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Chico Pérez saca brillo a su colección: “Para los extranjeros soy el chileno de los vinilos”

Chico Pérez saca brillo a su colección: “Para los extranjeros soy el chileno de los vinilos”

Más de cinco mil vinilos ordenados alfabéticamente y seis mil CDs catalogados, con álbumes que uno probablemente jamás pensó encontrar. En Culto nos adentramos en la colección musical del locutor radial, rostro televisivo y DJ, quien además nos cuenta de la buena llegada que ha tenido Maxivinil, su canal en YouTube.

11 de febrero de 2013. Cristián Pérez, tras días de trabajo silencioso, subió su primer video a un canal de YouTube, el cual distaba del rol por el cual es más conocido hasta ese entonces en Chile: ser panelista de programas de farándula.

La temática escogida fue el mundo del vinilo, del cual Pérez es un devoto desde adolescente. “La idea es poder ir orientando a los que se meten al mundo del vinilo con datos sobre como sacarles mejor provecho”, dice parte de la descripción del clip, mientras el rostro televisivo y locutor radial entregaba consejos para cuidar un vinilo.

Ese mismo día, Pérez publicó cuatro videos más, los que trataban sobre una canción en específico. Los escogidos fueron The Cure, Sumo, Bruno Mars y Depeche Mode, esta última una de sus bandas favoritas.

“Básicamente partió como una cosa muy pequeña. Era como ‘ya, tengo mucha música, soy comunicador, no sé de qué forma le saco (provecho)'”, cuenta Cristián a Culto, quien abre las puertas de su casa para mostrarnos más de su pasión, materializada en una gigantesca colección.

Foto: Mario Tellez/La Tercera.

El ritual y su ferviente

Fines de abril, día de semana, cerca de las 11 de la mañana. “Chico” Pérez nos recibe en su casa, apartada de la ciudad. Tras dar unos cuantos pasos, entramos en una habitación grande. Lo primero que vemos es un pequeño controlador MIDI de 25 teclas, un mixer y unas baquetas, además de su equipo de trabajo. Ahí el también DJ nos muestra parte de sus canciones y covers, cargados a la música electrónica.

Unos metros más allá, dentro del mismo espacio, aparece ante nuestros ojos una especie de museo: estantes con miles de discos y vinilos, todos organizados. Los primeros catalogados -más de 5 mil, estima su dueño- por número junto a un sticker, los segundos -superando los 6 mil- organizados alfabéticamente y en bolsas para mantenerlos bajo gran cuidado. Junto a ellos, objetos retro -y otros no tanto- decoran el ambiente. Botellas de la bebida Free nunca abiertas, juguetes de la franquicia Toy Story y un arcade con el logo de Tecmo están en el lugar. Además, un equipo de alta fidelidad y un sofá cierran el panorama. Parece el sueño de más de algún melómano y amante de la cultura pop.

Foto: Mario Tellez/La Tercera

Pero, ¿por qué esta afición? El locutor radial afirma que con un gran sistema de sonido se perciben notorias diferencias, sobre todo escuchando las primeras ediciones de los álbumes o con las ediciones japonesas. “Esto es casi una especie de ritual. Poner un archivo MP3 es muy fome, hay que apretar play no más (ríe). Aquí hay que buscar el disco en el estante, sacarlo del estante, sacar el disco de adentro, luego ponerlo, limpiar la aguja, sacar el polvo de encima, poner -en mi caso- el clamp, hasta que te sientas y te pones a escuchar. Toda esa previa a mí me encanta”, afirma Pérez, a modo de un Cinema Paradiso versión vinilo.

Mientras nos muestra su colección, cuenta que le gusta el tamaño del formato. “Yo de chico tuve muchos casetes que después tuve en vinilo y ver esa imagen que yo veía en chiquitito, luego en grande, era increíble”, asegura.

Foto: Mario Tellez/La Tercera

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De la farándula a YouTube

Pese a ser conocido por su participación en espacios televisivos como SQP, la carrera de Pérez partió en Valdivia a sus 15 años, en la extinta Radio San Sebastián, haciendo un reemplazo en un programa que se emitía a las 7 AM. De ahí, su trayectoria lo llevó por muchos lados, destacando su participación en Radio Activa y luego el programa farandulero de CHV.

