Culto
A los 100 años muere Dave Bartholomew, trompetista ícono de Nueva Orleans

A los 100 años muere Dave Bartholomew, trompetista ícono de Nueva Orleans

El músico fue además un extraordinario productor. Junto a Fats Domino facturó varios éxitos en los años 50, como "The Fat Man" y "Ain’t That a Shame". A su catálogo recurrió John Lennon, Paul McCartney, Elton John y Cheap Trick, entre muchos otros. Nueva Orleans está de luto.

Nueva Orleans, cuya fascinante historia musical no solo se debe al jazz, sino que también al blues, al rhythm & blues, al zydeco y más recientemente al bounce, aún gira en torno a esas sonoridades, como se aprecia en rincones de la ciudad como Treme, el Barrio Francés y Marigny. Sin embargo, en los últimos años esta urbe ha llevado un doloroso luto, tras perder a varias de sus figuras: Allen Toussaint en 2015, Fats Domino en 2017 y Dr. John el 6 de junio pasado, todos pianistas de excepción. Ahora, como si no fuese suficiente, Nueva Orleans ha sufrido una nueva partida.

Dave Bartholomew, gran trompetista y productor, falleció el domingo a los 100 años, según informaron sus familiares. “Era el pilar del R&B de Nueva Orleans”, señaló The New York Times. “El trompetista más arrollador de NOLA”, complementó El País. A diferencia de Louis Armstrong –otro ícono de la ciudad incluso más popular que Bartholomew en la ejecución de la trompeta-, el valor del fallecido músico no solo recaía en ese instrumento, sino en todo lo que produjo: más de 4 mil temas registrados.

Bartholomew nació en Edgard, un pequeño poblado de Louisiana, a orillas del Río Mississippi, muy cerca de Nueva Orleans (NOLA). Aunque comenzó tocando tuba, luego se decantó por la trompeta. Tras combatir en la Segunda Guerra Mundial, se asentó en Nueva Orleans, donde formó parte en diversas bandas de jazz. Pero su gran golpe ocurrió de la mano de Fats Domino, con quien se asoció luego de que ambos se conocieran en 1949.

Con el pianista facturó el éxito The Fat Man, escrita por ambos y que lanzaron en la antesala de la Navidad del 49. Se estima que en sólo 10 días vendió 10 mil copias en Nueva Orleans y que se transformó en un fenómeno. El pulso algo acelerado de este tema en onda boogie-woogie es considerado como una pieza clave del entonces incipiente rock & roll.

Lennon y Cheap Trick

Pero Bartholomew no se quedó ahí. Tras el arrollador éxito de “The Fat Man” y también con Fats Domino, lanzó en 1955 “Ain’t That a Shame”, un hit que alcanzó el número uno y que años después reinterpretó de manera magistral Cheap Trick y también John Lennon. Precisamente, fueron muchos los que recurrieron al generoso catálogo del trompetista: Elton John, Paul McCartney y The Rolling Stones. En aquella época, recordó el Times, solo Elvis Presley le hizo peso al huracán que provocó este compositor.

El tándem Domino/Bartholomew brilló por largos años, pero no fue la única ruta que tomó este músico. Por ejemplo, en 1972 compuso junto a Chuck Berry “My Ding-a-Ling”, el único número uno en el ranking Billboard del hombre de Johnny B Goode. También produjo y compuso para Smiley Lewis y Lloyd Prince, músicos de R&B.

Quienes conocieron a Bartholomew sostienen que en aquella época no había nada igual. Muchos coinciden en que una de sus innovaciones fue poner un ritmo más pesado a las viejas melodías de blues, lo que permitió el nacimiento del rock & roll. Por eso, tiempo más tarde, fue incluido en el Salón de la Fama del Rock & Roll y recibió un Grammy honorífico como homenaje a su trayectoria.

En el Preservation Hall, uno de los locales más tradicionales y con más historia para escuchar a músicos de categoría en Nueva Orleans, recordaron el legado del trompetista con una declaración de principios del propio Dave Bartholomew: “Rock and roll, R&B, son solo nombres. Nosotros empezamos el rock & roll. Me puedo reír de todo porque tuve una buena vida. Hice lo que hice y no dejé nada por hacer. No necesité a nadie para hacerlo, lo hice por mi cuenta. Pero ayudé a todo el mundo”.

Fats Domino y Dave Bartholomew.
Sobre el autor:

Alejandro Tapia |
Editor de Mundo de La Tercera. Ha cubierto los más importantes hitos políticos de América Latina de las últimas dos décadas.