Culto
Mariel Mariel entre reggaetón y feminismo

Mariel Mariel entre reggaetón y feminismo

A poco de lanzar su nuevo disco, la artista comenta con Culto el impacto de la música urbana en la industria musical, los casos de abuso y desigualdad contra las mujeres en la música, y cómo ello la llevó a impulsar iniciativas como La Matria para visibilizar a sus colegas.

Una tarde en su barrio de niñez, la Villa Frei, le bastó a Mariel Mariel y su equipo para filmar el video de “Somos de piel”, el segundo adelanto de su nuevo álbum que se espera para el segundo semestre, el cuarto de su carrera y sucesor de Foto pa ti (2015), que en su momento le permitió ganar el Premio Pulsar 2016 en la categoría Música Urbana.

El clip, dirigido por Sänder Nøland, el álter ego del músico Andrés Landon, es un trabajo en que la artista privilegió una producción sencilla. “Quisimos hacer algo completamente transparente, muy auténtico, sin ambicionar nada. Salimos a caminar, lo hicimos con celular y pasaron cositas ahí en la Villa Frei, un lugar que por sí mismo te cuenta muchas cosas”, cuenta en conversación con Culto.

La canción, en clave de “flow latino”, como llama la cantante a su música, sigue el diseño sonoro y estético que desarrolló para el material de su anterior LP, grabado y producido durante su estadía de nueve años en México, en que también trabajó con otros artistas nacionales, como Mon Laferte -a quien le escribió el tema “Flor de amapola”-. Hoy, a dos años de su regreso, proyecta su nuevo trabajo en base al camino recorrido.

“Este nuevo disco marca una continuidad”, afirma Mariel. “Cuando salió Foto pa ti, que fue bien original, bien propositivo, lo empezamos a llamar flow latino. Luego empezó esta oleada de música urbana que es muy inspiradora. Y hoy que eso está tan al frente, da para mostrar otros rincones que no son solo los mainstream. También hay propuesta, hay poesía, riqueza musical, que es lo que más me mueve”, agrega.

-En otras entrevistas has comentado tu gusto por el reggaetón. Hoy, artistas como Maluma o J Balvin están en el mainstream, pero el estilo está muy cuestionado, porque se le acusa de cosificar y explotar la imagen de la mujer ¿cómo te posicionas frente a eso?

-Claramente lo mío es una forma distinta, pese a que a mi el reggaetón o el dance son músicas que siempre me gustaron. Como la sociedad misma hay mujeres objeto puestas en todas partes, entonces yo lo combato, pero a través de proponer cosas distintas, no le voy a ir a reclamar a Daddy Yankee que deje de hacer eso, no voy a censurar a los demás, no es algo q me guste. Al contrario, me gusta q la gente se muestre, que la gente a través de la música confiese cosas, hasta las más oscuras, y eso nos permite conocernos con autenticidad y saber en qué estamos. Yo lo propongo desde otro lugar.

Las chicas que salen en bikini en los videos reggaetoneros están en su derecho a ponerse el bikini con brillos, rebotar sus nalgas y disfrutar eso. Es una línea súper delgada. Creo que sí se marca mucho por cómo el poder masculino ha manipulado todo esto. Porque al final una chica en bikini lo va a pasar bien igual, ahora ¿cómo la están mirando los demás? ahí está lo perverso, lo oscuro, lo peligroso para nosotras porque podemos terminar siendo agredidas.

-Ahí también han salido temas. Pienso por ejemplo, en la polémica por el apoyo de Justin Bieber a Chris Brown, quien dijo que la paliza que éste le dio a Rihanna fue un “error”.

-Es algo súper delicado. Lo hemos hablado con mis amigas, bueno, si vamos a enojarnos o dejar de hablarle a la amiga que está trabajando con alguien que sabemos que agredió a otra persona, nos vamos a quedar solos, no vamos a trabajar, porque todos tenemos episodios de no hacer las cosas bien. Es muy delicado estigmatizar tan tajantemente y cortarle la relación a una persona. Ahí el juego valórico siempre esta desafiante.

-¿Te han pedido cortar la relación con alguna persona?

-Mira, el otro día me encontré con el Tea Time en la calle. Yo no lo había visto después de todo lo que le pasó y es una persona que a mí me provoca una dualidad tremenda, porque es alguien a quien quiero mucho, y que le pasó toda esta historia [fue formalizado por violencia intrafamiliar tras una denuncia de su ex pareja]. A todas las que hemos tenido una historia de agresión nos puso una distancia como muy tajante, un cuestionamiento, una crítica. Pero no sé, no te puedes cerrar a que él no siga teniendo una vida. Es un músico y va a seguir haciendo música mientras tenga un hijo de mantener, una familia, una oportunidad de sanar todo eso. Tenemos que darnos permiso también, es súper delicado.