Sin embargo algo estaba quedando de lado, o no le estaba sacando el provecho necesario. “Mucha gente me conocía de mi pega en la radio o de mi pega de DJ y siempre me comentaban ‘no sé de qué forma podemos acceder a tu material'”. Así es como llega en 2013 Maxivinil, canal de YouTube en donde tiene su espacio dedicado al vinilo, el cual a día de hoy acumula 40 mil suscriptores y se acerca a las 4 millones 700 mil de reproducciones de videos. “Yo tengo 40 mil (suscriptores) en seis años. Es harto 40 mil cuando tú tenís una cosa muy de nicho, aunque era como darse un gusto también”, afirma.

Foto: Mario Tellez/La Tercera

En aquella habitación donde Cristián nos recibe es donde también graba actualmente los videos para la plataforma. El boom del vinilo, el alza de precios -de la que expresa molesto “se han ido al chancho”- y la desinformación que trajo consigo, cuenta, fue una de sus motivaciones para fundar el espacio en YouTube. “Empezó a ser cool tener vinilo. La gente iba y se compraba discos porque había que comprar no más. Se compraba tornamesas Crosley y esas huevás que venden en el supermercado que cachai que son juguetes. A nadie le importaba si sonaba bien o sonaba mal, si su disco se dañaba o no se dañaba”, relata.

Ahí es donde, además de poner canciones y contar sobre sus historias, el DJ subió algunos tutoriales para cuidar los discos, limpiarlos, restaurar máquinas, entre otros. “Lo que pasa es que hay mucho tutorial en inglés. Entonces de repente haces uno en castellano y funciona súper bien”, cuenta. De hecho, los dos videos con más visitas que tiene en YouTube son de este apartado, añadiendo que le han preguntado mucho sobre la utilidad de los clamp (estabilizadores de vinilos) y que tiene en vista sumar subidas con material de ayuda para los visitantes.

Foto: Mario Tellez/La Tercera.

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“Es una mezcla. Enseñamos y le explicamos a la gente que se está metiendo en este mundo que hay toda una cosa detrás bien bonita y escuchamos música”, complementa el “Chico” Pérez.

En paralelo al canal, el locutor fundó La Retro, una radio online con una línea temática similar a la de Maxivinil, y creó en 2017 una cuenta en Instagram llamada Chicoperezcollection, donde exhibe parte de sus discos. Además, trabaja en un formato televisivo de lo realizado en internet.

El alcance extranjero

“Gracias Chico Pérez, tú eres el pionero de esto y te lo reconocemos aquí en México”. “Saludos desde Caracas-Venezuela”. “Saludos de Puno, Perú”. “Saludos Chico desde Porto Alegre, Brasil”.

Desde el ojo de un chileno, una de las cosas que más llama la atención de Maxivinil es ver la sección de comentarios. Dentro de nuestras fronteras, mencionar “‘Chico’ Pérez” era una asociación directa e inconsciente con el mundo de la farándula. Sin embargo, eso se rompe fuera de nuestro territorio. Ahí le llegan saludos de distintos puntos de Latinoamérica, además de Europa y Estados Unidos.

“Me empecé a dar cuenta que muchos me decían que yo era conocido como el ‘chileno de los vinilos'”, responde sobre su llegada con el público extranjero en YouTube.

Foto: Mario Tellez/La Tercera

“Hace poco, hice un concurso y regalé entradas para el concierto de OMD y me escribieron de todos lados también. Los tickets los ganaron unos argentinos y ellos llegaron, se sacaron fotos conmigo. Y era por eso, por los vinilos, no porque yo trabajara en la tele, porque los argentinos no me conocen de la tele”, añade.

Para aterrizar el impacto de Maxivinil, por muy de nicho que sea, el exSQP cuenta que “me pasa en la calle ahora que, voy a poner un número, de 10 veces que alguien me para en la calle para decirme ‘hola’ o sacarse una foto, 4 son por los vinilos”.

Foto: Mario Tellez/La Tercera

Un llamado inesperado

Mediados de los 90′. Radio Pudahuel sufría cambios drásticos: Ibero Americana Radio Chile adquirió la señal a la Sociedad Blaya y Vega Ltda, comprando casi todo. Sí, casi.

