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Músicos chilenos desarman el Disintegration de The Cure

Músicos chilenos desarman el Disintegration de The Cure

Culto conversó con Claudio Valenzuela (Lucybell), Alejandro Gómez Sepúlveda (Solar, The Versions), Naty Lane (Adelaida), Luciano Rojas (Saiko, ex La Ley), Aldo Benincasa (ex The Ganjas), Diego Ridolfi (Fármacos) sobre la obra cumbre de The Cure. Desde cómo conocieron el álbum, cómo los influenció en sus carreras y por supuesto, su canción favorita del elepé.

1-¿Recuerdas a qué edad conociste el disco?, ¿lo tuviste en cassette, CD, vinilo?

Claudio: Lo conocí cuando salió… era un disco esperado. De hecho, en esa época teníamos una banda con Eduardo Caces, y creo que lo compramos el mismo día, y en cassette.

Alejandro: Lo tuve en un cassette copiado desde un CD por una amiga querida que los arrendaba en Pronto Música (una tienda que arrendaba CD’s al igual que La Vitrola en Providencia).

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Naty: Lo conocí a los 17 años aproximadamente, lo tenía en un cd regrabado que escuchaba por las noches una y otra vez. Creo que se lo encargué a un compañero del colegio que vendía CDs piratas y luego lo tuve en formato CD nuevamente pero original, me lo compré hace unos años atrás en Santiago.

Luciano: Yo a The Cure lo venía conociendo desde antes en realidad, casi desde el primer disco más o menos, el Three imaginary boys (que en Estados Unidos se conoció como Boys don’t cry). Cuando conocí el Disintegration yo debo haber tenido 19, 20 años más menos, y la verdad no lo tuve ni en cassette, ni en CD, nada. Nosotros en esa época éramos muy cercanos con Carlos Fonseca (en ese tiempo era mánager de Los Prisioneros y fue también de La Ley en la época del primer disco, Desiertos), y él tenía la disquería Fusión, ahí en el Drugstore, en Providencia. Entonces, yo recuerdo que íbamos los fines de semana, en la tarde/noche con cajas de cassettes vírgenes, cerrábamos la tienda y empezábamos a copiar discos que a través de la disquería llegaban a Chile y para nosotros era una forma súper inmediata, una forma única de tener material que era muy difícil en esa época poder conseguir. Entonces, sí lo tuve, técnicamente en cassette, pero no el original.

Aldo: Tuve el disco apenas salió, ya era fanático de la banda y conseguí el CD más o menos pronto, con 18 años.

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Diego: Yo creo que tenía como 17, a esa edad comencé a escuchar mucha música que venía de Inglaterra. Creo que lo tenía pirata en mp3.

2- ¿De qué manera Disintegration ha influido en tu carrera musical?

Claudio: En su momento sus variadas atmósferas en cada tema, creo que marcaron la idea de ir dando forma a cada canción según sus requerimientos de sensación…sin duda un disco que me sorprendió mucho.

Alejandro: Ha influido a nivel emocional. Inviernos en que las tertulias eran indoor porque no había lucas para ir a engrupir minas a la discotheque Eve. Éramos como raros por escuchar la música que curtíamos.

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Naty: En el sonido y la oscuridad. Pero principalmente creo que ese disco transmite un nivel de emocionalidad muy grande que te agita e inspira muchísimo a la creación. Esos ambientes mojados y ensoñadores, los efectos en sus guitarras, las letras, la majestuosidad de sus composiciones, todo hace que sea un disco increíble.

Luciano: Más que el disco Disintegration propiamente tal, The Cure –en mi caso- es una de las influencias fuertes que tuve. Estaba en la edad en la que uno está aprendiendo, está escuchando, está con las antenas súper abiertas para sacar ideas de diferentes lados, etc. Es The Cure en general, desde los primeros discos. Me refiero más que nada a que con ellos me di cuenta de que en realidad no había que tener mucho virtuosismo al momento de la interpretación, para hacer buenas canciones. The Cure siempre se caracterizó por eso. Robert Smith, sin ser un virtuoso en la guitarra, por ejemplo, tampoco en la voz, pero con una cuerda podía hacer un tono, un ambiente escalofriante a ratos, muy potente y agresivo, sobre todo en los primeros discos. Entonces, esa sencillez, esa forma tan directa de afrontar un tema, tan bella a ratos, tan bien logrado, a mí me afectó harto y me entusiasmó mucho para seguir haciendo música, en el sentido de que no era tan complicado, sino que había que tener una gran idea, un concepto claro, bien definido y poder llevarlo a cabo.

Aldo: Uf, el sonido, la duración de sus canciones, canciones muy largas para el standard de la época fueron de gran influencia en el futuro, creo no me percataba en ese momento. Me encantaba la atmósfera de ese disco, que si bien se asomaba un poco en temas de Kiss me, kiss me, kiss me, no se hacía tan evidente en un solo disco.

Diego: Siempre se me hizo el disco de The Cure más “amistoso” para escuchar, pese a su densidad. Hay elementos en la sonoridad de ese disco que probablemente ocupo hasta el día de hoy. La interpretación vocal de Robert Smith y la manera de encontrar singles tristes y pegados son cosas que siempre me llamaron la atención de este disco. Y la forma muy particular en cómo se acerca al pop.

3- Finalmente, ¿canción favorita del disco?

Claudio: Creo que cada canción es buenísima, pero “Pictures of you”, “Fascination street”, “Lullaby” son las que escuché millones de veces.

Alejandro: “The same deep water as you”.

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Naty: “Lovesong” es mi favorita. Es una canción que sacude mi corazón como si este fuera un pedazo de roca que se desprende de una montaña en un gran terremoto, me saca de mí, me voltea conectándome al mismo tiempo con emociones muy profundas. Vuela mi cabeza, es tan suave como intensa, una promesa de amor tan hermosa que dan ganas de morir cuando escuchas a Robert cantar, te sangra el corazón, pero de amor. Me atrevería a decir que siempre me conmueve hasta las lágrimas, cuando la bailo, cuando la escucho, cuando la toco. Me encanta la letra, me encanta el bajo y no me aburro de escucharla, es como una droga que está en mi playlist siempre.

Luciano: De todas maneras la canción “Lullaby”, por todo. Por el concepto, medio tétrico, por la letra que es romántica, tétrica, bueno, depende de cómo uno lo interprete. El clip es sensacional encuentro yo, súper cinematográfico, una pesadilla, y demuestra muy bien el momento que estaban viviendo ellos, porque partieron muy primitivos, muy toscos, y acá ya se nota cierta madurez en la composición. Una evolución grande en cuanto a la producción musical, pero siempre manteniendo lo simple, no por ello simplista, sino que la simplicidad con que enfrentaban la música, con mayor producción, mejor sonido, la ejecución un poquito más sofisticada, pero manteniendo esa sencillez que siempre los caracterizó.

Aldo: Difícil elegir solo una, durante épocas he variado, quizás la canción “Disintegration” pueda ser la más constante con el pasar de los años.

Diego: Una elección sumamente difícil, pero por la impresión que me causa hasta el día de hoy es “Plainsong”. Suena más grande que un estadio. Siempre me cautivó que el disco abriera de esa forma.

Foto: Robert Knight Archive / Redferns.

Sobre el autor:

Pablo Retamal N. |
Periodista de La Tercera. En Twitter es @pabloretamaln