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Buscando a Sixto Rodríguez, el secreto mejor guardado del folk americano

Buscando a Sixto Rodríguez, el secreto mejor guardado del folk americano

El músico norteamericano, con dos álbumes grabados en la década del '70, se convirtió en la voz de Sudáfrica, mientras en su tierra natal no gozó del reconocimiento. Los aplausos y las felicitaciones, eso sí, le llegaron un cuarto de siglo después, esto tras una particular investigación, que finalizó con un documental.

Todo comienza en 1972, en Pretoria, Sudáfrica. Ahí un joven Stephen Segerman realizaba su servicio militar. Durante una tarde cualquiera, uno de sus compañeros llegó a la base con un casete que marcó la vida de todos los presentes y de los sudafricanos más adelante: Cold Fact (1970), álbum debut de Rodríguez, un cantautor estadounidense -nacido el 10 de julio de 1942, mismo día que Ronnie James Dio-. Su voz y una guitarra acústica eran los protagonistas de los 12 temas que daban vida a la placa.

Pese a la gran cantidad de música que llegaba al país (Led Zeppelin, Bob Dylan y The Beatles, por mencionar algunos), no había nada que moviera más a los seguidores de esa parte de África que Cold Fact.

¿Cómo llegó a Sudáfrica su música? Nadie lo tiene claro, pero sí se sabe que las primeras copias fueron piratas, ya que no existía un lanzamiento oficial en dicho país.

Mientras pasaban los años y la fama de Rodríguez se acrecentaba ahí -potenciado por el Apartheid-, en su país natal poco y nada se sabía de él. Ni siquiera Coming from Reality (1971), su segundo álbum, contribuyó a expandir su figura. O mejor dicho, a su música, porque del cantante poco y nada se sabía. Incluso, algunos en Sudáfrica lo daban por muerto, aunque todas las historias de su fallecimiento diferían.

Así llega la década del ’90, punto clave. Ahí Segerman, apodado “Sugar” por un juego de palabras con la canción “Sugar man” -que abría Cold Fact-, conoció a una estadounidense en Ciudad del Cabo. Ella le preguntó dónde podía conseguir una copia del debut de “Jesús” Rodríguez, ya que en su país era imposible ello. Tras recomendarle un lugar para comprar el álbum, Stephen le dio vueltas a cómo un cantante que generó arraigo en Sudáfrica no era conocido en su propio país.

Dentro de ello, hay una salvedad. Además de Sudáfrica, Rodríguez tenía algo de fama en Australia, país donde realizó una gira en 1979 y 1981. Eso sí, pese a tener ese antecedente, “Sugar” no podía creer que fuese parcial la fama de uno de los músicos que más admiraba.

Ahí es cuando parte una búsqueda paso por paso, escalón tras escalón, que le iba dando acercamientos insospechados.

Lo primero: Segerman buscó el otro álbum de Rodríguez, conocido en Sudáfrica bajo el nombre de After The Fact. Tras dar con él, gracias a la ayuda de un amigo, fue ofrecido a la disquera Polygram para realizar una versión remasterizada, que incluyó notas del mismo Stephen.

Lo segundo: esas notas evidenciaban los cuestionamientos de Segerman, sobre por qué un artista como Rodríguez solo era conocido en unos pocos países y pero no en su natal Detroit. Ahí es cuando un periodista llamado Craig Bartholomew-Strydom compró el disco y leyó las notas. Inmediatamente se interesó en el caso y comenzó a investigar del cantante. “Cualquier revolución necesita un himno y en Sudáfrica Cold Fact fue el álbum que permitió a la gente liberar sus mentes y empezar a pensar de forma distinta”, aseguró Bartholomew-Strydom, sustentando su búsqueda.

Tercero: en paralelo, Segerman fundó en 1997 un sitio web bajo el nombre de “The great Rodríguez hunt”. “Con la ayuda de esta página esperamos establecer una ‘línea directa’ con Rodríguez y encontrar su paradero junto con su historia de vida”, decía parte del portal, el que incluía un montaje de una caja de leche con el rostro del cantautor.

Cuarto: los caminos por fin se unen. Por una parte, Craig pudo contactar a Mike Theodore y Dennis Coffey, quienes trabajaron en Cold Fact. Ambos le aseguraron que Rodríguez estaba vivo, que se encontraba en buen estado y que su nombre era “Sixto” y no “Jesús”. Por otra parte, Eva Rodriguez Koller, hija del cantante, contactó a Segerman para contarle la historia de su padre. De paso, hablaron de la opción de realizar un concierto en Sudáfrica, tierra donde ya era un referente.

¿Qué fue del músico tras “Sugar man”? Tras su fracaso después de sus dos discos, volvió a trabajar en labores de construcción. “Nunca habló de decepción. Él simplemente siguió adelante”, aseguró su hija Regan.

“Rodríguez, en ese momento, tenía toda la maquinaria a punto. Grandes nombres, mucho dinero detrás, las circunstancias eran las adecuadas. ¿Por qué no triunfó? Esa es la gran pregunta que aún me persigue”, recordó Theodore, co-productor de Cold Fact.

Con esto, solo faltaba la parte final: fijar fecha y lugar para el reconocimiento en Sudáfrica.

Toda la historia -relatada por el mismo Segerman en internet-, la serie de shows que realizó donde era leyenda y lo que vino después fueron la base para Searching for sugar man (2012), documental dirigido por Malik Bendjelloul.

Además de adentrarse en el relato de Segerman, la investigación aprovecha de repasar los contextos históricos de Sudáfrica y Detroit en la década del ‘70, además del éxito esquivo de Sixto en Norteamérica.

El trabajo realizado por Bendjelloul recibió un premio Oscar al Mejor documental largo, un BAFTA y un Critics’ Choice Movie Awards, por mencionar solo algunos galardones.

En 2014, tras haber ganado reconocimiento por su trabajo, sobre todo con un 2013 lleno de loas, el director se suicidó, terminando con su carrera a los 36 años.

“Es solo una canción que compartíamos, la voy a escuchar. Me trae recuerdos, de cuando estuviste aquí” – Rodríguez, “I think of you”.

Sobre el autor:

Felipe Rojas |
Periodista de La Tercera