Culto
Cuando Elvis Presley robó los pasos de baile a Forrest Gump

Cuando Elvis Presley robó los pasos de baile a Forrest Gump

El Rey del rock and roll fue una de las tantas figuras de la música, el cine y la política, que fueron "invitados" a ser parte de la cinta estrenada en 1994. Lo curioso, es que la interacción entre Gump y Presley fue más relevante que un mero encuentro azaroso.

La señora Gump y su hijo Forrest vivían en una residencia destinada a recibir pasajeros, un humilde bed & breakfast.

Un joven músico de cabello oscuro, ropa ajustada y voz grave, divertía con su melodía rockabilly al niño que bailaba con dificultad usando aparatos ortopédicos en sus piernas.

Un joven Elvis Presley y el pequeño Forrest Gump.

La señora Gump desaprueba que su hijo “moleste” a los clientes, pero el músico insiste en que para él no es un problema, todo lo contrario.

La sorpresa no fue menor cuando unos cuantos años después, Forrest y su madre pasaban por fuera de una tienda y vieron a aquel joven -Elvis Presley- en televisión, deleitando al público con los pasos de baile que el pequeño Gump le había mostrado en el Bed & Breakfast.

Que Elvis Presley adoptara su particular forma de moverse en el escenario es tan cierto como el encuentro con John Lennon o su participación en la Guerra de Vietnam, es decir, mera ficción.

Si cabe alguna duda, el Rey del Rock and Roll, no siempre se mostró ante su fanaticada como aquel hombre seductor y seguro de sí mismo. De hecho, aquellos movimientos de caderas y piernas que enloquecían al público, no fueron una jugada premeditada.

“Empecé a saltar arriba y abajo, me decían, y no estaba consciente de ello. Mis piernas enteras temblaban, principalmente porque estaba tan nervioso y excitado, pero también porque puedo sentir la música más cuando me dejo a mí mismo reaccionar”, contó Presley según el libro Elvis – Word for Word: What He Said, Exactly As He Said It (Jerry Osborne Enterprises, 1999) escrito por Jerry Osborne.

Aquel nervio siguió presente no solo al momento de grabar, también al cantar por primera vez en público. “Creo que había cuatro o cinco mil personas en la audiencia, y me miraban fijamente y yo los miraba fijamente a ellos. Entonces alguien en la sección de los bajos se armó de coraje y empezó a tocar, y los otros siguieron, y antes de darme cuenta estaba cantando”, registra Osborne en su libro sobre El Rey.

Aquellos movimientos involuntarios que hacían sus piernas temblar, causaron la euforia de los presentes. Entre gritos y saltos de miles de personas exaltadas, Presley se retiró del escenario con la sensación de haber cumplido su misión, pero recién comenzaba.

“Mi agente me dio un empujón hacia el escenario y me dijo que volviera allá afuera e hiciera lo que había estado haciendo, y dije ‘¿Qué estaba haciendo?’ Dijo ‘¡Tus piernas se han estado sacudiendo con la música y tus ojos saltando y tus hombros moviéndose y todo!’”, registra el escrito de Jerry Osborne.

Tal vez no fue Forrest Gump quien inspiró sus movimientos, pero sí fue producto del azar y la buena fortuna que encontró lo que históricamente es parte de su firma como artista.

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