Culto
Declaraciones anti-guerra y amores muertos: L’Arc~en~Ciel y el aura de Awake

Declaraciones anti-guerra y amores muertos: L’Arc~en~Ciel y el aura de Awake

Lanzado un 22 de junio de 2005, el décimo álbum de estudio de la banda japonesa entregó un sonido algo distinto a las entregas anteriores, con canciones como “My dear”, “Jojoushi” y “New World”, y que en su gira promocional tuvo uno de los recitales más emotivos de su carrera.

La historia se remonta a 2004. En marzo de aquel año, la banda japonesa L’Arc~en~Ciel lanzaba en su país Smile, noveno disco de estudio, el cual venía tras una especie de receso del cuarteto -en el que casi disuelven al conjunto-, tiempo empleado para trabajar en proyectos en solitario.

Junto con ello, se programó la gira promocional del álbum. Así, el 8 de mayo el grupo realizó la primera presentación del año en el Gimnasio Nacional Yoyogi, en Shibuya, mismo lugar donde Queen en 1985 llevó su The Works Tour. Ahí tocaron 9 canciones de 10 de Smile, además de temas infaltables del repertorio como “Driver’s high”, “Stay away” y “Honey”.

Sin embargo, dentro de la lista de canciones apareció una desconocida, llamada “Jiyuu e no shoutai”. Y claro, era una tendencia que el cuarteto nipón siguiera trabajando en canciones tras el lanzamiento de un disco. Pasó con Ark y Ray (lanzamiento múltiple en 1999), álbumes que a los meses vieron la salida de “Love flies”; como también con Real (2000), que al tiempo después vio la aparición de “Anemone”.

Así, el Smile Tour siguió su curso hasta junio. “Jiyuu e no shoutai” fue tocada en todas las fechas de la gira y, en medio de esta, la canción fue lanzada como sencillo.

¿Vendrían más composiciones? Pese a que la idea inicial, tras más de una década de actividad, era disolver la banda con una gira de despedida, se dieron cuenta de que tenían mucho más que entregar bajo el nombre de L’Arc~en~Ciel, por lo que continuaron trabajando en el estudio de grabación. Hyde (voz), Ken (guitarra), Tetsuya (bajo) y Yukihiro (batería) guardaban más de una sorpresa para los años que vendrían.

Imagen promocional de la banda para la salida de Smile en 2004. Foto: Facebook oficial de L’Arc~en~Ciel.

Awake

Las sesiones de Smile dejaron varias canciones que debían ser finalizadas. Sumado a lo anterior, Hyde, de prolífica carrera en solitario, planificaba su segundo disco. En ese intertanto, pensaba preparar una continuación a Roentgen, su debut musical marcado por música suave y orquestada, por lo que preparó algunos demos en esa senda, pero la idea inicial tomó un giro. Por ello, lo que compuso lo dejó a disposición de L’Arc~en~Ciel: “My dear” y “Ophelia”.

De hecho, una de las características de este álbum es que la mitad de las canciones está compuesta por Hyde (una de ellas junto a Yukihiro). La otra parte del disco la reparten Ken Kitamura (cuatro composiciones) y Tetsuya (dos temas).

Las letras, escritas casi en su totalidad por el vocalista, empezaron a cambiar el eje respecto de lo que habían hecho hasta ese entonces: había cuestionamientos sociales y críticas a las guerras, aunque mantuvieron algo del amor/desamor.

En esta última tanda, “Jojoushi” destaca por ser la balada más suave, con gran cantidad de instrumentos en escena (incluyendo un conjunto de cuerdas); “Ophelia” tiene un sonido más elegante y adulto, si se hace la comparativa con el resto de los temas de L’Arc~en~Ciel, y se basa en el personaje de Hamlet de William Shakespeare, cantándole a un amor muerto; y “My dear”, la única canción sin guitarra eléctrica presente, con gran cantidad de secuencias de fondo (similar a lo que Muse venía realizando en ese tiempo con Absolution y Black Holes and Revelations, aunque de manera más somera) y juegos de voces.

Ken Kitamura en el videoclip de Jojoushi. Foto: Facebook oficial de L’Arc~en~Ciel.

Retomando la postura anti bélica, Hyde contó, en entrevista a la revista Rolling Stone de Japón -traducida por Vamps Chile- que “cuando hicimos la canción ‘Hoshizora’ estaba desarrollándose la guerra en Irak, por lo que leía continuamente noticias sobre ella. Así que escribí la canción pensando en lo que sentirían los niños de ese lugar”.