Cuando pasó todo eso me quede muy callada, me buscaron de medios y no quise hablar nada porque hay una dualidad, un cariño y una persona que uno dice, ‘uff amigo bájate del balón porque te podís caer y muy duro’, y le tocó. Le tocó aprender su lección, supongo. Yo preferí observar la situación y nada, es una historia bien compleja. No entré mucho también, por los afectos, porque a veces hay que proteger eso cuando está cerca de las personas que le tocan estos porrazos.

Mariel Mariel.

-¿Cómo lees el auge de la música urbana?

-Yo lo pude olfatear cuando viva en México porque en lo personal, también era mi búsqueda. La música latina tiene ingredientes muy especiales y demasiado bellos, como la representación de la mezcla que somos. En el tema de industria te diria q gracias al reggaetón que la caída de la industria musical se está recuperando y como nuevamente las disqueras facturan hartos dólares, están pudiendo abrir sucursales de Universal en Chile que estaban muertas. Tenemos artistas que ahora están siendo firmados como artistas mainstream y posicionados por ser latinos. Me encanta que eso esté pasando, es un golazo. Todo ese ímpetu y esa energía del reggaetón que viene de abajo y avasalla con todo demuestra que se puede llegar a la cima.

-Como Rosalía por ejemplo…

-Ella es un caso aparte, pa mí. Porque sí, tiene el ingrediente urbano y una estética maravillosa, pero ella tiene la riqueza ancestral de la música andaluza que ya te lleva para otra parte, a un origen, a un dolor muy profundo. Entonces el balance que hace con su música no lo hace nadie. A mi me gusta mucho el flamenco, me crié escuchándolo. Entonces todo el homenaje que ella le hace a Camarón de la isla y esas cosas, ¡a mí me atraviesa en lo más profundo! También me gusta mucho su trabajo con El Guincho, a quien tuve la oportunidad de conocer en México, que es un capo. Todas las flores pa ella. Me representa mucho, me encanta. Ella enseña que puede cantar con un cantaor purista de flamenco y luego se va a cantar en un show de J Balvin y esta todo bien.

“Queremos hacer bailar a 80 mil personas”

Tras su regreso al país, Mariel comenzó a desarrollar otra faceta. A partir de su participación en el Ruidosa Fest, y los resultados del estudio en que ese colectivo detalló la desigual participación femenina en festivales de música de 2017 -sólo un 10.6%- ,la artista comenzó a gestar una instancia para visibilizar y potenciar el trabajo de mujer músicas, así nació la Matria Fest. Bajo ese nombre además ha generado otras instancias de difusión como jornadas de micrófono abierto solo para proyectos femeninos, tal como ocurrió en marzo en la comuna de Independencia en que se presentaron 18 artistas.

“Esto empezó en 2017 como una fonda que quería impulsar de proyectos de mujeres. Una fonda aburrida de ir a las típicas fondas con jotes curaos, igual que siempre. Ya llevamos cuatro ediciones y a fin de este año, en noviembre, va a suceder en santiago, en grande por primera vez, y en octubre en Valparaíso, también en grande por primera vez”, detalla Mariel.

-A partir de los resultados que presentó Ruidosa, ¿qué te pasa a ti con esa exclusión de las mujeres en eventos masivos?

-Esa investigación está demasiado buena, y yo me dije ‘¿y qué pasa acá?’ entonces ahí me obsesioné con postear flyers de los panoramas de carrete y eventos masivos que excluyen totalmente a los proyectos de mujeres, siendo q no habría por qué, pues hay mujeres en distintos estilos musicales. En el fondo mi idea se inspira en las Ruidosas. Yo participé en el panel que ellas hicieron en Fluvial. Siempre estamos en conversaciones, cuestionando cosas, me informo a través de sus redes, etc.

-Además La Matria, hay otras organizaciones que se han dedicado a trabajar por la situación de las mujeres en la música, como las mismas Ruidosa y Red Muchacha, ¿hay instancias de articulación y colaboración entre todas?

-Antes de la marcha del 8 de marzo [Día Internacional de la Mujer] hubo bastante movimiento para marchar juntas todas las trabajadoras de la música. Fue un paso importante porque nunca lo habíamos hecho antes y fue súper espontáneo. Nos juntamos en el Café Literario, en el Museo Violeta Parra, y comenzamos a caminar juntas; desde que gente que está involucrada en los medios, fotografía, las mismas músicas. Fue una oportunidad de conocerse con gente de Femfest, Ruidosa, etc.

-¿Hacia donde deberían avanzar estas instancias de reivindicación?

-Es muy importante que cada colectivo que aparece tenga su rol. Tenemos que estar atentas a eso para no repetirnos, porque también hay una conversación que es súper delicada, que es cómo he sido agredida, cómo me han faltado el respeto, cómo he sido abusada. Pero hay que decir: OK, a todas nos han pasado cosas y estamos aquí por eso, pero ¿qué estamos haciendo para avanzar? Y ese es el paso siguiente. Lo anterior es la conversación de los años que ya quedaron atrás. Queremos proponer cosas, queremos hacer bailar a 80 mil personas igual que nuestros colegas hombres, si nuestra calidad musical no tiene nada que envidiarle a ellos.

