Culto
Mi amigo Alexis: un gran partido

Mi amigo Alexis: un gran partido

Mi Amigo Alexis es una película acerca de la familia, de las oportunidades que quedaron en el pasado y de proyectar triunfos ajenos como propios.

Es fácil pensar que Mi amigo Alexis o, como muchos la llaman, “la película del Alexis Sánchez”, es sólo una obra pensada para elogiar y enaltecer a uno de los futbolistas más exitosos del país. Los gringos le llaman a este tipo de obras Vanity Project o proyecto de vanidad. Pero a los 10 minutos de metraje sabemos que estamos frente a algo completamente distinto y para el final nos damos cuenta que esta cinta es uno de los buenos estrenos nacionales del año. No nos deberíamos extrañar, después de todo el director detrás de este proyecto es Alejandro Fernández Almendras o AFA, el mismo detrás de Matar un hombre y Aquí no ha pasado nada.Marco

Esta es la historia de Tito (Luciano González), un chico de origen humilde y fanático del fútbol, que por casualidad conoce a su ídolo, Alexis Sánchez. Como Tito, Sánchez viene de un hogar humilde, pero ha salido adelante con esfuerzo y por su maestría con el balón. El padre de Tito, Héctor – un perfecto Daniel Muñoz – fue un futbolista en potencia, pero la vida y un accidente cuando joven, lo dejaron fuera de carrera y repleto de frustración. Hoy vende ropa junto a su señora, a la vez que lucha por que Tito logre entrar en las juveniles de algún club importante.

Mi Amigo Alexis es una película acerca de la familia, de las oportunidades que quedaron en el pasado y de proyectar triunfos ajenos como propios. Héctor busca encarecidamente que su hijo logre lo que él no pudo, pero el chico no está tan interesado en el fútbol como profesión, sino como entretención. Quien sí quiere ser profesional es la hermana mayor del clan (Ignacia Uribe), pero el fútbol no es para mujeres, en palabras de Héctor.

Es un acierto que la figura de Alexis Sánchez sea utilizada casi como un MacGuffin o elemento que sirve para hacer andar la historia, mas no posee un carácter central. Sánchez demuestra tener encanto y cierta soltura (poca) al actuar; su presencia jamás interrumpe o molesta y hasta una sonrisa saca de vez en cuando.

El resultado es cálido, humano y divertido, centrado en una familia y sus avatares frente a la vida. Dinámicas bien captadas y un oído para el diálogo rápido y natural, además de un casting preciso donde también sobresale Marco Baeza como Alexis niño, logran que esta historia se eleve más alto de lo que cualquiera hubiera esperado.

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