Culto
Bajo el lente de “Titae” Lindl

Bajo el lente de “Titae” Lindl

El bajista presenta su primera exposición de fotografías, con registros de tres décadas de conciertos y viajes. “Cuando le pasó esto a Álvaro nació la idea de hacer algo aparte de la música”, dice sobre el último año de Los Tres, que planean llevar su show de Fome a regiones y México.

En dos maletas que tiene guardadas en un clóset de su casa, Roberto “Titae” Lindl conserva uno de los más valiosos registros fotográficos de la música chilena de las últimas décadas. En una hay postales de tocatas -con Ángel Parra Trío, Bitman & Roban y otros proyectos- en diversos lugares de Chile. En la otra, varios cientos de fotos más de sus múltiples giras con Los Tres, así como de personajes anónimos y situaciones irrepetibles que surgieron en estos 32 años; desde hoteles de lujo en Nueva York y conferencias de prensa en Perú a rincones perdidos del litoral central y el desierto chileno.

“Yo entiendo la foto desde esa perspectiva, de capturar lo cotidiano, lo que está pasando. Ese aprendizaje de estar sacando fotos siempre, registrando, porque cada momento es diferente y no se repite nunca”, cuenta el bajista, que se decidió a compartir parte del material de esa segunda maleta, con su primera exposición. Titulada “Digamos las cosas”, la muestra estará abierta al público -previa inscripción- entre el jueves 20 y el domingo 23 de junio en la galería Cima, en plena Plaza Italia (Merced 22 piso 11).

“Siempre es entretenido hacer otro tipo de proyectos, aparte de los Tres, y empezar a revisitar estas fotos, porque la mayoría las tengo guardadas y nunca más las vi”, explica Lindl, quien en 2011 publicó su primer libro de fotos (Los Tres en imágenes: 20 años) y presentó algunas de éstas en el Teatro Nescafé para el estreno de Los Tres de Chile en el festival In-Edit. Ahora, en su primera exposición formal, se mezclan detalles y paisajes con retratos casuales de viejos amigos, como Álvaro Henríquez, a quien en el afiche de la muestra se le ve bajando las escaleras de la que fue su casa en Ciudad de México.

“A Los Tres ya no les saco fotos. ¿Qué otras fotos le voy a sacar al Álvaro? Ya me sé todos los ángulos”, cuenta con una risotada el músico penquista, quien aprendió el oficio de su padre, el austríaco Werner Lindl, primer contrabajo de la Orquesta Sinfónica de Concepción por 30 años, “que a veces se hacía unas monedas fotografiando familias”, cuenta.

“Cuando saqué el libro me dio pudor. Decía ‘no soy fotógrafo’, lo que en parte es verdad y en parte mentira. Tengo un gran respeto por la profesión pero esto viene de otro lado, de la intuición y del legado de mi padre”, agrega. “Ahora me muero de la risa. Estoy orgulloso de lo que he hecho y no me enrollo mucho, porque si a la gente de la galería le encantaron las fotos es porque están buenas. Están apostando por valores nuevos y está bueno ser emergente a estas alturas”.

De alguna forma, la exposición, surgió como consecuencia de uno de los momentos más complejos en la carrera de Lindl junto a Los Tres y en la vida de Álvaro Henríquez, su gran amigo y aliado musical por 45 años. “Estábamos preparados para todo”, cuenta el bajista, recordando la incertidumbre que se apoderó del grupo tras los graves problemas de salud que sufrió el vocalista y su posterior trasplante de hígado, que tuvo a la banda en pausa por cerca de nueve meses. “Cuando le pasó esto a Álvaro nació la idea de hacer algo aparte de la música”, explica Lindl, que entre otras cosas comenzó a desarrollar su propio vino, Bajo instinto, que en septiembre saldrá al mercado con su foto en la etiqueta.

“No te niego que hubo un par de meses que estábamos medio en el aire, sin nada cierto. Fueron tiempos difíciles pero ahora yo lo veo muy bien y con ganas de seguir tocando”, comenta Titae, quien luego de los dos shows en el Teatro Coliseo para revivir Fome, “dos teatros llenos que al Álvaro y a todos nos vinieron muy bien”, prepara más fechas en vivo para el resto del año.

En lo inmediato, la llegada a regiones del show en homenaje a su disco de 1997. “En agosto tenemos once fechas en el norte y en el sur”, adelanta Lindl, sin querer profundizar en detalles, aunque advirtiendo que la expansión será continental: “En diciembre volvemos a México, con un festival en Puebla y creo que vamos a ser algo con el Fome en Ciudad de México también”.

Un repaso a los días de gloria del grupo penquista que Lindl cree que los mantendrá ocupados por un buen tiempo. “Es importante tocar esas cosas, le encuentro un valor. Hay gente que dice que es un ejercicio de nostalgia pero son temas que nunca más tocaste en vivo. Sería bonito revisitar todos esos álbumes, La sangre en el cuerpo, Hágalo usted mismo… son puros temas buenos y andábamos todos iluminados”.

Una de las fotos inéditas del músico que incluye la muestra.
Sobre el autor:

Andrés del Real |
Sub-editor de Espectáculos de La Tercera.