Dentro de ese panorama es que un día contactan a Cristián. Al teléfono le habla el anterior dueño de la radioemisora, algo inesperado pero que terminaría convirtiéndose en importante para su colección. Aquel hombre tenía un elemento que era importante dentro del “casi”: contaba con la discoteca completa de Radio Pudahuel, albergada en una bodega, la cual se la ofreció a Pérez. 7 mil discos en el camino, sin ser ofrecidos a ningún otro coleccionista. Pelota de gol sin portero en el arco.

Foto: Mario Tellez/La Tercera

“Por supuesto, a mí se me salió el corazón antes de verla. Y claro, fui a verla y efectivamente toda la música chilena de fines de los 70 hasta fines de los 80 estaba completa”, cuenta el DJ. Aunque, no conservó todo, ya que muchos de los discos que estaban ahí él ya los tenía. “Me quedé con mil -por poner una cifra-, y vendí 6 mil, el paquete completo”, añade.

“Yo tengo cosas que de repente ni los propios artistas tienen”, cuenta Pérez, lo que de paso nos sirve para empalmar con otra parte de la entrevista.

Foto: Mario Tellez/La Tercera

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Rarezas y tesoros

“Tengo un amigo que me dice que no soy coleccionista, sino que tengo el mal de Diógenes”.

Dentro de los discos que para Cristián tienen un valor personal fuerte enlista Technique (1989) de New Order, Violator (1990) de Depeche Mode, On the Night (1993) de Dire Straits.

Sumado a ellos, el locutor radial hace hincapié en El bueno, el malo y el feo (1968) de Los Sonny’s, grupo chileno que contó en su formación con Raúl Alarcón, quien más adelante sería conocido como Florcita Motuda. Asegura que aquel disco, que reversionó temas de Ennio Morricone usados en películas de Sergio Leone, fue el detonante para que él aprendiera a tocar batería cuando pequeño.

En vinilo tiene tres ediciones, dos de ellas lanzadas en Bolivia (portada de color amarillo), a los que suma una reedición publicada en CD en la década de los ’90.

Foto: Mario Tellez/La Tercera

Dentro de las rarezas, Pérez nos muestra versiones en vinilo de álbumes chilenos, como Un golpe de suerte (1992) de Luis Jara -edición colombiana-, Llorando mi pena (1979) de Zalo Reyes, la primera edición de Fictions de Los vidrios quebrados (1964) y uno muy particular: Las ganas de llamarme Domingo (1982) de Dióscoro Rojas, álbum que en las estadísticas de Discogs se exhibe que hay tres interesados en tenerlo, pero solo una persona lo tiene (sí, nuestro entrevistado).

Foto: Mario Tellez/La Tercera.
Foto: Mario Tellez/La Tercera
Foto: Mario Tellez/La Tercera

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Pero no solo vinilos, CDs y casetes tiene el ahora youtuber. Las cintas reel son parte de las joyas que ostenta en su colección. En su cuenta de Maxivinil ya ha exhibido algunas, como la versión extendida de “Calibraciones” de Aparato raro, el remix original de “Estrechez de corazón” de Los Prisioneros y la primera versión de “Desiertos” de La Ley.

Eso sí, faltaba una sorpresa. Cristián en un momento nos llama, sonríe y dice “miren, esto sí que es una belleza”. En sus manos sostiene la cinta reel de Thriller de Michael Jackson, posicionado en el lugar 20 por la revista Rolling Stone en la lista de los 500 álbumes más grandes de la historia y frecuentemente destacado como uno de los más vendidos a nivel mundial.

Foto: Mario Tellez/La Tercera

Ahí aprovecha de retomar la apreciación que tiene por las ediciones japonesas, mostrándonos el mismo álbum de Michael Jackson pero en edición nipona, destacando el buen sonido que tiene. “El formato japonés… primero, es muy bonito; segundo, tiene cosas que solo se lanzaron allá; tercero, yo encuentro y hay un acuerdo de que suenan mejor, porque ellos hacían otra masterización para el mercado japonés, con un pelín más de agudos. Suenan súper bien los discos japoneses”, cierra “El chileno de los vinilos”.

Sobre el autor:

Felipe Rojas |
Periodista de La Tercera