Culto
Isabel Allende: “¿Cómo vas a entender hoy el problema de los refugiados si no miras la historia?”

Isabel Allende: “¿Cómo vas a entender hoy el problema de los refugiados si no miras la historia?”

La escritora hoy presenta en el GAM su nueva novela, Largo pétalo de mar, que arranca en plena Guerra Civil Española, y narra la hazaña del barco Winnipeg, gestionado por Pablo Neruda, que trajo más de 2 mil refugiados a Chile. Aquí habla del cambio curricular escolar, de Venezuela y cuenta que en julio se casará por tercera vez, en Washington.

Es una rockstar. “Me dijeron que viene gente desde Guatemala”, dice Isabel Allende (76) por la presentación de hoy, de su nueva novela, Largo pétalo de mar, en el Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM), a las 19.30 h. Fue tanta la demanda por entradas, para la sala principal, que habrá una pantalla gigante en el hall contiguo a la actividad, donde la escritora, que ha vendido 70 millones de copias, será entrevista por la periodista Mónica Rincón.

Fue hace 80 años, el 4 de agosto de 1939, cuando el barco Winnipeg zarpó del puerto fluvial de Pauillac, en Francia. Un mes después la embarcación llegó al puerto de Valparaíso, en Chile. La gestión que trajo más de 2 mil refugiados republicanos al país, fue realizada por el poeta Pablo Neruda.

“A fines de agosto el Winnipeg llegó a Arica, el primer puerto en el norte de Chile, muy diferente a la idea que los refugiados tenían de un país sudamericano: nada de jungla lujuriante o de luminosas playas con cocoteros; se parecía más bien al Sáhara”, se lee en Largo pétalo de mar publicado por editorial Sudamericana.

La historia de Isabel Allende atraviesa el siglo XX y está protagonizada por el joven médico Víctor Dalmau y su amiga pianista Roser Bruguera. Ambos sobreviven a la Guerra Civil Española y viajan en el Winnipeg. El personaje del médico está inspirado en Arturo Jirón, amigo y médico personal del ex presidente Salvador Allende. Pero también en la figura de Víctor Pey, ingeniero español que viajó en el Winnipeg, quien falleció en octubre pasado, a los 103 años. La escritora compartió con Pey en su exilio en Venezuela.

“Tenía el manuscrito listo, dedicado a él, se lo enviaría a su casa, pero murió seis días antes. La última vez que lo vi fue en septiembre del año pasado cuando vine a ver a mi mamá que entonces había muerto. Teníamos una correspondencia muy fluida. Le enviaba un email, al día siguiente tenía la respuesta”, cuenta Allende sobre Víctor Pey. “Él me dio mucho de los detalles de la novela. Esto porque hay cosas que salen en los libros de historia, pero los testimonios personales, los sentimientos, las emociones de la gente…”.

La novela también está dedicada a su hermano, Juan Allende. “Mi hermano es profesor de Ciencias Políticas y estudia historia como loco y revisa todo. Y él es mi primer editor. Antes era mi mamá, ahora es él”, dice la autora traducida a más de 40 idiomas.

Cruzar fronteras
Isabel Allende viene aterrizando desde Madrid, donde presentó su novela. La narradora viaja con su nuera Lori Barra. Si bien Largo pétalo de mar comienza en 1938, cada capítulo abre con versos de Pablo Neruda, desarrolla su última parte en 1994. Antes eso sí, tras el golpe militar en Chile de 1973, Víctor Dalmau y Roser Bruguera se exilian en Venezuela.

Este año se cumplen 80 de la llegada del Winnipeg. ¿Fue azarosa la elección del tema?
No pensé en la fecha la verdad… Es una historia que tal vez no habría contado si el tema de los refugiados no estuviera en el aire. Yo creo que el tema de hoy, casi más que el terrorismo, son los refugiados y la inmigración de gente indocumentada. Hablamos de Europa, Asía, África y toda América Latina. Mis tres últimos libros, casi sin pensarlo, automáticamente, los he escrito sobre gente desarraigada, gente que tiene que dejarlo todo. En parte, porque a mí me pasó también y porque tengo una fundación que trabaja con refugiados en la frontera entre México y EEUU y vemos horrores. La gente llega a la frontera y, supuestamente, tiene el derecho de pedir asilo. Entonces tratan que los inmigrantes no puedan ejercer ese derecho. Hay número para atender a la gente y puedes esperar hasta seis meses. Si cruzas la frontera ilegalmente separan a los niños de los padres y meten a los niños en unas especies de jaulas. Nosotros en la fundación financiamos diferentes programas que incluyen abogados, médicos, alimentación.

Ha dicho recién en España que su exilio “fue privilegiado”…
Fue un autoexilio, porque salí con un pasaporte de Chile. Y después pude reunirme con mi familia en Venezuela. Yo pude elegir el país donde ir. Un país abierto que recibió a miles de chilenos. Ahora yo llegué con una mano por delante y una por detrás. Yo había comprado unos dólares en el mercado negro y los fui a cambiar y resultaron que eran todos falsos. El tipo del banco me miro y me dijo “Yo debería llamar a la policía”. Pero dijo que llegaban muchos chilenos y argentinos con billetes falsos. Venezuela era un país fantástico, donde había trabajo, alegría y posibilidades. Trabajé en el diario El Universal, pero no me alcanzaba el dinero, entonces después administré un colegio.

