Culto
Queen y los treinta años de The Miracle: “Es lo más cerca que hemos estado de escribir juntos”

Queen y los treinta años de The Miracle: “Es lo más cerca que hemos estado de escribir juntos”

El decimotercer disco de estudio de la banda inglesa se caracterizó por tener un tinte más optimista y un sonido más pop. A una semana de su lanzamiento, Freddie Mercury aseguró que no le interesaba salir de gira promocional, algo que adquirió mayor sentido con el correr del tiempo.

9 de agosto de 1986, fecha clave en la carrera de Queen. Tras dos recitales históricos en el Estadio de Wembley, en Londres, aquel día la banda realizó el concierto final de su gira Magic Tour en el Knebworth Park. 125 mil personas fueron testigos de la jornada, en la que se vio el último show de Freddie Mercury junto a Roger Taylor, John Deacon y Brian May.

Queen en Knebworth Park.

Posterior a ello, vino una especie de nebulosa en la actividad de la banda. 1987 solo hubo un par de singles de Mercury, destacando “Barcelona” junto a Montserrat Caballé, y Taylor, junto a The Cross. Por lo mismo, nadie sabía mucho sobre el futuro de “la Reina”.

¿Se acababa la leyenda inglesa? Brian May lo desmintió de entrada, asegurando que “no nos separamos en absoluto. De hecho, solo dijimos ‘queremos descansar’, porque hasta ahora en quince años hemos estado viajando alrededor del mundo, luego volvemos a hacer un álbum y nuevamente estamos de gira mundial”.

Por ello apenas comenzado 1988, el cuarteto británico se reunió para retomar su trabajo musical. En un principio, el destino fue su estudio propio en Montreux, Suiza, pero la banda quería “estar en casa”. Por ello, volvieron a Inglaterra, donde se encerraron en los estudios Olympic (donde Led Zeppelin grabó sus primeros dos álbumes) y Townhouse. Así, todo un año fueron creando y puliendo los temas de su próximo disco, finalizando a inicios del año siguiente.

The Miracle

-Mercury: Yo diría que líricamente The Miracle es una división definida de cuatro caminos
-Deacon: Sí, en este álbum es lo más cerca que creo que hemos hecho juntos en términos de música y letras.

Llegaba 1989. Las salas de cine estrenaban Indiana Jones y la última cruzada, La sociedad de los poetas muertos y Hayao Miyazaki seguía cimentando su leyenda con Kiki: Entregas a domicilio. En el mundo de la música Pixies lanzaba Doolittle; Madonna hacía lo propio con Like a Prayer, momento en el que concentró las polémicas por su video con cruces ardiendo y un papa negro; mientras The Cure, el 2 de mayo, marcaría historia con Disintegration. 20 días después del álbum de la banda de Robert Smith, Queen volvería a aparecer en las disquerías con The Miracle.

Portada de The Miracle. Créditos: Queen online store.

El decimotercer trabajo de estudio de “la Reina”, que inicialmente se iba a llamar The invisible men, fue simbólico por muchas vertientes. La primera: los créditos de composición fueron a nombre de la banda, sin importar quien creó originalmente la canción. Aquella unión puede verse también en la portada del disco, la cual tiene los cuatro rostros de los músicos unidos en uno solo.

En música y letras, The Miracle es más suave que el resto de la discografía de Queen, salvo por “I want it all” y “Was it all worth it?”, con protagonismo de las guitarras eléctricas; y “Scandal”, canción en respuesta a la prensa sensacionalista de la época. Algunos temas como el que da el nombre al disco e “The invisible man” tuvieron videoclips en clara alusión al público infantil, mientras otras como “Party” -que abre el largaduración- tenían un tinte lúdico. “Siempre tuvimos la idea de que realmente queríamos llevar a la gente a un lugar nuevo, en lugar de encajar en las tendencias, aunque siempre es un riesgo”, afirmó Brian May a la BBC.

De acuerdo al portal especializado Discogs, el álbum cuenta actualmente con 185 versiones. En 1989 fue lanzado en Chile en formato casete por EMI, con cinco canciones por cada lado. En Argentina se publicaron 5 ediciones distintas, misma cantidad que en México, en Brasil 4 y en Perú 2. Al igual que en nuestro país, Colombia solo tiene una versión de The Miracle.

Así es parte de la versión chilena del casete de The Miracle. Imagen: Discogs.
Edición chilena del casete de The Miracle. Imagen: Discogs.

Según Freddie Mercury, para aquella época tenían cerca de 30 canciones. En relación a ello, Brian May complementó que muchas ideas de esas composiciones se añadieron a otros temas, como sucedió con “Breakthru” y “My baby does me”, casos que repasaremos con más detalle a continuación.

Los sencillos

-“I want it all”: “Elegir el primer sencillo es probablemente lo más difícil de todo”, aseguraba May. Y claro, en una época donde los hits correspondían a canciones de Madonna, Michael Jackson y Jody Watley, meter un single con el rock de lleno no era tarea fácil. Sin embargo, Queen se hizo un lugar en el top de Gran Bretaña, mientras alcanzó el puesto 50 en el Billboard hot 100 de Estados Unidos.

Si no es la canción donde más brilla Brian May, probablemente sea una de las tres donde lo hace. Posterior a la muerte de Mercury, fue tocada con frecuencia por las formaciones híbridas de Queen+. Roger Daltrey de The Who la cantó en el tributo al cantante en 1992.

