Culto
Cinco historias detrás de Slash

Cinco historias detrás de Slash

El destacado guitarrista y miembro de Guns N’ Roses , se presenta esta noche con su proyecto Myles Kennedy and The Conspirators. En la antesala de este nuevo show en suelo chileno, recordamos famosas historias que el músico ha desentrañado con los años.

Esta noche el destacado guitarrista y miembro de Guns n’ Roses, Slash, regresa a Chile promocionando su más reciente álbum solista, Living the dream (2018). El instrumentalista, acompañado por el cantante Myles Kennedy y su banda, The Conspirators, se presentará este viernes en el Teatro Caupolicán, dando una nueva muestra de su talento y trayectoria.

El artista, hoy de 53 años, arrastra una extensa y aplaudida carrera en el rock, pero también una versatilidad que lo ha hecho colaborar con músicos que van de Carole King a Michael Jackson, y de Bee Gees a Marta Sánchez.

A eso se suma una controvertida vida personal: una época de excesos, una enfermedad que casi lo lleva a la muerte, y una prolongada disputa con su ex compañero, Axl Rose, que logró superar para el esperado regreso de GNR.

*Los problemas con Axl Rose, el bochorno con Metallica y el fin de Guns N’ Roses 

A fines de 1996 se anuncia oficialmente la salida de Slash de Guns N’ Roses. La mala relación que el guitarrista y el cantante arrastraron por tantos años, terminó por alejar al músico del proyecto. La paciencia de Slash empezó a encontrar su límite en 1992, cuando GNR se embarcó en una gira con Metallica.

“Antes de empezar tuvimos una reunión porque la gente de Metallica estaba preocupada. Sabían que teníamos grandes problemas para comenzar los conciertos a la hora prevista y Metallica no era un grupo dispuesto a tolerar ese tipo de mierdas”, explicó el guitarrista en su autobiografía, Slash: De Guns N’ Roses a Velvet Revolver (2007).

Lamentablemente, Rose programó antes de cada presentación fiestas temáticas que se hicieron insoportables para el resto de sus compañeros, y para Metallica. “Fue humillante seguir organizando aquellas fiestas miserables mientras defraudábamos a Metallica porque éramos incapaces de empezar los conciertos a la hora”, agregó en su libro.

Otro ejemplo: a fines de ese mismo año, la banda debutó en el país, con sus ya famosas polémicas. Para el show, celebrado en el Estadio Nacional, la banda comenzó con casi dos horas de retraso, se dice, por la ya famosa demora del vocalista.

Poco después, la separación fue drástica y a muerte. Rose, de hecho, llegó a calificar a su ex compañero como “un cáncer que habría que extirpar”.

A su vez, en su autobiografía, el guitarrista explicó: “Cuando los fans me preguntan si algún día se volverá a reunir la formación original de Guns, me resulta difícil tomármelos en serio. Se trata de una necedad. Si conocieran la verdadera historia ya sabrían la respuesta”.

*El reencuentro

Pasaron prácticamente dos décadas sin hablarse, hasta que finalmente se dio la esperada reunión de la banda sobre los escenarios, comenzando en 2016 como cabezas del cartel del festival Coachella.

“Fue realmente bueno poder deshacerse de parte de lo negativo que llevamos cargando durante mucho tiempo. Habían pasado 20 años sin hablar y dejando que esta mala sangre continúe siendo perpetuada por los medios. Se convirtió en algo mucho más grande de lo que realmente estaba sucediendo, así que fue bueno superar eso”, expresó Slash, recordando esa primera llamada para volver a tocar juntos.

Algunos famosos amigos se adjudicaron este reencuentro, como Steven Tyler, vocalista de Aerosmith. Según el intérprete de Amazing, le recordó a Rose su propio conflictos con el guitarrista Joe Perry. Por ello, le dijo, si Guns N’ Roses no se reunía pronto, “en otros cuatro o cinco años, nadie va a saber siquiera quiénes fueron”. 

En abril pasado, Slash declaró: “Estar en esta banda y en los Guns N ‘Roses constituye, probablemente, uno de mis mejores períodos, profesionalmente hablando”. “Tener la oportunidad de volver a tocar con ellos fue una experiencia increíble y positiva, no puedo esperar a grabar un nuevo álbum con los Guns “, dijo en la misma entrevista.

*Cuando encontró a su madre con David Bowie

La madre de Slash, Ola J. Oliver –fallecida en 2009-, fue una reconocida diseñadora de vestuario. Entre sus clientes, sin ir más lejos, estaban estrellas como Diana Ross, Janet Jackson, John Lennon, Ringo Starr y David Bowie. Fue con este último que Slash vivió un episodio inolvidable: cuando era un niño, encontró a su madre con el Duque Blanco.

“Mi mamá empezó trabajando con David de manera muy profesional. Estoy bastante seguro de eso. Luego eso se convirtió en una especie de romance misterioso que duró por un tiempo. Ella diseñó el vestuario completo para su período Thin White Duke y la película The Man Who Fell To Earth. Ella realizó todo ese trabajo y él estuvo dando vueltas alrededor nuestro por un tiempo”, contó Slash en 2012.

Y agregó: “Estaban siempre juntos. Los encontré desnudos dos veces. Tenían mucha relación, pero mi perspectiva era limitada. Viéndolo ahora, entiendo perfectamente lo que estaba pasando. Cuando reveo esa combinación de personas, solamente puedo imaginar lo freaky que era”.

*Inexplicables colaboraciones

Tras su salida de GNR, Slash se embarcó en proyectos como Velvet Revolver (desde 2010), y como solista, con Myles Kennedy como cantante y la banda The Conspirators, con quienes se presenta esta noche.

A lo largo de los años, además, ha trabajado junto a estrellas como Iggy Pop, Lenny Kravitz, Chester Bennington, Steven Tyler y Joe Perry, entre otros. Pero no se ha limitado al mundo del rock.

Por ejemplo, trabajó con Paulina Rubio para su disco Ananda (2006), participando del tema Nada puede cambiarme.

En los 90, colaboró en varias ocasiones con la española Marta Sánchez. La más famosa, para su disco Azabache (1997).

También trabajó junto al rey del pop, Michael Jackson,  en su disco HIStory (1995) y la canción D.S.

*El consumo de drogas que casi lo lleva a la muerte

A inicios de este año, en una entrevista televisiva, el artista describió lo que fue su relación con las drogas durante su juventud. “Fueron bastante salvajes los ochenta y noventa ¡Ni siquiera recuerdo los noventa!”, dijo al programa australiano The Project.

Según ha dicho, sus problemas con las drogas y el alcohol comenzaron tras su salida de Guns N’ Roses en 1996. “Había dejado la banda, estaba en medio de un divorcio, tenía problemas con la editorial, era una verdadera vida rock n ‘roll, pero en el mal sentido”, contó en una reciente entrevista con la web Belfast. “Bebí hasta caer, consumí drogas hasta 2005”, agregó.

Un punto de inflexión llegó en 2001, cuando se le diagnosticó miocardiopatía – un deterioro en el músculo cardíaco- por el consumo de heroína. Debido a eso, se le dio un máximo de seis semanas de vida. Para salvarlo, se le implantó un desfibrilador, el que lo mantuvo con vida.  “Soy un rockero completo, solo me estoy recuperando de las drogas y el alcohol”, ha dicho el artista, que se mantiene sobrio hasta la actualidad.

 

Sobre el autor:

Patricia Reyes |
Periodista de Espectáculos de La Tercera.