Culto
Un gran Almodóvar sin anestesia

Un gran Almodóvar sin anestesia

El personaje central, Salvador Mallo, no caben demasiadas dudas, es el propio Almodóvar y Antonio Banderas está a un gran nivel al encarnarlo en Dolor y gloria, que ayer se estrenó en Cannes.

Dolores de espalda, asma, úlcera, colon irritable, tos recurrente y, sobre todo, muchas migrañas. A eso se reduce la vida de Salvador Mallo, el cineasta de pelo encabritado y algo cano que alguna vez fue un grande y que hoy es todo un caso de estudio médico. Mallo, no caben demasiadas dudas, es el propio Almodóvar y Antonio Banderas está a un gran nivel al encarnarlo en Dolor y gloria, que ayer se estrenó en Cannes.

El cineasta ha venido varias veces a este encuentro, fue presidente del jurado y no le han faltado premios salvo la Palma de Oro. No sería tan antojadizo que esta vez sí logre el premio mayor.

Si después de filmes como Los amantes pasajeros muchos pensaron que las mejores horas de Almodóvar se habían acabado con Volver, la nueva Dolor y gloria disipa cualquier duda sobre su creatividad. Claro, ha pagado un alto precio: la película es protagonizada por un personaje que es un 80 por ciento él mismo.

Salvador Mallo, a diferencia de Almodóvar, ya está semi retirado del cine y no pretende volver a dirigir. Pero la nostalgia y la memoria siempre golpean al más débil y en un día de aquellos decide presentar uno de sus éxitos ochenteros en una copia restaurada para una cineteca. La ocasión le lleva a reencontrarse con un actor y amigo que no veía hace 30 años. Luego aparecerá Federico (Leonardo Sbaraglia), un amante al que le había perdido la pista.

El filme intercala el presente con la niñez de Salvador en el pueblo valenciano de Paterna, donde la figura de su madre (Penélope Cruz) se adivina como la más importante de su vida. Esto es literalmente igual a la infancia de Almodóvar, solo cambia Valencia por La Mancha. El titulo del filme es preciso y tiene tanto que ver con los achaques de Salvador como con lo doloroso que puede ser un autorretrato sin anestesia. Se estrena el 20 de junio en Chile.

Sobre el autor:

Rodrigo González |
Sub-editor de Cultura de La Tercera.