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La tensa trastienda de los derechos al cine de Tengo Miedo Torero

La tensa trastienda de los derechos al cine de Tengo Miedo Torero

En un mes comienza el rodaje del filme a cargo de la productora Forastero. La familia de Pedro Lemebel y editorial Planeta anunciaban acciones legales por los derechos. En la tarde de este jueves llegaron a un preacuerdo.

Un año y medio antes de morir, el 5 de septiembre de 2013, el escritor Pedro Lemebel se reunió con el actor Mateo Iribarren en una céntrica notaría de calle Amunátegui, al llegar a Compañía. Ese día jueves, ambos firmaron una autorización de uso de derechos en relación a su obra literaria Tengo miedo torero.

Entonces, el destacado cronista autorizaba al también guionista para desarrollar una adaptación cinematográfica de su única novela publicada en 2001, por editorial Seix Barral, del grupo Planeta.

El acuerdo tenía una vigencia de un año y el actor debía pagarle al escritor nacido como Pedro Segundo Mardones Lemebel la suma de $ 3 millones.

“Hay dos guiones, el de Pedro y el de Mateo (Iribarren), que lo compré. Los dos guiones son míos. Con la muerte de Pedro se complejizó todo”, señaló esta semana Jorge López, a cargo de la productora Zapik Films. De acuerdo con su versión, Lemebel también escribió un guion y se lo confió en 2012.

Después de varios años en busca de fondos, finalmente Zapik, junto a la productora Forastero, confirmaron hace dos semanas el comienzo del rodaje de la película Tengo miedo torero, con la dirección de Rodrigo Sepúlveda. Además, con un elenco que encabeza Alfredo Castro, actuarán Amparo Noguera, Luis Gnecco, Jaime Vadell y el mexicano Leonardo Ortizgris. La música del filme estará a cargo de Pedro Aznar y Manuel García.

Ambientada en 1986, en vísperas del atentado a Augusto Pinochet, Tengo miedo torero desarrolla una historia de amor entre un gay cuarentón, “La loca del Frente” (Castro) y el joven Carlos (Ortizgris), integrante del Frente Patriótico Manuel Rodríguez.

Desde 2001 a la fecha, la novela ha vendido más de 40 mil copias y en los próximos meses saldrá una nueva edición por la colección Bordes, del sello Planeta.

El miércoles recién pasado Josefina Alemparte, directora editorial de Planeta, comentaba a este diario: “Llevábamos tres años negociando y estamos desconcertados por este giro que dio la historia. Ellos se acercaron a nosotros porque saben que cualquier punto de partida para cualquier proyecto audiovisual es tener la cesión de derechos”, decía, junto al abogado de la editorial, Rodrigo Monsalve.

“El contrato que nos rige con Lemebel y su sucesión abarca las adaptaciones audiovisuales; a la familia le preocupa este tema”, agregaba el abogado y anunciaba acciones legales en caso de que la productora no solicite los permisos. Esto hasta ayer en la tarde, luego de que la productora Forastero se enteró de la realización de esta nota y volvió a acercarse a conversar a la sede de Planeta.

Nueva autorización

El 16 de agosto de 2013 se inscribió la “obra cinematográfica” Tengo miedo torero, en el departamento de Propiedad Intelectual, entonces de la Dibam, firmada en calidad de representante legal por Jorge López. Un año después, el 5 de septiembre de 2014, López inscribió el “guion de cine” de Tengo miedo torero.

“La familia ha revisado sus papeles (de Lemebel), el computador y no hay registro de un guion. Pero eso es independiente de la adaptación cinematográfica”, comentaba el miércoles Josefina Alemparte.

“Lo que quiere Planeta es recibir dinero”, comentó ese día por la tarde Jorge López.

De acuerdo con el abogado del estudio Alessandri, Javier Aleuanlli, experto en derechos de autor, la inscripción de una obra “no genera ni otorga derechos de propiedad intelectual a quien lo realiza. Se trata de un trámite voluntario que únicamente establece una presunción de autoría sobre una obra”.

Este jueves, cerca de las 18.00 horas, Gregorio González, a cargo de la productora Forastero, se reunió con Josefina Alemparte para definir un preacuerdo sobre los derechos de Tengo miedo torero.

González llegó con un documento nuevo, una autorización firmada por Lemebel donde permite a Jorge López efectuar una adaptación cinematográfica de su exitosa novela.

“Ellos habían dejado de contestar los correos, ahora se acercan pero reconocerán la titularidad de derechos de parte de Planeta”, dice Alemparte. “La próxima semana redactaremos el acuerdo definitivo”, agrega.

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