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Aprende con Culto: cómo armar tu primer tema Synthwave

Aprende con Culto: cómo armar tu primer tema Synthwave

Tres músicos sudamericanos detallan los pasos para producir una canción del estilo, destacando el uso de reverb y de samples de drum machines, además de recomendar los instrumentos idóneos.

En tiempos donde las películas de hace dos o tres décadas tienen reversiones estrenadas en los cines, no es extraño que sucedan casos similares en otras áreas. Una de ellas es la música y su ejemplo más fidedigno el Synthwave.

Recobrando los sonidos de sintetizadores y cajas de ritmos de la década del ’80 (como la TR-808 o la Linn LM-1), este estilo musical tuvo sus inicios en la década pasada. Sin embargo, post 2010 es cuando adquiere mayor relevancia y difusión, con gran cantidad de músicos enfocados y llegando incluso a contar con radios virtuales en YouTube.

Por ello mismo, en Culto nos preguntamos: ¿qué tendríamos que hacer si queremos producir nuestro primer sencillo Synthwave? Acá tres músicos nos dan una serie de recomendaciones a tener en cuenta.

Los músicos de este paso-a-paso

– Francisco “Foco” Cerda: compositor chileno de música de videojuegos. Productor musical asiduo al Synthwave, estilo en el que ha realizado varios covers de videojuegos, y el Chiptune. Uno de sus últimos trabajos destacados fue componer la banda sonora de Omen of sorrow (2018), juego de peleas 2D de la desarrolladora independiente chilena AOne Games, el cual está disponible en PlayStation 4.

Además de Omen of Sorrow, Francisco Cerda también compuso para los videojuegos indies Jamestown y Gunpoint. Imagen: cedida.

– Logan Camacho: fundador de Synthwave Argentina, comunidad dedicada a la escena trasandina del Synthwave, Chiptune, Darkwave, entre otros estilos. Además, es productor/compositor del proyecto Geómetra.

Logan Camacho. Foto: Facebook de Geómetra, realizada por Gabriel Cuyen.

– Pablo Cordes: músico argentino. Parte del dúo The Affirmation, en el cual toca junto a Melisa Beato.

The Affirmation comenzó siendo un proyecto de música retro synth pop liderado por Pablo
Cordes, quien escribe y produce las canciones. Es acompañado por Melisa Beato en voz. Imagen: cedida.

Paso 1: el DAW idóneo

Primero que todo, ¿qué es un DAW? Bajo sus siglas en inglés, significa Digital Audio Workstation, que traducido al español significa “estación de trabajo de audio digital”. Ese es el nombre que recibe un programa en el cual un usuario puede grabar una canción. Hay de distintos tipos, con diferentes prestaciones e incluso algunos son más idóneos para cierto tipo de música. Pro Tools, Reaper, Ableton Live, FL Studio, Cubase, Studio One y Logic Pro son algunos de ellos.

¿Habrá alguna predilección en este apartado a la hora de producir Synthwave? Francisco Cerda asegura que, pese a usar Cubase, “Ableton Live suele ser la opción para la mayoría de los músicos especializados en electrónica, y por lo tanto Synthwave”. Vale mencionar que dicho DAW se ha vuelto un estándar dentro de la música nacional, siendo usado por músicos como Javiera Mena y Diego Ridolfi (Fármacos).

Esto lo sustenta Pablo Cordes. “Diría desde los comienzos de The Affirmation, trabajé con Cubase por un tema de afinidad con ese DAW en particular. Sin embargo, nunca dejé de utilizar el Ableton Live para shows en vivo y algunas composiciones rápidas. Es un DAW sumamente práctico, cómodo para trabajar y sus presets son excelentes”, cuenta.

El youtuber argentino Nico Astegiano entregó el año pasado una introducción a su uso.

Un camino distinto es el que ha tomado Logan Camacho. “Fui usando diferentes multitracks desde que empecé a componer synthwave, entre ellos Nuendo y Reaper”, cuenta.

Cabe destacar que otro DAW frecuente para estos casos es FL Studio. El programa emblema de la empresa belga Image-Line destaca por su organización en base a un secuenciador (“step sequencer”), siendo uno de los primeros softwares ampliamente conocidos en la industria musical (su nombre inicial era Fruity Loops). Actualmente está en su versión 20.5, incluyendo soporte para Mac, un nuevo instrumento virtual llamado Flex y presets para sus plugins anteriores.

Paso 2: estructura

Así como el vals tiene ritmo de tres tiempos, el Synthwave también tiene una base rítmica, apegada a la música pop basada en cuatro cuartos (aunque hay temas con cambios de métrica, pero lo frecuente es escuchar temas en 4/4).

¿Hay otros elementos basales que debemos tener en cuenta antes de instrumentalizar o colocar efectos? “El Synthwave se basa mucho en esa lógica de crear patrones de batería muy cuantizados, en los que se siente el grid y la división de semicorchea propio de las drum machines”, comenta Cerda. En esa misma línea, Cordes recomienda “siempre trabajar con estructuras simétricas porque son más fáciles de asimilar para el oyente”, aunque sugiere no dejar de lado la experimentación.

Camacho, por su parte, complementa en que “la elección de los sintetizadores es primordial y el sonido de la batería. Para eso lo mejor es recurrir a los recuerdos, o por lo menos es lo que hago yo la mayoría de las veces. Las memorias de una noche de películas, una tarde de videojuegos o el mixtape de hits ochentosos suelen tener consigo los sonidos que necesitamos”.

Si nuestros entrevistados tuvieran que recomendar algo puntual a un novato en el Synthwave, ¿qué sería? Cordes piensa que “le diría que escuche mucho Synthwave primero para sacar ideas y
comprender el sonido. No es fácil, a mi me llevó tiempo, comprender el sonido Synthwave como un todo”.

