Culto
No canta en la ducha ni toca el timbre

No canta en la ducha ni toca el timbre

DJ Khaled no es el primero que se anima a sacar canciones y álbumes sin una habilidad musical tradicional, gente que no canta y si lo hace es de manera anecdótica y kitsch como sucedió con René de la Vega fines de los 90. Acá un listado histórico de famosos nacionales e internacionales que no tocan ni el timbre ni entonan en la ducha pero grabaron igual.

La última noticia del omnipresente DJ Khaled (43) es que será la voz para los conductores que usan Waze. Convertido en una estrella pop consagrada, el ex miembro del desaparecido colectivo rap Terror Squad ha lanzado once álbumes desde 2006, un par ha sido número uno y otra media docena escaló el top 10 en los ránkings estadounidenses. En singles como “I’m the one” y “Wild thoughts” desfilan Justin Bieber, Chance the rapper y Rihanna. Fue ese último hit en cuyo video DJ Khaled hace lo de siempre -pasearse entre invitados lanzando una que otra frase-, la gota que rebalsó el vaso del siempre iracundo Jack White. El guitarrista y cantante resumió entre ironías las sospechas sobre el verdadero talento del artista de origen palestino. “Es solo la canción de Santana en su totalidad. Fue agradable que DJ Khaled se sentara y escribiera, interpretara y grabara eso (…) es un hombre increíblemente talentoso. No hay dudas sobre eso”.

Cierto. “Wild thoughts” samplea de comienzo a fin sin mayores alteraciones el sencillo “María María” publicado hace 20 años por Carlos Santana con otras voces encima. DJ Khaled tiene ojo bursátil para seleccionar estrellas y domina las redes sociales a lo campeón. Convencido de su talento, en distintas entrevistas se ha proclamado a sí mismo como una versión moderna de Quincy Jones. Aclaremos que el productor favorito de Michael Jackson es un multiinstrumentista y arreglador extraordinario que pasó a la historia de la música popular mientras DJ Khaled, con el respeto que merecen los artistas de las tornamesas, sólo pincha discos.

No es el primero que se anima a sacar canciones y álbumes sin una habilidad musical tradicional, hay más gente que no canta y si lo hace es de manera anecdótica y kitsch como sucedió con René de la Vega fines de los 90. Acá un listado histórico de famosos nacionales e internacionales que no tocan ni el timbre ni entonan en la ducha pero grabaron igual.

Andrew Loog Oldham.

Andrew Loog Oldham: regia orquesta

Hace unos días el ex líder de The Verve, Richard Ashcroft, reveló que había recuperado los derechos sobre “Bitter sweet symphony”, el éxito mundial de la banda en 1997 tras lograr un acuerdo con Mick Jagger y Keith Richards, los autores de “The last time”, el single de The Rolling Stones de 1965 cuya adaptación orquestal producida por Andrew Loog Oldham al año siguiente fue sampleada en el hit de The Verve. Loog Oldham figuró como productor de los primeros álbumes de los Stones aunque no tenía injerencia alguna en las decisiones musicales del grupo, como más de una vez lo ha subrayado Keith Richards. Es justo reconocer que fue él quien instó a los líderes a componer y que, como bien se advierte en el documental Charlie is my darling (1965) de una gira de la banda por Irlanda, podía canturrear y tocar algo de piano. Pero jamás fue un músico propiamente tal. Aún así montó pomposamente la Andrew Loog Oldham Orchestra lanzando varias grabaciones entre 1964 y 1966. Nunca se trató de una orquesta en rigor sino que seleccionaba canciones de Lennon y McCartney, Burt Bucharach y Phil Spector (a quien intentaba emular) con los más renombrados sesionistas incluyendo a los futuros miembros de Led Zeppelin John Paul Jones y Jimmy Page.

Malcolm McLaren.

Malcolm McLaren: imagen pública

“Lo que querías nunca se aclaró/ detrás de la imagen estaba la ignorancia y el miedo”. Son las líneas que Johnny Lydon -o Johnny Rotten- dedicó a Malcolm McLaren, el manager de The Sex Pistols, cuando el ex cantante de la leyenda punk se lanzó con Public Image Limited con aquel primer single homónimo donde ajustaba cuentas con el empresario que siempre proclamó total autoría conceptual y estética sobre la banda, subordinando el elemento musical. Entre 1983 y 2009, un año antes de su muerte, McLaren editó nada menos que ocho álbumes donde oficiaba como productor de perfil ejecutivo seleccionando personal, con algunas apariciones tras el micrófono declamando letras. El primero, Duck Rock, producido por el Midas del pop británico de los 80 Trevor Horn (Frankie goes to Hollywood, Yes, Pet shop boys), es considerado como una pieza clave en la introducción del hip hop a Inglaterra, y uno de los primeros títulos en acuñar lo que luego se conocería como “world music”.

