Culto
Notting Hill: las comedias románticas pueden tener protagonistas femeninas fuertes

Notting Hill: las comedias románticas pueden tener protagonistas femeninas fuertes

Se acaban de cumplir 20 años del estreno de la comedia romántica escrita por Richard Curtis y protagonizada, inolvidablemente, por Hugh Grant y Julia Roberts. Podríamos hacer una lista gigante de comedias románticas que han pasado al olvido pero Notting Hill, y su ritmo suave y honesto, sigue vigente.

Comedias románticas hay muchas. Comedias románticas con grandes personajes femeninos, pocas. Ver romcoms protagonizados por una mujer (generalmente periodista en una revista de moda) cuyo único problema es el amor termina creando personajes unidimensionales y sin capas. Así, basta con ver la película una vez.

A veces pienso que la primera razón por la que vemos una comedia romántica es por el galán y esa promesa de vivenciar un amor real y único. También creo que la razón por la cual volvemos a ver esa película, es por la protagonista femenina. Nos gusta su historia no porque se queda con el galán, sino por su carácter o toma de decisiones. Nos gusta el Señor Darcy (Matthew Macfadyen) pero admiramos más la capacidad de Elizabeth (Keira Knightley) de ir en contra de las convenciones sociales. Aprendemos a querer a Harry (Billy Crystal), pero preferimos ser la independiente Sally (Meg Ryan). Nos gusta Joe Fox (Tom Hanks) pero nos identificamos con la fuerza de Kathleen Kelly (Meg Ryan) de defender su negocio y su historia. Nos gusta la ternura de William Thacker (Hugh Grant), pero me quedo con la convicción de Anna Scott (Julia Roberts).

Notting Hill (1999).

Cada vez que veo Notting Hill descubro un nuevo detalle sobre Anna Scott. Si bien el protagonista de la película es William, su actuar siempre está ligado a cierta pasividad y miedo al fracaso (al inicio de la cinta nos cuentan que su esposa lo dejó por alguien parecido a Harrison Ford). Por otro lado, Ana actúa constantemente con cautela hasta que conoce a Will y se permite fluir.

La dinámica de Notting Hill es una mujer activa y un hombre reactivo. Ella es la que da el primer beso después de un extraño coqueteo por parte de Will. Ella lo invita a reunirse de nuevo para disculparse por ese beso, pero después decide ir a una cita con él. Ella lo invita a saltar una cerca para colarse a un parque privado, y ella es quién lo vuelve a besar.

También es debido a Anna que la relación se estanca, cuando aparece el novio de Anna, ambos se alejan del otro. Anna busca a Will una vez más, buscando refugio de los paparazzi. Finalmente, Anna es quién decide salir de su estado de constante autoprotección para dar la frase más clave de la película: “Soy sólo una chica, parada frente a un chico, pidiéndole que la ame”.

Recién en ese instante vemos a Will tomar cartas en el asunto y realizar la clásica escena de “correr hacia el aeropuerto” que vemos en este tipo de películas. Aunque claro, en esta película es correr hacia una conferencia de prensa. Ambos se declaran su amor de manera sutil y comienzan una vida juntos. Sabemos que el final de la comedia romántica es así, por lo que el camino es lo realmente importante.

En el desarrollo de la película, Ana tiene escenas y diálogos brillantes. Durante la escena con los amigos de Will, Ana quiere competir por quien lleva la vida más miserable, así que expone de manera sincera las dificultades de ser una estrella de cine: lleva una década a dieta, malos novios, ha debido operarse la cara y cada vez que le rompen el corazón los diarios lo consideran “entretenimiento”.

Otro plus de Anna es su opinión acerca de las cosas. Una de sus frases memorables es “¿Qué les pasa a los hombres con la desnudez? En serio, sobre todo con los pechos. ¿Cómo pueden interesarles tanto? Son sólo pechos, la mitad de la población del mundo los tiene (…) son para lactar, tu madre los tiene… has visto miles de ellos ¿Por qué tanto lío?”.

No olvidemos que aparte de su vida romántica, Anna enfrenta los problemas propios de su vida. El hecho de ser una figura pública hace que muchos hombres sientan el absurdo poder de llamarle prostituta o valorarla como objeto sexual. Otro hermoso momento de la película es cuando Anna decide enfrentarse a estos machitos.

Debe cuidarse de los paparazzi y su gran discusión con Will es debido a que él no puede visualizar el impacto de la prensa en la vida de Anna. Amo esta escena porque representa cada vez que alguien intenta consolarte de manera superficial, ella es clara: “Llevo 10 años en esta mugre, tu llevas 10 minutos, nuestros puntos de vista son distintos”.

Mientras que el reto de Will es salir de su zona de reactividad y tomar acción en su vida, Anna debe dejar de ser recelosa de su intimidad y privacidad. Ambos personajes conocen el amor y generan un cambio en sus vidas. Lo hermoso de la película es que nunca lo dicen así, permitiendo en cada visionado del filme descubrir capas de estos personajes.

Sobre el autor:

Ángela Godoy |
Directora audiovisual. En Twitter es @la_yayosfera