Culto
TR-808, la caja de ritmos que revolucionó la música

TR-808, la caja de ritmos que revolucionó la música

El dispositivo, fabricado por Roland, supuso una revolución en la industria musical de los años '80, con sonidos que perduran hasta la actualidad. Acá repasamos parte de su historia y algunos dueños de la icónica drum machine nos cuentan su experiencia con ella.

Al remontarse a la década de los ’80 hay varios aspectos que suelen mencionarse en el mundo de la música. Uno de ellos es el uso de la reverb en exceso, especialmente en baterías. Otro es el empleo de sintetizadores. Y hay otro que se podría considerar una mezcla de ambos: la aparición de la mítica TR-808, una caja de ritmos -creada por Roland- que permite programar baterías, esto mediante un sistema de secuenciación y creación de patrones.

Sumado a la percusión base como bombo, caja y hi hat, se añadieron otros como rim shot, golpes de palmas y maracas, la mayoría de ellos con controles de tono (pitch), para personalizar los sets.

“Sexual healing” de Marvin Gaye fue una de las primeras canciones populares en tener esta gama de sonidos, a quien se sumaron después Whitney Houston y Public Enemy, por mencionar algunos. “Los productores están buscando en kits decenas de miles de sonidos de batería y siempre terminan volviendo a la 808”, aseguró Joe Mansfield, un coleccionista de cajas de ritmos, a The Guardian.

Elaborada entre 1980 y 1983, tuvo un precio de salida más económico que la Linn LM-1, su rival directo -que se comercializó tiempo después-. Debido a los años de su manufactura, poco más de 10 mil unidades se fabricaron, por lo que adquirir una TR-808 en la actualidad (como también una LM-1 o alguna drum machine de la época) no es tarea fácil.

Pero, ¿qué hace que este aparato sea tan especial? Ernesto Romeo, músico argentino y especialista en sintetizadores, cree que son cuatro los factores clave en ello: “Su sonido único, con presencia clara en las mezclas; su programación restringida, sencilla, eminentemente musical y de gratificación instantánea; su espíritu de época; y su look, sensual y estrafalario pero peculiarmente atractivo, mezclando negro con colorinches”.

Romeo, quien fundó en 1988 el grupo de música electrónica Klauss, es de los pocos que en el mundo la tiene. En su caso puntual, la consiguió tras permutar un teclado MIDI con otro músico. “Yo sentía que el ex dueño de la TR-808 me estaba entregando un gran instrumento musical, aunque no estuviera de moda en ése momento, a cambio de un equipo meramente utilitario; por su lado, él creía que, entregándome la caja de ritmos, me estaba dando pasado y al obtener el controlador MIDI para una computadora, le estaba dando futuro”, cuenta el también fundador del estudio La Siesta Del Fauno.

Ernesto Romeo junto a algunos de sus equipos. En la foto se pueden apreciar una LinnDrum; más abajo la TR-808 y TR-909; y una Univox SR95 en la repisa siguiente. Imagen: Cedida por Ernesto Romeo (realizada por Martín Puente).

Ikutaro Kakehashi, el hombre clave

Antes de hablar de la TR-808, hay que mirar un poco más atrás, precisamente a 1960. Ahí, Ikutaro Kakehashi, ingeniero japonés, fundó Ace Tone, su primera incursión en el mundo de la fabricación de instrumentos musicales electrónicos. Sin embargo, el punto de inflexión vino con la creación de Roland, en 1972, en donde se elaboraron icónicos sintetizadores y cajas de ritmos, siendo la primera de estas la TR-77.

Ikutaro Kakehashi, fundador de Roland y Boss, co-creador del protocolo MIDI. Imagen: Roland Corporation.

“Es más fácil tocar cuando tienes un ritmo. Pensé que los músicos aficionados lo encontrarían más divertido”, contó Kakehashi en una entrevista concedida a la televisión pública holandesa, en la que contó sobre su interés inicial por acercar a la música a quienes no tenían los conocimientos teóricos, lo que resultó: en los ’80 y ’90 la música electrónica se vio beneficiado de ello, mientras en la actualidad el trap aprovecha también los sonidos de la TR-808.

“Sus contribuciones al mundo de los instrumentos musicales y a la música tuvieron impacto en millones de personas en todo el mundo”, publicó Tommy Snyder, quien trabajó junto a Kakehashi en Roland, en su cuenta de Facebook, como mensaje de despedida tras el fallecimiento del ingeniero nipón en abril de 2017.

Sucesoras, reversiones y clones de la TR-808

Tras detener la fabricación de la 808 en 1983, Roland siguió su camino con la TR-909 (lanzada ese mismo año). El dispositivo tenía samples algo distintos en relación a su predecesora y presentaba la ventaja de tener puertos MIDI, tecnología presentada por Kakehashi junto con Dave Smith para establecer un estándar en la industria musical (y que los llevó a ser reconocidos con un premio Grammy en 2013).

Roland TR-909, drum machine que se caracterizó por ser la primera en incorporar puertos MIDI.

Ya en los últimos años, aprovechando el boom de lo retro, Roland lanzó en 2014 la TR-8, una drum machine que acopló los sonidos de la 808 y su sucesora 909, añadiendo efectos como reverb y delay; en tanto, en 2017, la marca anunció la TR-08, una dispositivo que se asemeja en estética a la 808, pero que incluye una pantalla digital. Ambas incluyen entradas USB y puertos MIDI de entrada y salida.

TR-8. Imagen: Roland.
TR-08. Imagen: Roland.

La alemana Behringer, conocida por fabricar productos de la industria musical a un precio más accesible, mostró el 8 de agosto de 2018 (fecha escogida en relación al modelo de la caja de ritmos) un prototipo del clon de la TR-808 que preparan, el cual lleva por nombre de modelo RD-808.

El ofertón que aprovechó Los Tetas

Corría 1996, según recuerda Cristián Moraga, conocido como C-Funk. En ese año, andaba junto a Tea Time (Camilo Castaldi) en un tianguis en México (lo que en Chile conocemos como persa), el que específicamente estaba dedicado a la venta de instrumentos musicales. “En esa época todas las cosas vintage, que ahora valen miles de dólares, las estaban tirando a precios ridículos”, cuenta el fundador de Los Tetas a Culto.

En aquella ocasión, C-Funk vio una máquina negra con botones de colores. Se trataba de la TR-808. Ahí le dijo al exvocalista que comprara aquel aparato, sin dudarlo, aunque Castaldi desconociera para qué servía. ¿El precio de venta? US$ 50, algo impensado considerando el valor por el que ronda actualmente (en Ebay supera los US$ 3.000). “Me arrepiento, porque debí haberla comprado yo”, relata entre risas. Así, su excompañero de banda es uno de los pocos dueños en Chile de la máquina.

Lee también: C-Funk: “Cuando Los Tetas volvamos no va a ser con Camilo”.

Ya hablando del aparato en sí, si bien no recuerda un tema específico, Moraga asegura que lo usaron en varios temas de Los Tetas, pero no por completo, sino en sonidos específicos.

“El sonido de la 808 es rico, suena súper bien, pero no es utilizable en todo, porque es demasiado característico”, cuenta Moraga, mientras no deja de sorprenderse por cuánto ha subido de precio en relación a cuánto la compraron en México, como también los hits que han llevado la percusión distintiva. “Encuentro heavy lo que ha ocurrido en la historia con esa máquina, es sorprendente”, cierra C-Funk.

Sobre el autor:

Felipe Rojas |
Periodista de La Tercera