Culto
Amor eterno a Pink Floyd

Amor eterno a Pink Floyd

No solo punks, rockeros alternativos y experimentales; si hay algo en común entre músicos como Maynard James Keenan de Tool, Dave Portner de Animal Collective o Tom Morello de Rage Against the Machine, es que todos fueron influenciados por los discos de Floyd.

Tom Morello. Foto: Kevork Djansezian / Getty Images.

“Pink Floyd no solo amplió los límites de la música occidental, también los demolió y creó un nuevo género”, escribió el músico Tom Morello en una edición de Rolling Stone dedicada a la banda inglesa. El fundador de Rage Against the Machine contó que para 1979 era un guitarrista de punk, y había que elegir bando entre el punk y del rock clásico. “En Animals, Wish you were here y The wall el contenido político tiene la misma potencia que cualquier cosa del canon del punk. Eso fue lo que realmente me atrajo”, apuntó el músico.

Morello conoció los discos de Floyd por un amigo en común con Adam Jones, que más adelante sería el guitarrista de Tool. “Me quedé sin palabras”, contó de la experiencia. “David Gilmour es uno de los mejores guitarristas de todos los tiempos para mí. Fusionó el estilo del blues clásico de Albert King, lo llevó a niveles astronómicos (…) Roger Waters está entre los mejores compositores de todos los tiempos. Incluso lo pondría justo detrás de Dylan”, sentenció en una columna aparecida en 2014.

Wayne Coyne. Foto: Mark Metcalfe / Getty Images.

Wayne Coyne, el líder de The Flaming Lips, resalta la emoción de los autores de The wall. “Pink Floyd fue siempre una banda de mentes muy creativas que hacían lo que se les daba la gana y no se preocupaban por las pequeñas reglas”, escribe.

Según una columna del músico también publicada por Rolling Stone, el cuarteto goza de una habilidad increíble para mutar de un disco a otro. “Cuando eres solo un fan, no te das cuenta de lo potente que es eso. Pero si ya grabaste 14 discos, entiendes que es muy importante. Tienen una fase 1, una fase 2 y tal vez una fase 3 y una 4. Un montón de bandas, si tienen suerte, solo tienen una fase 1”.

“Sin embargo, a pesar de todas estas piezas que se van cambiando de lugar, se basan en una musicalidad muy sencilla. Comparados con los grupos de rock progresivo con que los comparan: King Crimson, Yes o Genesis, su música en realidad es muy simple. Entiendes las progresiones de acordes y las melodías a la primera escucha. Todos estos grupos me encantan, pero con Pink Floyd entiendo la emoción”, remata el hombre de Yoshimi Battles the Pink Robots (2002).

Maynard James Keenan. Foto: Frazer Harrison / Getty Images.

Maynard James Keenan cuenta que, cuando era chico, “Pink Floyd era mi desayuno, mi almuerzo y mi cena”. Según el cantante de Tool: “Cuando estuve en el ejército, tenía un viejo tocadiscos en donde podía apilar los vinilos y escucharlos sin pausa. Poníamos el lado A de Wish you were here, The dark side of the moon y Animals una noche y otro día los lados B”, pero aclara a modo de confesión: “No entendí realmente la potencia de Wish you were here hasta que tuve una banda y me cagaron los sellos discográficos”.

“Pink Floyd no tocaba una nota hasta que era el momento de cambiar la nota. Para entenderlo bien, empieza desde el comienzo y trata de buscar un lugar tranquilo, donde no te interrumpan tu iPhone o tus notificaciones de Facebook. Apaga toda esa mierda y sumérgete. Porque es un viaje fantástico si dejas que ocurra”, recomienda el hombre tras Lateralus (2001).

David Portner. Foto: Michael Buckner / Getty Images.

Para Dave Portner, conocido como Avey Tare de Animal Collective, el disco clave es The piper at the gates of dawn. “Me voló la cabeza con todos esos movimientos y las cosas que yo percibía que el sonido estaba haciendo mientras escuchaba”, contó entrevistado por Rolling Stone.

Según el músico, “Floyd abrió la puerta a esos momentos en la música donde puedes tener una canción de pop normal que se convierte en algo ruidoso, o que suena completamente bizarra durante un minuto, y después vuelve a su estado anterior”.

Algo que llamó la atención del compositor de Merriweather Post Pavilion (2009) fue que “The wall transmite la sensación de mucha soledad. Es muy difícil describirlo, pero me parece que eso es lo que les pega tanto a los adolescentes angustiados”.

