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Bleach: a 30 años del primer grito de Nirvana

Bleach: a 30 años del primer grito de Nirvana

En solo 30 horas el grupo grabó su álbum debut para el sello Sub Pop. A partir del método de trabajo del productor Jack Endino, revelado a Culto por músicos chilenos que han trabajado con él, la banda consiguió un sonido crudo y directo, sin mayores añadidos, lo que contribuyó a definir el estilo del grupo.

La nochebuena de 1988, Kurt Cobain llegó muy exaltado a la casa de su madre, Wendy, en su pueblo natal, Aberdeen. Entre medio de la cena, paquetes de regalo, y otras parafernalias navideñas propias de la sociedad estadounidense, el joven músico regaló a cada uno de sus familiares, incluidos abuelos y estiradas tías, una copia del primer sencillo que su banda, Nirvana, había grabado de forma profesional: “Love Buzz”.

Por entonces, Kurt ya no vivía con su familia. Residía en la localidad de Olympia junto a su pareja, Tracy Marander. Allí, mientras alternaba empleos de poca monta, se dedicaba por completo a componer material para su banda. Con el obsequio, el joven músico mandaba un mensaje a los suyos: estaba logrando hacerse un camino en la música y por fin su arte era reconocido por otros.

Pero la alegría de Cobain tenía otra razón. Ese mismo día, el grupo que también integraban Krist Novoselic (bajo) y Chad Channing (batería) -Dave Grohl lo reemplazó en 1990- había comenzado la grabación de su primer LP, titulado Bleach. Fue una intensa sesión de ocho horas en el estudio Reciprocal Recording, de Seattle, por el que ya habían pasado otras agrupaciones como Mudhoney, Soundgarden y Mother Love Bone. En las perillas estuvo un personaje que sería clave: Jack Endino.

“La mano de Jack es dejar a la banda expresarse”, detalla a Culto, Aldo Benincasa, el exbaterista del grupo nacional The Ganjas, el que ha trabajado junto al productor en placas como Resistance (2011). “Bleach es puro Nirvana, como le pasó con discos de Soundgarden, Mudhoney, Mark Lanegan o el que sea. En todos sientes a la banda, esa para mí es su marca más valiosa, más allá del sonido cálido y poderoso de sus registros”.

Elisa Montes, cantante y guitarrista de la banda Slowkiss -quienes hace poco más de un mes sacaron el sencillo “In Vain”- es reconocida admiradora del trabajo de los hombres de “Come as you are”. “Es uno de mis grupos de cabecera que me voló la mente, cambió absolutamente mi visión del punk y ha sido una fuente de inspiración toda la vida”, cuenta a Culto. Sobre ese primer LP, destaca que le gusta “lo visceral, la crudeza y lo apasionado. Era un nuevo sonido punk, un diamante en bruto, las canciones sobre todo”.

Por su lado, Jurel Sónico, vocalista y guitarrista de los porteños Adelaida, conoció el primer trabajo de Cobain y compañía casi por error. “La primera canción de ellos que escuché fue ‘Territorial Pissings’”, cuenta al teléfono desde Rancagua donde se encuentra grabando a la banda stoner, Vertedero. “Un día fui donde un amigo y le pedí que me prestara un cassette de Nirvana y me pasó el Bleach. Al principio se me hizo un poco denso, porque no encontré las canciones que esperaba escuchar, las del Nevermind, pero lo que me escuché fué oro puro para mi. Me encanta el sonido ‘sucio’ y auténtico que tiene, la distorsión de las guitarras, la voz desgarradora de Kurt en su mejor momento, los riffs pegajosos y ese bajo preciso”, agrega.