Papa Francisco.

Papa Francisco: me creo progre

“El Papa Francisco es el primero en ir directamente al pop”, reseñó Pitchforkmedia sobre el álbum Wake up! (2015) no sin antes advertir que no era el primer líder de los católicos en publicar discos. Juan Pablo II lanzó tres títulos de gran éxito comercial. “Enviaron oro y recibieron platino”, comentó un ejecutivo por las ventas del pontífice polaco. En el caso del Papa Francisco se trata de una colección de discursos en giras por todo el mundo entre 2013 y 2015 musicalizados, entre otros, por un ex músico de una banda progresiva italiana, Le Orme. Las prédicas también incluyen pasajes de pop y música clásica. “Los títulos de las canciones en Wake Up!, son en muchos aspectos mejores que las propias canciones”, describió Pitchforkmedia, respecto de temas como “¡La Iglesia no puede ser una ONG!” y “¡La fe es entera, no se licúa!”.

Ramón Farías.

Categoría: cantactor

Algo pasó en los 80 que cualquier figura pop criolla se puso a cantar y grabar sin tener las más mínimas condiciones. El ídolo del fútbol Carlos Caszely registró “El Hincha” y “Corriendo tras el balón”. La primera tuvo un video filmado por Gonzalo Bertrán con el goleador bailando tímidamente en la cancha del Estadio Nacional con letra inolvidable: “Se cambiará su bluyín/ quemado por el sol/ se pone lindo y se baja al fútbol/ Domingo por la mañana/ temprano al estadio se va”.

Don Francisco presentaba como “cantactores” a los galanes de teleseries que tomaron el micrófono como Ramón Farías, a quien el propio animador le dio el pase-gol con el sello EMI para grabar en 1985 el álbum Cuerpo y Alma. El hit fue “Tímida”, balada a cargo de Marcelo García y Alberto Plaza, con versos también memorables como “Tímida, te noto tímida al pasar/ mágica, será la noche ya verás”.

Claudio Reyes fue menos ambicioso y solo se atrevió con un single en 1989 para la banda sonora de la teleserie A la sombra del ángel de TVN. Menos mal. Hizo pedazos “Por qué llora la tarde” del autor brasileño Antonio Marcos, rebautizada “La tarde está llorando y es por ti”. Según el actor cuando le propusieron dárselas de cantante “no tenía ninguna gana”. También se notó que no tenía talento alguno.

Menciones honrosas para el horroroso single “Descártame” de Gonzalo Cáceres y el caset de ramoniana extensión, apenas 29 minutos, publicado por Leo Caprile en 1990 gracias al sello BMG con títulos como “Los ruidos de mi auto”, “Síndrome de los 30” y “La noche entera bailando”. “Nunca canté profesionalmente, siempre como aficionado”, evoca el popular animador. “Grabé ese disco porque era muy cabro chico y me lo ofrecieron caído del cielo, nunca tuve una pretensión con eso. Además que en Chile el tipo que no es cantante y canta es carne para los lobos. Fui bastante pavo al hacerlo”.

Scarlett Johansson.

Scarlett Johansson: como cantante gran actriz

Puesto 15 en Suiza, 25 en Austria, 26 en Francia, 27 en Suecia. El debut musical de la actriz Scarlett Johansson Anywhere I lay my head publicado en 2008 tuvo mejor recepción en Europa que en EE.UU. donde sólo alcanzó el lugar 126 de Billboard. En Metacritic su promedio resultó bajísimo, apenas 58 puntos sobre 100, a pesar del brillante listado de colaboradores incluyendo David Bowie, el guitarrista de Yeah Yeah Yeahs Nick Zinner, el vocalista de TV on the Radio Tunde Adebimpe y la producción del miembro de la misma banda David Andrew Sitek. La actriz no solo canta desafinada y sin gracia, sino que con la excepción de un tema en coautoría con Tom Waits, quien firma el resto de las canciones, no tiene más responsabilidad que el micrófono. “Sitek intenta hacerle un favor a Johansson (y a nosotros) enterrando su voz monótona en la mezcla”, reseñó Nowmagazine, “pero desafortunadamente, el soporte musical no es lo suficientemente interesante como para llevar el álbum”.

Sobre el autor:

Marcelo Contreras |
Periodista. En Twitter es @marcelotreras