Culto
Las profecías de Game of Thrones destinadas a la basura

Las profecías de Game of Thrones destinadas a la basura

De las tantas profecías, sueños y visiones presentados en los libros, hubo algunos que fueron expuestos en la serie con cierto nivel de importancia. Sin embargo, varios quedaron en nada en la recta final.

Si en las antiguas historias griegas el Oráculo de Delfos hacía vaticinios que sus protagonistas intentaban evitar, pero que se cumplían de todas formas, con las profecías ocurre algo parecido.

George R.R. Martin, autor de la saga Canción de Hielo y Fuego, dijo en entrevista con EW en 2015 que son elementos comunes en la fantasía, pero tramposos: “Quieres jugar con la noción de que las profecías se hacen realidad, pero de una forma inesperada. Quieres ser impredecible. Shakespeare es el mejor ejemplo de ello”, dijo el autor.

En el caso de Game of Thrones, varias de ellas tuvieron menciones relevantes, un desarrollo extenso e incluso fueron retomadas temporadas después. Sin embargo, tienen en común que en el desenlace de la adaptación televisiva, fueron pasadas por alto.

Azor Ahai o el Príncipe prometido

Los sacerdotes rojos de Asshai, siguiendo a R’hllor o El Señor de la Luz, difunden por Westeros la creencia de la llegada de un “Príncipe prometido”. En las historias antiguas, fue Azor Ahai quien con su espada portadora de luz dio fin a la noche larga, y la tradición de Asshai dictaba que este héroe renacería.

“Llegará un día tras un largo verano, un día en que las estrellas sangrarán y el aliento gélido de la oscuridad descenderá sobre el mundo. En esa hora espantosa, un guerrero sacará del fuego una espada llameante. Y esa espada será Portadora de Luz, la Espada Roja de los Héroes, y el que la esgrima será Azor Ahai renacido, y la oscuridad huirá a su paso”, dice Choque de reyes, el segundo libro de la saga.

Según el desarrollo de la serie, habían tres personajes que podían considerarse “príncipe prometido”: Beric Dondarrion, Jon Snow y Daenerys Targaryen. Los dos primeros resucitados tras invocar al Señor de la Luz -con el propósito de cumplir una misión mayor en Westeros-, y la tercera como la persona que hizo nacer dragones.

Finalmente, la profecía no llegó a una conclusión clara. Beric Dondarrion murió en la batalla de Winterfell, Daenerys fue asesinada por Jon Snow y este último fue desterrado al Muro aún siendo el legitimo heredero al trono.

Beric Dondarrion.

El valonqar que daría muerte a Cersei

Cuando Cersei era niña, visitó a una ‘Maggy’ o bruja para saber de su futuro. Su primera pregunta fue en torno a su matrimonio con un príncipe [Raeghar], a lo que la Maggy respondió que no celebraría una boda con un príncipe, pero sí con un rey. Y así fue, Cersei se casó con el Rey Robert Baratheon tras la rebelión contra los Targaryen.

La predicción continuó señalando que llegaría una reina más joven que le arrebataría la corona [esa fue Daenerys] y que ella tendría 3 hijos mientras que el rey tendría 20. Joffrey, Myrcella y Tommen fueron los hijos de Cersei -ya que su cuarto bebé no alcanzó a nacer- y era sabido que Robert tenía varios bastardos en King’s Landing.

Si bien todo lo mostrado en la serie se cumple, una parte precisada en los libros provocó dudas y teorías entre los seguidores de la historia: el valonqar, concepto que traducido del alto valiryio significa “hermano pequeño”.

Según la Maggy: “Cuando tus lágrimas te hayan ahogado, el valonqar envolverá con sus manos tu garganta pálida y te quitará la vida”, lo que hizo postular a Jaime y Tyrion como posibles asesinos, e incluso a Arya y Daenerys -hijas menores en sus familias-. Pero finalmente fue un derrumbe el que quitó la vida a Cersei.

Cersei Lannister visitando a la Maggy.

Los ojos que Arya cerraría

En la tercera temporada, mucho antes que Arya se convirtiera en la asesina que derrotó al Rey de la Noche, la joven Stark conoció a Melisandre. Fue en circunstancia que llevaron a Arya a sumarla a su lista de personas por matar: la Sacerdotisa Roja se llevó a su amigo Gendry y nada bueno podía salir de eso.

Cuando la chica Stark se enfrentó sin temor a Melisandre, la sacerdotisa tomó su rostro entre sus manos y le dijo: “Veo oscuridad en ti. Y en esa oscuridad, ojos que me miran de vuelta. Ojos café. ojos azules y ojos verdes. Ojos que cerrarás para siempre”.

Los ojos café se asociaron a Walder Frey, el primer personaje ‘relevante’ que Arya mató con sus propias manos, y en el tercer episodio de la temporada final, aniquiló al Rey de la Noche, dueño de ojos azules.

¿Y los ojos verdes? Se creía que serían los de Cersei, pero tras la muerte de la dupla Lannister en el derrumbe de Baelor, siguió en juego la teoría de que serían los ojos de Daenerys, que tampoco fueron tales.

Aquellos ojos verdes mencionados por Melisandre, fueron de cualquiera de las otras personas cuyas vidas fueron cobradas por Arya. O quizás no.

El vaticinio de Melisandre sobre Arya.

La yegua pálida y el senescal perfumado

En Danza de dragones -quinto libro de la saga- se da cuenta de una profecía dicha por Quaithe, una sacerdotisa enmascarada de Asshai que conoce a Daenerys en Qarth.

Sin embargo, el vaticinio es dejado de lado en la serie, la cual solo muestra un par de guiños, no la manifestación explícita de estas palabras:

“Pronto llegará la yegua pálida, y tras ella los otros. Kraken y llama oscura, león y grifo, el hijo del sol y el dragón de la madre. No confíes en ninguno de ellos. Recuerda a los Inmortales. Ten cuidado del senescal perfumado”, dijo la sacerdotisa según el libro.

El senescal perfumado se asoció a la traición de Lord Varys -descrito en los libros como un eunuco que gustaba de los perfumes-, y una yegua blanca apareció al final del penúltimo episodio para encontrarse con Arya.

Predicciones y teorías que quedaron en el imaginario de los fanáticos, porque la ficción no continuó el desarrollo de estos hilos extraídos de los libros.

Quaithe,la sacerdotisa en Qarth que profetisa respecto a Daenerys.
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