Nirvana modelo 89′: Chad Channing, Krist Novoselic y Kurt Cobain

Se busca un sello

Los Nirvana ya conocían a Endino. En enero de ese año le habían agendado seis horas de estudio para grabar una maqueta con algunas de las canciones que Kurt, un muchacho hijo de padres divorciados, admirador de Black Sabbath y los Beatles, había compuesto pocos meses atrás. En esa ocasión grabaron y mezclaron nueve temas, aunque la última solo a medias porque la bobina de la cinta se terminó mientras tocaban. De ese registro “Downer”, “Floyd the barber” y “Paper Cuts”, se incluirían posteriormente en su largaduración. En esa jornada también registraron “Spank Thru”, la que por diversas fuentes es reconocida como la primera canción del grupo.

“Grabamos en Reciprocal Recording en enero de 1988, con Dale Crover de Melvins como invitado en la batería; Chad no se había unido todavía”, recuerda el productor e ingeniero, en conversación con el portal Prosoundweb.

Tras esa primera experiencia Kurt se obsesionó con la idea de que su banda consiguiera un contrato con un sello discográfico. Por ello, envió copias en cassette de la maqueta a todos los sellos que se le cruzaron por la mente, con excepción de uno que no consideró: Sub Pop.

Sub Pop era una pequeña compañía que se fundó en el otoño boreal de 1987 por iniciativa de Jonathan Poneman y Bruce Pavitt, dos entusiastas seguidores de la escena underground del noroeste del país, quienes, inspirados por el pasado glorioso de las labels de soul, como Motown y Stax, pretendían que su marca fuera la referente en el nuevo sonido rockero que surgía desde el interior. Entre sus primeros lanzamientos estuvieron los epés, Screaming Life, de Soundgarden y Dry as a Bone, de Green River.

Para 1988, el sello se había impuesto sacar una serie de singles y maxisingles trimestrales. La idea era generar un Club de socios, quienes por una suscripción, recibirían una caja con novedades, singles, fotos, fanzines y material de promoción. Por ello, Poneman comenzó a buscar bandas. Así llegó hasta Nirvana.

Según detalla el biógrafo de Cobain, Charles Cross, en su libro Heavier Than Heaven (2005, Mondadori), sucedió que Jack Endino hizo una copia de la maqueta que el grupo había grabado con él y se la envió a Poneman. A pesar de que no todos en la disquera estaban convencidos con la calidad de los de Aberdeen, decidieron invitarlos a participar en una tocata en el Club Vogue, de Seattle. Las dudas parecieron confirmarse esa noche, pues según detalla Cross, “en el mejor de los casos, se trató de una actuación mediocre”. Kurt estaba especialmente contrariado. Pese a todo, al final de la jornada el mandamás de Sub Pop, se le acercó, y entremedio del sonido de botellas y chicos ebrios, invitó a la banda a una reunión en un café.

En la ocasión, mientras Novoselic bajaba una botella de vino que ocultó bajo la mesa, ambas partes negociaron los términos de su futura relación. Kurt se ofuscó cuando escuchó la oferta de Poneman, pues era muy diferente a la avalancha de lanzamientos, ruedas de prensa y giras, que él imaginaba en lo inmediato para el grupo. El directivo les sugirió empezar lento, sacar un primer single y de ahí evaluar cómo seguían.

“Love Buzz”, era el tema que la compañía quería sacar como sencillo. Según Cross, la razón es que habían notado que era el más potente y al que mejor respondía la gente en sus conciertos. En principio, Cobain se mostró reticente, a fin de cuentas, como compositor del trío, no le era fácil aceptar que su primer lanzamiento sería un cover de los holandeses Schocking Blue, canción que había conocido a través de Novoselic, una tarde mientras bebían cervezas y escuchaban discos.

Finalmente, con el compromiso de que Sub Pop financiaría la grabación, aceptaron las reglas. Nuevamente volvieron a trabajar con Endino, en junio de 1989, y tras muchos retrasos y dificultades financieras, el primer sencillo -con “Big Cheese” de cara B- salió a la venta en noviembre. En este se puede escuchar un collage sonoro que Cobain insistió en incluir, aunque ello les consumió valiosas horas de estudio.