¿Y cómo ve el presente de Venezuela?
No se explica, porque un país tan rico, con tantos recursos, ha tenido una administración fatal, una oposición feroz, incluyendo el boicot de los Estados Unidos. Y yo creo que Hugo Chávez tenía una visión de lo que quería para Venezuela, pero se murió Chávez y se fue al hoyo el precio del petróleo y asumió Nicolás Maduro y el país está quebrado. A Donald Trump le conviene mucho invadir Venezuela, incluso le saldría fácil, pero yo creo que ningún venezolano quiere una invasión. ¿Quién va a querer que se meta otro ejército en tu propio país? Ahora muchos venezolanos en Miami, además de Juan Guaidó, dicen que ya hay un ejército de ocupación formado por cubanos y rusos. Pero eso es una presencia, no una invasión.

¿Qué opina del cambio curricular, donde el ramo de Historia será electivo desde el 2020?
Me parece gravísimo. Si sacas la historia eliminas la memoria colectiva y volvemos a cometer los mismos errores que cometimos antes, y que los seguimos cometiendo, pero al menos con conocimiento de causa. Durante la dictadura cambiaron los contenidos de los libros de historia, borraron episodios de la historia, y otros los contaron simplemente de otra manera, o sea, mentiras. Creo que esto es grave para el país. Yo trabajo con novela histórica porque me interesa el pasado, que es la manera de entender el presente. ¿Cómo vas a entender hoy el problema de los refugiados si no miras la historia?

¿Cree que hay un rechazo al inmigrante?
Creo que siempre ha ocurrido el rechazo al inmigrante y al refugiado en todas partes. Pero resulta que llegan los inmigrantes y transforman el país para mejor. Mira lo que sería Estados Unidos sin las olas de inmigrantes que han llegado. Un país formado por la inmigración. Chile recibió de la gente del Winnipeg mucho más de lo que les dieron. Por ejemplo, Leopoldo Castedo reescribió la historia de Chile.

Hay dos proyectos de series de TV con su obra y biografía. Uno es Inés del alma mía (CHV) y otro donde Daniela Ramírez la interpretará (Mega)…
En España dejé varias entrevistas preparadas para cuando salga la miniserie. Creo que saldrá en septiembre. Yo leí los guiones (a cargo de Eduardo Sacheri y Luis Barrales), me encantaron, creo que hice dos o tres observaciones. Que se traslade un texto en prosa que es la novela, a la pantalla, es normal, tienen que haber cambios, porque es otro lenguaje. Ahora que se prepare un trabajo autobiográfico me da un poco de terror, porque todos tenemos tejado de vidrio (se ríe) y yo he hecho tantas estupideces en mi vida… Pero bueno no se puede alegar, si tú eres una figura pública, te fregaste, porque pueden hacer lo que quieren. Después le puedes meter un juicio si quieres, pero quién va a hacer eso. Yo confío en que lo hacen con buena leche.

Entiendo que la correspondencia con su madre abarca 40 años y más de 24 mil cartas…
Mi hijo (Nicolás) ya digitalizó ese material. Yo tenía las cajas con las cartas ordenadas, por fechas y años, en cada una había entre 600 y 800 cartas. Porque están las cartas de ellas y las mías. El tiempo va deteriorando el papel y la tinta. Lo que no quedó registro fueron los faxes. Cuando salió el fax nos volvimos locas con mi madre por la inmediatez de la comunicación. Pero eso se perdió. ¡No te imaginas cómo extraño esas cartas! Cuando mi mamá me escribía, en Santiago, yo ya estaba durmiendo, en California, entonces por la mañana yo veía esas cartas. Luego yo le contestaba.

En marzo pasado murió William C. Gordon, a los 82 años, su segundo marido, quien inspiró El plan infinito…
En 2015 terminó el matrimonio, pero seguimos siendo amigos. Él se volvió a casar casi inmediatamente con una compañera de colegio, que era una señora de su misma edad, encantadora, que lo adoraba. Pero duró poco el matrimonio. Él tenía fibrosis pulmonar, controlada, pero una enfermedad que es progresiva y de eso murió. Lo llevaron al hospital a la urgencia y murió en 10 minutos. Menos mal no alcanzó a sufrir.

Se casa de nuevo en julio con Roger Cukras, ¿no?
Cuando estaba escribiendo Más allá del invierno (2017) me puse en contacto con un señor que me oyó por la radio, un abogado y viudo de Nueva York. Él me comenzó a escribir en la mañana, en la noche, todos los días. Hasta que nos conocimos con Roger, vendió su casa, y se vino a vivir conmigo con dos bicicletas y su ropa. Yo vivo en una casa pequeña con un solo dormitorio. Mi idea, después que me separé de Willie, era vivir yo sola con mi perra. Bueno, ahora llevamos con Roger un año y medio juntos compartiendo la casa y nos ha ido fantástico. Nos casaremos en Washington porque la hija de él vive allá. Será una ceremonia privada y familiar.

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