-“Breakthru”: si bien la banda se ausentó de los shows en vivo, la ambición se mantuvo presente. Muestra de ello es el siguiente videoclip, el cual fue grabado arriba de un tren -bautizado como “Miracle express” por Mercury y Deacon- y en el cual participa, además de los integrantes de Queen, Deborah Leng, quien fue pareja de Roger Taylor. El resultado final no gustó al grupo.

Por otro lado, esta canción tiene una particularidad: es una mezcla de dos composiciones. Por un lado, la intro pertenece a “A new life is born”, que compuso Mercury y que fue parte del material que se conoció de las sesiones del álbum, del cual se utilizaron los primeros 25 segundos. Tras esa fracción de tiempo, arranca “Breakthru”, creada por Roger Taylor.

-“The invisible man”: Roger Taylor nuevamente aportando un sencillo, aunque el protagonismo se lo llevan la línea de bajo de John Deacon y el solo de guitarra de Brian May. El videoclip está ambientado en un videojuego, del cual un niño se vuelve parte. A medida que avanza la canción se presenta a cada uno de los integrantes del cuarteto.

-“Scandal”: en respuesta al asedio periodístico de la época, debido principalmente a la salud de Freddie Mercury, es que Brian May compuso esta canción. “La idea de la canción ocurrió en el estudio, pero temáticamente es muy cercana a nuestros corazones, particularmente a Freddie y a mí”, aseguró al respecto el guitarrista.

En aquella época, Queen lanzó varios sencillos en versiones extendidas. De ellas, la de esta canción es la que más destaca, con secciones instrumentales nuevas (como por ejemplo, el solo de guitarra extendido, que finaliza con May tocando notas más altas en el diapasón).

-“The miracle”: el binomio Deacon-Mercury trabajó muy de cerca para el álbum. Producto de ello nació la canción que le da nombre al disco, la cual da un toque esperanzador en su letra (“Lo único que estamos esperando es la paz en la Tierra y el final de la guerra”). Al igual que “The invisible man”, el video estuvo protagonizado por niños, los que en este caso representaban a cada uno de los integrantes de Queen.

Ambos músicos compusieron también “Rain must fall” y “My baby does me”. Sobre esta última, Mercury aseguró que “estábamos (con John Deacon) intentando algo un poco más relajado que la forma en que iban las otras canciones (…) hubo mucha información de guitarra en algunas canciones y sentí que no teníamos algo que fuera más prístino (…) Decidimos que eso sería un buen respiro al final del segundo lado”. Acá es donde otro de los temas desechados aparece: “I guess we’re falling out”, del cual se uso la introducción de batería, mientras la guitarra se empleó para “Hang on in there”, tema extra de The Miracle.

Cabe destacar que en aquella época se lanzaron singles mixtos en formato 7”. Queen junto a Paul McCartney publicaron dos versiones de “My brave face”: una con “The miracle” y la otra con “I want it all”. Sumado a ello, también se unieron a Richard Marx lanzando “I want it all” junto a “Satisfied”.

Despedidas adelantadas

Apenas una semana lanzado The Miracle, precisamente el 29 de mayo de 1989, los cuatro miembros de Queen fueron invitados a BBC Radio 1 para una entrevista de larga duración, en la cual hablaron de su último trabajo.

Mercury destacando a Aretha Franklin, George Michael y Montserrat Caballé; May haciendo lo propio con Jimi Hendrix, Eric Clapton y Van Halen; John Deacon, por su parte, ensalzaba a Chris Squire. En ese ambiente la banda repasaba relajadamente The Miracle, hasta que Mike Read, entrevistador, les dice que el fuerte de ellos son los en vivo y les pregunta si piensan en un tour promocional.

“No creo que me gustaría hacer una gira (…) quería romper el formato (…) Creo que debemos esperar y ver. Luego, si ocurre algo y decidimos que queremos hacer una gira, lo haremos, pero yo no quería, personalmente, hacer una gira con el mismo pretexto que antes (…) En lo que a mí respecta, hemos hecho todos esos grandes shows. Tenemos que pensar en algo diferente”, respondía Freddie Mercury. “¿A los demás les gustaría una gira?”, contrapreguntó Read, a lo que el cantante sinceró delante de sus compañeros que “pienso que sí. Yo soy el único que no quiere”.

Aquella reticencia del vocalista, que ahora ya conocido su destino fatal años después parece lógica, en ese entonces no lo era. Sin embargo, Queen se encargó de dejar mensajes explícitos en sus canciones. El caso más emblemático es “Was it all worth it?”, tema que cierra The Miracle y del cual John Deacon aseguró en esa misma entrevista que “tiene una sensación semi-autobiográfica de la banda”.

Ahí, frases como “¿Valió la pena entregar todo mi corazón y mi alma?” se intercalaban con un riff demoledor en guitarra de Brian May, en una canción que dura 5 minutos y 50 segundos, y que algunos seguidores del grupo califican de “infravalorada”.

Sin embargo los últimos días del vocalista, diagnosticado con el VIH en 1987, no se dieron sino hasta 1991. Así, la senda compositiva final de Queen estuvo colmada de actividad, con Freddie Mercury cantando de manera más desgarradora a medida que su salud empeoraba. Los resultados de ello son el álbum Innuendo, lanzado ese mismo año y que tiene “The show must go on” como despedida definitiva, y Made in heaven (1995), álbum póstumo.

Sobre el autor:

Felipe Rojas |
Periodista de La Tercera