Pero Kurt era ambicioso. Poco a poco al grupo le llegaban invitaciones a tocar en locales mejores, y según su biógrafo, él quería que sus canciones fuesen las que brillaran, no las de otros. Por eso, se impuso componer material mejor. Una tarde, su novia le reprochó que había escrito canciones de prácticamente cualquier cosa, excepto sobre ella. El músico aceptó el desafío y comenzó a crear un tema en esa línea. Primero se la tocó a Tracy, y luego a Krist y Chad ¿el nombre? no tenía. Cuando le preguntaron de qué se trataba él contestó: “Es sobre una chica”. Entonces decidieron nombrarla así, “About a Girl”. Pronto fue incorporada al set de directo del grupo.

Mientras, la estrategia del Club de socios de Sub Pop lograba resultados y la primera tirada de “Love Buzz” se había agotado en semanas. Ello dio pie a la posibilidad de que Nirvana pudiese grabar un primer largaduración. Eso sí,esta vez el costo de las sesiones, mezcla y masterización, debía correr por cuenta de los músicos. El sello simplemente no tenía un peso, aseguraba Poneman.

El método Endino

“Las influencias musicales de Kurt a fines de 1988 constituían un extraño popurrí de punk que había aprendido de la mano de Buzz Osborne, el heavy metal que había escuchado de adolescente y el pop que había descubierto en su infancia, sin demasiada conexión ni sentido entre sí”, detalla Cross.

Tal vez por esos gustos, las canciones grabadas en Bleach eran diferentes. Algunas eran lentas y pesadas como “Paper cuts”, otras de vocación más pop como “About a girl”, y unas cuantas más aceleradas, como “Mr.Moustache”. La tarde del 24 de diciembre entraron a grabar las pistas base, todos juntos, siguiendo el método de trabajo que acomoda a Endino.

“Fue grabado intencionalmente en la medida en que no me pareció ‘crudo’ en ese momento, solo era un registro preciso de cómo sonaban. Nadie me dijo ‘haz que suene crudo’, solo vinieron a mí y los grabé de la forma en que grabé a alguien más en ese entonces”, cuenta el productor en entrevista con Prosoundweb.

Jack Endino es un hombre con historia en la escena alternativa de Seattle. Además de integrar Skin Yard, ha estado a cargo del registro de elepés de artistas como Screaming Trees, Mudhoney, L7 y hasta el momento ha lanzado tres discos en solitario. Entre los chilenos, cuenta en su currículum grabaciones de Wild Parade, Sordera, Yajaira, entre varias otras.

En conversación con Seattle Weekly, el baterista Chad Channing recordó algunas anécdotas que detallan el estilo del productor. “Cuando nos instalamos en el estudio la idea era desintonizar todo. Los parches de los tambores estaban realmente sueltos, y era un poco difícil tocar porque no conseguiste ese snap-back. Entonces Endino pegó una moneda a la cabeza del bombo para que tuviera un tono más brillante”.

“Lo he visto trabajar con bandas de varios estilos y su forma es muy simple”, detalla Aldo Benincasa sobre el estilo de trabajo del exintegrante de Skin Yard. “Pide muy poco, básicamente que la banda llegue con las canciones aprendidas y de preferencia no graben con click. Él cree firmemente en las bases grabadas ‘en vivo’, ese algo único que te da registrar un grupo al unísono en un estudio”, agrega.

Su relación con Chile comenzó hace algunos años precisamente a partir de su trabajo con los hombres de “Sonic Redemption”. “Un día conversando con Sam (Maquieira, voz y guitarra de The Ganjas), fantaseamos con grabar un próximo disco con alguien como Endino, ambos somos fans de su trabajo. Me quedé pensando y un par de días después me volqué en la web para tratar de encontrar un contacto. Luego de un rato di con su página oficial. En ella pedía que antes de contactarlo uno leyera una lista grande de ‘preguntas y respuestas’ hecha en base a años de mensajes y preguntas necias como ‘puedes conseguirnos un contrato con Sub Pop’ o ‘puedes hacernos sonar como Nirvana’ o que se yo. Me animé a escribirle y me contestó al par de días solicitando algunos links para escuchar canciones de la banda , porque Jack NUNCA graba algo que no le guste”, agrega Benincasa.