-Justamente a partir del estudio de Ruidosa como base, en Argentina se impulsó el proyecto de Ley Mercedes Sosa para fijar una cuota de un 30% de participación femenina en festivales y programaciones de música en vivo ¿serías partidaria de impulsar una ley de cuotas acá?

-Totalmente. Ahora, es cuestionable el tema de las cuotas y de obligar. Yo he escuchado muchas veces, y de personas que me impresiona escucharlos, preguntarse por qué tenemos que poner cuotas, si las mujeres están ahí, y si se quieren presentar, se presentan. O también de que si no están, es porque no hay suficiente calidad, hay varios argumentos. Yo creo que las cuotas sí son necesarias. Ya llevo mucho tiempo y he visto eso, me he bancado faltas de respeto en silencio. Son cosas que nos pasan a todas en todos nuestros trabajos. Mucho atropello. Entonces dices, si queremos que esto se acabe debemos construir una estructura, en un plazo, que nos permita llegar a un balance y de ahí, que cada quien brille por su talento. Pero si no construimos una estructura para eso no lo vamos a lograr.

-¿Te ha tocado que te digan eso?¿que no te invitan porque no tienes suficiente calidad artística?

-Si. Todo me han dicho. Todo. No te llamamos porque eres mala. Y yo digo, no sé si han visto mi show. También me cuestionan: ‘Estás impulsando a las mujeres, pero no tocas con una banda solo de mujeres’ ¡no podemos ser tan literales! no es esa la idea. Hay músicas muy buenas. En Chile está lleno de Mon Lafertes y corresponde que las conozcamos. No nos perdamos esa oportunidad.

-¿Has pagado costos por tu apoyo a proyectos femeninos? ¿te han cerrado puertas?

-Obvio. Por ejemplo pasa que sobre todo en estos Festivales de música tropical o de pro ganja, no entiendo por qué la ganja solo tiene que poner hombres en el escenario, como si solo ellos quisieran cultivar sus derechos. Entonces, me pasó que posteando estos flyers de eventos desde mi Instagram, que la gente me los manda, una vez posteé un afiche que decía: ‘Fonda Permanente celebra nueve años de aniversario’. Y yo les puse: ‘nueve años de machismo’.

-¿Y qué pasó?

-La gente de esa organización reaccionó pero a matar conmigo, onda: ‘Olvídate que te vamos a poner en la Fonda Permanente’ y me da risa. Esa gente se sentía insultada porque yo les decía machistas por poner solo bandas de hombres en el escenario, de hecho solo una vez actuó Ana Tijoux y no habían actuado más proyectos de mujeres. Entonces, ¿por qué no puedo llamarlos así? La defensa de ellos era que trabajan con productoras, chicas stage manager, que cómo me atrevía a decirles machistas, lo que ellos querían era pelear, parece. Pero este año, si tú miras, puedes ver que en sus eventos masivos hay mujeres. Están invitando más proyectos de mujeres. Y a mi me vale que no me inviten. Hace 10 años que no dependo de Chile para hacer mi trabajo, eso me da una tranquilidad para poder decir: ‘Oye, está pasando esto, no están invitando mujeres’. Y lo digo po.

Somos de piel

Ese espíritu de colaboración con proyectos femeninos, motivó a Mariel a convidar a cuatro artistas para el rodaje de “Somos de piel”. “Nos faltaba un gran final, entonces pensamos ¿que queremos mostrar? al final La Matria fue lo que se quiso representar. Elegimos 4 chicas músicas, que no se conocían entre ellas: Yorka, mi proyecto pop favorito actualmente; Javiera la Caimana, una salsera chilena que vive en Lima; la Osa Flaca que es del dúo Torta Golosa; y Sol que es una cantante brasileña, esposa de Lenwa Dura de Tiro de Gracia [ella canta en “Carta de un migrante”]. Cada una tiene un camino vinculado a la música muy propio. Fue un encuentro en una esquina y salió muy bonito”, cuenta la compositora.

Hoy, ya con casi ocho meses de embarazo, Mariel pretende lanzar algunos videos antes de publicar su nuevo álbum, el cuarto de su carrera. “Estábamos prácticamente terminando de grabar cuando supe que estaba embarazada. Entonces toda la parte visual del disco tiene que ver con mi cuerpo en el estado en que estoy ahora. Estar embarazada es parte de la vida y debe ser algo normal”, sentencia.

Para ello, la compositora vuelve a trabajar con un colaborador clave: Andrés Landon. Se trata de un connotado bajista y multiinstrumentista chileno, radicado en el país azteca, quien se ocupó de la producción de Foto pa ti, y de placas como Déjenme llorar, de Carla Morrison, que ganó el Grammy latino en 2012.

“Él es como el motor. Venimos hace rato haciendo esa dupla en la que generalmente yo compongo la canción en bruto, letra y unos poco acordes, y el andie hace los arreglos”, detalla la artista. “Al principio como que me costaba componer con él, ahora ya estamos más sueltos”.

Sobre el autor:

Felipe Retamal N. |
Periodista de Culto. En Twitter es @feloretamaln