Además de ello, había otras canciones con una energía más activa y juvenil: “New world” -que abre el disco-, “Killing me”, “As one”, “Existence” y la anteriormente nombrada “Jiyuu e no shoutai”.

Otro tema que destacó de este trabajo fue “Lost heaven”, que se popularizó por ser el ending de Fullmetal Alchemist the Movie: Conqueror of Shamballa.

El resultado final desembocó en el décimo álbum de estudio, el cual llevó por nombre Awake.

El apartado técnico

Hajime Okano, una especie de quinto L’Arc~en~Ciel, junto al resto de la banda trabajaron en la producción de las canciones.

Dentro de lo anterior hay que hacer una mención especial en “Jojoushi”. En esa canción el británico Jeremy Lubbock (quien trabajó con artistas de la talla de Michael Jackson, Elton John y Rod Stewart) estuvo a cargo de los arreglos orquestales y condujo al conjunto de cuerdas. En este último participaron músicos como el violinista Charlie Bisharat (ganador de un Grammy con su banda Shadowfax en 1989), el violista Evan N. Wilson (quien integró por años la Filarmónica de Los Ángeles, EE.UU.) y el oboísta Earle Dumler (que colaboró con compositores del mundo del cine como John Williams y Danny Elfman), además de otros intérpretes con vasta trayectoria en la industria de la música.

La mezcla de las canciones fue realizada por Yasuyuki Hara (5 temas) y Hitoshi Hiruma (7 temas). Este último también trabajó con otras bandas japonesas como Buck-Tick y Luna Sea, además de ser parte del equipo técnico en el segundo disco solista de Hyde, 666 (2003).

En tanto, la masterización de Awake corrió por cuenta del estadounidense Howie Weinberg. Cabe destacar que también fue el encargado de esta tarea en Smile y Kiss (2007). Además, en su carrera masterizó álbumes como Badmotorfinger (1991) de Soundgarden, Significant Other de Limp Bizkit (1999), Absolution (2004) de Muse y Ahí vamos (2006) de Gustavo Cerati, por mencionar algunos. Entiéndase por ello, el toque final de la producción en “Jesus Christ Pose”, “Break Stuff”, “Hysteria”, “Jojoushi” y “Crimen” vino del mismo elemento en la cadena: Weinberg.

Por otra parte, este disco es el más largo de L’Arc~en~Ciel: dura 55 minutos y 24 segundos, superando en más de 10 minutos a su predecesor Smile (44:44). Eso sí, cabe mencionar que la cantidad de canciones es 12, superando la cifra habitual de temas que contenían sus trabajos de larga duración.

Con todo ya finalizado, Awake fue lanzado el 22 de junio de 2005, con “Jiyuu e no shoutai”, “Killing me”, “New world” y “Jojoushi” como sencillos promocionales.

Portada de Awake. Foto: Facebook oficial de L’Arc~en~Ciel.

Awake tour

Como ha sido costumbre durante gran parte de su carrera, L’Arc~en~Ciel realizó una gira por Japón para promocionar su nuevo disco. Fueron 12 presentaciones comprendidas entre el 28 de julio y el 31 de agosto de 2005. Eso sí, no estuvieron exentas de problemas, pues el inicio de los shows tuvo a Ken Kitamura tocando sentado por la recuperación de una fractura. Sin embargo todo salió sin problemas.

Así corrió el tiempo, llegó fines de agosto y con ello la banda cerraba el Awake Tour 2005. Tal como el día que debutó “Jiyuu e no shoutai”, las últimas cuatro fechas de la tanda de presentaciones fueron en el Gimnasio Nacional Yoyogi, siendo el show final el grabado con cámaras y lanzado posteriormente en DVD y Blu-ray.

Portada del DVD de Awake Tour 2005. Foto: Facebook oficial de L’Arc~en~Ciel.

Las luces se apagan repentinamente y frases en inglés, locuteadas por un hombre y una mujer, comienzan a proyectarse en un muro de cubos negros. Cada vez intercaladas con mayor rapidez, la escena rompe con un parafraseo a Mark Twain: “History doesn’t repeat itself, just… Awake” (“La historia no se repite, solo… despierta”). Al pronunciarse el nombre del álbum, comienza a sonar “As one”, la canción más dura, musicalmente, del largaduración.

Los cubos son botados por los extras del escenario y Hyde, el vocalista, irrumpe con un traje militar, como si estuviera comandando la destrucción, ayudado por la música que ambienta mejor todo, en una canción que solo tiene dos líneas en japonés y el resto está en inglés.