Mike Mills. Foto: Anthony Correia / Getty Images.

Mike Mills, el bajista y compositor de R.E.M., también escribió su historia con Pink Floyd en una edición de colección de Rolling Stone dedicada a la banda de Londres. “Cuando estaba en la universidad, era imposible caminar por el pasillo de la residencia sin escuchar que en alguna de las habitaciones sonaba The dark side of the moon. Todos los volados y freaks del ácido escuchaban a Pink Floyd”, señaló.

Luego sigue: “Me encantaba la composición de Roger Waters. Cuando fui a ver The wall en Dublín fue una de las experiencias más conmovedoras que viví (…) Mi novia y yo estábamos ahí sentados y nos pusimos a llorar”.

Natalie Maines. Foto: Noam Galai / Getty Images.

The wall es el show mejor pensado y armado de la historia”, coincide Natalie Maines del trío de country Dixie Chicks. “La construcción de esa pared, poder ver algo mientras escuchas las letras, tuvo impacto en mí. Vi el show dos veces y es difícil que alguien logre producir un show mejor que ese”, sentencia la cantante.

Jim James de My Morning Jacket contó a Rolling Stone que siempre tuvo prejuicios con Pink Floyd. “No estaba dispuesto a sumarme, pero con unos amigos nos enteramos que estaba bueno El mago de Oz mientras ponías The dark side of the moon, y lo hicimos. Fue la primera vez que me senté y escuché el disco de principio a fin”, comentó.

Luego añadió: “Me compró su originalidad”.

El vocalista, guitarrista y compositor de los de Kentucky dijo que después decidieron hacer lo mismo pero con Fantasía; “cosa que fue todavía más hermosa, y lo recomiendo fuertemente como ejercicio. Siento que los Pink Floyd eran maestros en hacer discos. Animals es casi como un álbum de jazz: empieza y fluye. Es increíble como fluye”.

Billy Corgan. Foto: Emma McIntyre / Getty Images.

Billy Corgan, el eterno líder de The Smashing Pumpkins, anotó en Rolling Stone sus impresiones de la banda de Gilmour, Waters, Wright y Mason: “Pink Floyd, para mí, es tal vez la banda más radical del siglo XXI. Mucho más que los Beatles, porque metieron un concepto artístico muy sofisticado en el mainstream”.

Allí opina de The dark side of the moon: “El prisma es una imagen muy adecuada para la tapa del disco, ya que el álbum es una destilación completa de las diferentes ideas de todos ellos. Uf, está cristalizado ahí. Está claro. Se lo puedes poner a oír a un tipo que maneja una camioneta y te va a decir: ‘Es muy bueno’. Ese es el aspecto más importante del rock & roll. Cuando puedes tomar ideas alocadas sobre cualquier cosa: políticas, sexuales, cuestiones de género, cuestiones raciales, y puedes hacer que el tipo que maneja una camioneta diga: ‘¿Sabes qué? Tiene razón’”.

Kirk Hammett. Foto: Kevin Winter / Getty Images.

Kirk Hammett de Metallica es más radical todavía: “Nunca había escuchado algo que sonara tan diferente, tan de otro mundo”.

El guitarrista y compositor conoció la música de Pink Floyd en el colegio. “Escuché a unos chicos hablando de bandas como Pink Floyd y Jethro Tull. Pensé que hablaban de personas. Pero me hice amigo de uno que tenía Wish you were here y The dark side of the moon, y me voló la cabeza la manera en que una banda te podía transportar instantáneamente”.

The wall fue muy importante para mí. Pero no entendí hasta mucho más tarde lo que Roger estaba tratando de decir en ese disco. Muchos de los temas que se tocan en The wall los experimenté en mi propia vida y en mi carrera. ‘Young lust’, ‘Comfortably numb’; son escenas con las que te topas cuando estás de gira. Al menos, durante un tiempo me pasó. Y esa sensación de ser un objeto, de que no te consideren una persona, de poner una pared enfrente tuyo como manera de proteger tu esencia: no tienes que ser Roger Waters o estar en una banda para entenderlo. Eso me pegó fuerte. Fue muy profundo”.

Pink Floyd en agosto de 1968. Nick Mason, David Gilmour, Rick Wright y Roger Waters. Foto: Michael Ochs Archives / Getty Images.

Los recomendados

The wall (1979)

Wish you were here (1975)

The dark side of the moon (1973)

The piper at the gates of dawn (1967)

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