí que era la gran oportunidad de soltar, y si no lo hacía integralmente, no tenía mucho sentido lo que me estaba pasando. Leer la prensa, estar en los grupos de whatsapp o saber lo que estaba pasando me parecía no que iba a ser un aporte en mi recuperación.

-Mientras estuvo Viñuela, el rating del matinal subió. ¿Supo eso?

-Sí, y me alegra, porque el bien superior para mí, siempre ha sido el programa. Cuando yo me iba a ir, me preguntaron si me parecía que Viñuela me reemplazara, y eso me pareció un gesto muy respetuoso de parte de los directivos del canal. Apoyé la moción de que fuera él mi reemplazante, porque sé que era para el programa. Mucho gusto fue un afortunado por tenerlo a él como mi reemplazante. Sentí que el programa, por el esfuerzo que ha hecho tanto tiempo, se merecía a alguien que logre mantener el primer lugar que llevamos por cuatro años.

-¿Pero duele un poco el ego?

-No. Tengo súper administrado mi ego. En rigor, cualquiera buscaría un reemplazo que no le haga sombra, pero yo hice todo lo contrario. Sabía que Viñuela le haría bien al programa, y sigo sosteniendo que fue la decisión correcta.

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