L'Arc en Ciel – As One Live 2005 in memorial Day of ATOMIC BOMB World War II

i presented you guys this concert was 2005 but i never get bored, always excited and love it hyde so much in his style with the costume, AWAKE! NEVER SAY ABOUT WAR, I hope it, just peacefullness#inspire #hyde #liveconcert #larcenciel #hyde #yukihiro #tetsu #ken #asone #iamsohappy

Posted by Neo Miftah on Sunday, November 8, 2015

De ahí le siguieron “Existence” y “Killing me”, canciones con una energía más juvenil. Eso hasta “Trust”, el primer quiebre de la jornada. Ahí, tras una introducción instrumental, comienzan las alusiones a lo antibélico del álbum: el símbolo de la paz gira en el centro del escenario, detrás de Yukihiro, el baterista. El reposo de las estrofas contrasta con la fuerza de los coros, mientras destacan el doble bajo de Tetsuya y el solo de guitarra de Ken.

Así continúan con “Ophelia”, donde Kitamura llora mientras acompaña a Hyde en la voz, “Jojoushi” y “Forbidden lover”, esta última del álbum Ark (1999) y que compenetra perfecto con la sección más amor/desamor del recital.

Luego de ello “Kuchizuke” de Smile sirve de respiro para “My dear” (haberla colocado post “Forbidden lover” quizá habría sido demasiado sentimiento de corrido), una de las canciones que mejor ha interpretado la banda en sus presentaciones en vivo, pese a no haber sido escogida como single.

Con Hyde ya desprendido de gran parte de su traje militar, L’Arc~en~Ciel empalma con la sección pop rock del concierto: “Revelation” (que no luce tanto como en otros shows), “New world”, “Jiyuu e no shoutai”, “Stay away” (con una versión de “Kasou” entremedio), “Lost heaven” y “Ready steady go!” fueron parte de ello, recobrando la energía de los primeros temas.

Tras el primer quiebre de la noche, el símbolo de la paz vuelve a destacar en el escenario y, con ello, los músicos vuelven a escena. Ahí retoman singles de trabajos anteriores como “Neo universe” y “Driver’s high”.

Al igual que en aquel concierto de mayo de 2004, tocaron un sencillo post álbum. “Link”, que venía siendo ejecutada desde la primera jornada del Awake Tour, es la elegida, la que fue seguida por “Twinkle, twinkle”, un tema tranquilo, demasiado, considerando lo que venía después.

Un paréntesis: 60 años antes -casi exactos- había ocurrido uno de los hechos más lamentables de la historia moderna. Los días 6 y 9 de agosto de 1945 se realizaron los bombardeos nucleares en Hiroshima y Nagasaki. Aquel hecho dejó más de 200 mil fallecidos.

Así, volviendo a agosto pero de 2005, a poco más de 800 km al este, L’Arc~en~Ciel daba pie al último tema de la noche: “Hoshizora” (“Cielo estrellado”, en español). La letra relata la historia de un joven que está en una ciudad bombardeada, probablemente el único sobreviviente del lugar, quien desea mostrarle la imagen del cielo lleno de estrellas a alguien querido que falleció. “Lo he perdido todo en la explosión” y “Se llevaron todo lo que tenía”, son parte de las líneas de la canción, que en la gira es tocada medio tono más abajo respecto de la original.

Y así, como es costumbre, pasado el segundo coro y posterior solo de guitarra, viene la explosión final. Todo se oscurece y Hyde queda iluminado por sobre el resto de la banda. Mientras canta, comienza a caer papel picado brillante, simulando una lluvia de estrellas. Entra el último coro con más potencia que todo, con banderas con el símbolo de la paz en el escenario, cerrando con “espero que cuando despierte el mundo haya cambiado a un lugar donde todas las guerras hayan acabado” y con el cantante llorando.

L'arc En Ciel- Hoshizora

Posted by Criss Rojas Maldonado on Tuesday, December 27, 2011

Tras ese recital, la banda comenzó a cerrar la mayoría de sus shows de la manera más grandilocuente posible. “Hoshizora” volvió a ser la canción final en varias giras posteriores, aunque en el último tiempo la banda solo se presenta esporádicamente.

Similar a la época que le precedió a Smile y Awake, actualmente los proyectos en solitario concentran las agendas de los músicos que componen L’Arc~en~Ciel. Aunque “la historia no se repita”, ¿puede haber otro “despertar”? Solo queda esperar. Las dos décadas de Ark y Ray, sumado a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, están en el camino.

Sobre el autor:

Felipe Rojas |
Periodista de La Tercera