Culto
Una leyenda suelta: Eduard Limónov presenta sus memorias

Una leyenda suelta: Eduard Limónov presenta sus memorias

El escritor ruso, fundador del Partido Nacional Bolchevique, ex presidiario, miliciano bisexual y protagonista de la obra más elogiada de Emmanuel Carrère, se encuentra en España y este viernes firmará ejemplares de El libro de las aguas, en la Feria de Madrid.

Mientras estaba encarcelado acusado de terrorismo y tráfico de armas, en la prisión de Lefortovo, en 2001, Eduard Limónov (76) escribió El libro de las aguas. El volumen de memorias es para la crítica su mejor obra, dentro de una producción que supera los 50 títulos.

“He tratado de pescar en el océano del tiempo las cosas verdaderamente esenciales para mí y, releídas las cuarenta primeras páginas del manuscrito, no he podido hallar más que mujeres y guerra: he ahí el modesto resumen de mi vida”, anota Limónov, en el prólogo de El libro de las aguas, quien por estos días se encuentra en España. “El agua lleva y se lleva todo; es imposible bañarse dos veces en las mismas aguas”, agrega.

El escritor ruso, polémica figura pública, delincuente juvenil, poeta vanguardista underground, disidente soviético en Moscú, miliciano serbio en la Guerra de los Balcanes, opositor a Vladímir Putin y admirador de Stalin, este viernes firmará ejemplares de El libro de las aguas, en el Parque de El Retiro, en la Feria del Libro de Madrid.

Protagonista de Limónov (2011), el libro más célebre del escritor francés Emmanuel Carrère, el fundador del Partido Nacional Bolchevique ofreció entrevistas en España. “No me reconozco en el personaje de Carrère, no soy yo”, le dijo al diario La Vanguardia. “Me he hecho más viejo ahora y resulta que la vejez me ofrece otros temas para reflexionar. Siempre me ha gustado meditar tanto como a otra gente le gusta comer carne”, señaló al diario El País.

“Es curioso que todos aquellos que parecían tan preocupados porque me diera a la bebida o metiera las narices donde no debía acabaran por caer ellos mismos en el alcoholismo. O destruyéndose por alguna otra vía”, escribe el autor en El libro de las aguas, editado por el sello Fulgencio Pimentel. Emmanuel Carrère ha valorado de manera entusiasta el volumen: “Es un libro inclasificable, el más hermoso a mi juicio”.

Ahora en España, el autor de Un sanatorio disciplinado comentó que mantiene correspondencia ocasional con Carrère. “Después del libro dedicado a mí, no ha tenido tantos éxitos. Empecé a leer su libro dedicado al apóstol Pablo, El Reino, y aunque soy un lector muy voraz no pude aguantar más de 250 páginas”.

Limónov de Emmanuel Carrère
Limónov del autor francés Emmanuel Carrère.

Lucha política

Personaje complejo, Eduard Limónov nació en 1943 en la ciudad industrial rusa de Dzerzhinsk, a unos 800 kilómetros al este de Moscú. Luego se crió con su familia en Ucrania. Siendo un veinteañero emigró a la capital rusa, donde comenzó a escribir Autorretrato de un bandido en su adolescencia (1983). Pero primero publicó el poemario Nosotros somos el héroe nacional (1977).

En los años 70, con la poeta Yelena Shchápova viajó a Nueva York (EEUU). Allí ejerció diversos trabajos, entre otros fue mayordomo del millonario Peter Sprague. A fines de esa década publicó el libro El poeta ruso prefiere los negros grandes, en alusión a su relación homosexual con un hombre de color del Bronx.

En 1982 se instaló en París y se casó con la modelo y cantante Natalia Medvédeva (1958-2003). Por entonces ya había publicado con cierto éxito Diario de un fracasado y recibió el reconocimiento entre los intelectuales franceses. Mantenía amistad con escritores como Philippe Sollers y Patrick Besson. Tras la caída de la URSS, en 1991, Limónov regresó a Rusia. Dos años después fundó el Partido Nacional Bolchevique y creó el periódico Limonka para difundir sus ideas fascistas.

Limónov en Nueva York, en 1975.
Limónov en la ciudad de Nueva York, en 1975.

“Hay muchos ejemplos de partidos de derechas e izquierdas que se mezclan y nosotros fuimos los primeros. En mayo, conocí a los chalecos amarillos (de Francia) y me fui muy contento. Se acabó la lucha de la derecha contra la izquierda. Ahora la lucha es entre el pueblo y las élites”, comentó Limónov a El País.

Acostumbrado a teorizar sobre todo, señaló sobre el feminismo al diario El Mundo: “El feminismo, junto con otros movimientos contemporáneos, destruye el misticismo de las relaciones entre hombre y mujer”.

Su nuevo título en español, El libro de las aguas, se conforma de fragmentos de su vida a partir de los recuerdos vinculados con el agua: océanos, mares, ríos y lluvias. Pasando por las playas del Pacífico, del Atlántico, el Mediterráneo, el río Volga, el Danubio o afluentes de la frontera entre Afganistán y Tayikistán.

Cuando Limónov escribe, por ejemplo, sobre el mar de Azov, localizado al noreste de la península de Crimea, entre Rusia y Ucrania, lo hace recordando cuando andaba “con un jersey de tejido grueso, que me llegaba casi hasta las rodillas, y con unos pantalones acampanados que me había cosido yo mismo. Vivía en la plaza Távelev, número 19, con mi mujer de veintiocho años, y su madre, de sesenta, en un piso de dos habitaciones, en pleno centro de Járkov. Escribía poesía y solía tomar café y oporto en un sitio de moda: la cafetería autoservicio de la calle Sumskaya. En aquellos años, hasta el portero se dirigía a mí llamándome ‘poeta’”.

El libro de las aguas
El libro de las aguas, de Eduard Limónov.
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