Adelaida, la banda de Jurel Sónico, también tuvo la posibilidad de trabajar con Endino, gracias a que fueron seleccionados por él en el marco de la convocatoria que realizó Converse Rubber Tracks Santiago, en 2016. “Mientras estábamos grabando, todos tocando al mismo tiempo, en vivo, recuerdo que entró a la sala de grabación de Estudio Lautaro y le dijo al Lele [baterista] que le pegara con todo a la caja, que le pusiera mas touch y eso le dio más seguridad para grabar”, recuerda el porteño. “Cuando estábamos mezclando se puso hacer un ‘Air Guitar’ con la parte final de ‘Adormidera’ jejeje y eso fue como: ¿esto es real?”.

Otra de las habilidades del productor, que destaca el exbaterista de The Ganjas, es su capacidad para obtener buenos sonidos a partir de lo que tenga a mano. “Endino puede trabajar en cualquier estudio con la microfonía que tenga disponible y con ella obtener un resultado impresionante, fuimos testigos de eso. Cuando escuchamos la primera toma que hicimos cuando grabamos Resistance, no lo podíamos creer”, afirma.

Pero Cobain no era precisamente fácil de convencer. Tras escuchar las tomas grabadas el primer día, no quedó conforme. A excepción de la canción “Blew”, en que por error Novoselic afinó una cuerda del bajo un tono más bajo, lo que le dio un sonido más denso y pesado al tema. De vuelta a Aberdeen para celebrar la navidad con su familia -la ocasión en que regaló copias de “Love Buzz” a su parentela- Kurt hizo que el grupo oyera las grabaciones una y otra vez en la furgoneta de Krist.

Tras algunas sesiones más completaron todo el material, la mezcla y la masterización en treinta horas de estudio. Pese a todo, habían conseguido dar con un sonido crudo y agresivo que querían. “La única limitación técnica era que estábamos usando una máquina de 8 pistas. No estaban interesados ​​en sobregrabar o acodar todas las guitarras o voces, o agregar mucha reverberación o efectos, por lo que no hicimos nada de eso, ni tuvimos pistas para ello. O el tiempo. Tampoco pensamos que lo necesitaba”, relata Endino en entrevista al portal Prosoundweb.

Una vez que Bleach, cuyo nombre fue sugerido por Cobain a partir de un anuncio sobre prevención del Sida que vio en la carretera, fue lanzado en junio de 1989, el grupo comenzó su primera gira por EE.UU. Se unió a ellos el guitarrista Jason Everman, quien fue el que aportó el financiamiento para el álbum (606,17 dólares) pese a no grabar ni una sola pista. En agradecimiento lo incluyeron en los créditos y también sale en la foto de la portada. Eso sí, su estadía en el grupo fue breve. Descontentos con él, tras la gira no lo llamaron más.

Elisa Montes recuerda cómo llegó a conocer este primer material, una vez que la agrupación se había convertido en un fenómeno. “El Nervermind ya había dejado la cagá y la mayoría de los jóvenes estábamos enamorados de la banda. Las disquerías comenzaron a traer la discografía completa por su éxito arrasador… así fue como en mi generación fuimos conociendo todos los discos de forma orgánica ya que en esa época no teníamos la inmediatez del internet y había que ser paciente y busquilla para conseguir los discos”.

Para Endino este álbum marcó su trayectoria. “Cuando conocí a Iggy Pop, él me dijo: ‘Oh, sí, tú hiciste ese buen disco de Nirvana’”, detalló en conversación con Rolling Stone. “Fue efusivo, estaba totalmente loco. Luego continuó hablándome acerca de lo mucho que amaba Bleach”

¿Cambiaría algo de esa grabación? “No cambiaría NADA”, respondió a Prosoundweb. “Excepto, posiblemente, convencer a Chad de que consiga una mejor caja”.

Sobre el autor:

Felipe Retamal N. |
Periodista de Culto. En Twitter es @feloretamaln