Paso 3A: batería

Ya con la estructura incorporada, pasamos a la percusión (aunque algunos parten por la instrumental, el orden depende de tu comodidad, además que algunos temas nacen de las maneras más insospechadas). Acá los samples y las drum machines adquieren gran relevancia, con una caja muy presente y, por lo demás, distintiva en su sonido.

De hecho, esa búsqueda fue tediosa para Logan. “Cuando empecé a componer synthwave lo que más me costó conseguir fue el sonido de las baterías. Lo que hice fue adquirir una buena cantidad de samples y experimentar con ellos”, asegura.

Francisco, por su parte, remarca la importancia de usar los kits de baterías electrónicas de la década del ’80. Ahí destaca aparatos como el Simmons SDS-V, las míticas Roland TR-808/909/707 y especialmente la Linn LM-1, “la cual produce sonidos de snare (caja) que son esenciales para el Synthwave”.

Lee también: TR-808, la caja de ritmos que revolucionó la música.

Roland TR-808, una de las cajas de ritmos más icónicas de la década del ’80.

Aquella máquina de Linn también ha marcado al hombre tras The Affirmation. “Recuerdo haber comenzado a trabajar con samples de la famosa drum machine Linn Drum, porque me encanta su timbre”, relata Pablo. Eso sí, para él este es un apartado que requiere mucho tiempo, al cual vincula más con el sonido personal que cada músico busca.

Paso 3B: VSTs e instrumentos reales

Ya tenemos el ritmo listo. ¿Qué sonidos son los que frecuentemente se usan para bajos, pads y leads? ¿Hay predilección por algún instrumento virtual de estudio (conocidos como VST, por su sigla en inglés –Virtual Studio Technology-)?

Pablo Cordes vuelve a hacer hincapié en que, como en la batería, esta es una búsqueda de largo aliento. “En mi caso, suelo utilizar mucho el paquete Legacy Collection de Korg porque contiene el famoso Polysix, instrumento virtual clave a la hora de armar líneas de bajo”, cuenta.

Francisco Cerda nos pone atención en otro elemento: el arpegiador. “El Synthwave basa una gran parte de su estética en el sonido de los sintetizadores funcionando a través de un arpegiador sencillo marcando semicorcheas, muchas veces con la primera nota de la cuartina atenuada por el sidechain del bombo”, detalla.

Para él, VSTs como Sylenth1, Serum o Massive son ideales, a los cual añade la suite V-Collection de Arturia. Eso sí, asegura que lo ideal sería usar un sintetizadores reales, algo a lo que Cordes también adhiere. “Tuve la suerte de conseguir un Minilogue de Korg hace unos años y creo que es un instrumento accesible en su precio y sumamente útil a la hora de crear sonidos tipo monofónicos”, afirma el músico argentino.

En esa línea, Logan va por las emulaciones. “Recomiendo los VSTs que emulan sintetizadores famosos como el Yamaha DX7 o Korg M1 para empezar. Los strings de Yamaha son mis preferidos”, complementa.

Paso 4: efectos

Al buscar Synthwave en Google uno de los términos que más aparece relacionado a su producción es el reverb (reverberación). Pero, ¿qué es ello? De manera sencilla, es “la reflexión del mundo que nos rodea” -según asegura el sitio oficial de Fender-. Lo escuchamos todos los días y es parte de cómo rebotan las ondas en distintas superficies (se puede percibir fácilmente al emitir un sonido fuerte en una habitación vacía, especialmente si esta tiene cerámica).

En el caso de este estilo musical en particular, el reverb se usa en grandes cantidades (con hardware o plugins dedicados a ello). De este efecto, Camacho destaca una técnica particular, llamada “gated reverb”. “(El reverb) acompaña sobre todo a elementos de percusión como cajas y toms. Los sintes deben proyectar la sensación de espacialidad”, complementa Cerda.

Dentro de ello, Pablo Cordes tiene un método basado en segmentación de las reverbs: “Una para la batería, otra para la voz y otra general para solos y pads (sin abusar y dependiendo del objetivo de mezcla). Este método funciona muy bien y permite lograr una mezcla clara”, confiesa.

¿Algo más a tener en cuenta? Camacho, el hombre tras Synthwave Argentina, detalla que “me gusta jugar con plugins que emulan la calidez de la cinta y ese tipo de cosas que aportan un aura nostálgica. Las cantidades van a depender de lo que queramos lograr. Pienso que una cantidad exagerada de efecto puede llegar a generar un resultado divertido”.

Por su parte, Cordes destaca el uso de delays. “Creo que es un efecto fundamental no sólo para generar las famosas repeticiones rítmicas, sino también para engordar un sonido”, asegura, destacando el delay tipo slap. “En el tema ‘Bandersnatch’, de nuestro último album, trabajé con ese concepto y fui altamente influenciado, y se nota, por Tangerine Dream”, añade.

Eso sí, antes que nos volvamos ciegos con el reverb, Francisco Cerda nos menciona otro elemento más. “El Synthwave también trae sus propias filosofías en cuanto a producción musical, utilizando efectos más contemporáneos como la compresión Sidechain”, cuenta.

“Se podría decir que el Synthwave es una suerte de representación exagerada de lo que en realidad fue la música de los 80′. Como una versión futurista y utópica de un pasado que nunca existió. Es la idealización de la música ochentera”, cierra el compositor chileno.


¿Falta alguna cosa más? Sí: masterizar, escoger un arte ideal y generar una estrategia de difusión, pero la base -que es la música- ya está.

Sobre el autor:

Felipe Rojas |
Periodista de La Tercera