Culto
Elvis como metáfora de la era Trump: el documental que abre el festival In-Edit

Elvis como metáfora de la era Trump: el documental que abre el festival In-Edit

El certamen consagrado a las películas de música parte hoy con un descarnado documental en que la vida de Presley sirve para ejemplificar cómo EE.UU. fue de la opulencia al declive; desde sus días de radiante juventud hasta su fase de “Elvis gordo”.

Si los fans de Elvis pudieran ilustrar en una sola imagen la grandeza del “Rey”, posiblemente viajarían hasta sus años juveniles de jopo intimidante y caderas salvajes con que detonó el éxtasis planetario. O a su regreso televisivo en 1968, cubierto de cuero, en un escenario que semejaba un ring, metáfora de un hombre que derrotó por nocaut al olvido y la irrelevancia que por momentos merodearon su carrera cuando el triunfo de The Beatles y sus contemporáneos amenazaron con arrebatarle el primer plano.

Pero quizás una porción muy marginal de seguidores se remitiría al Elvis hinchado, obeso, sudoroso y resquebrajado de sus últimos días: para el documentalista Eugene Jarecki esa imagen, tan elocuente como estremecedora, es la mejor metáfora de la era Donald Trump. Un sueño americano construido por un joven pobre que nació en una cabaña de cazadores del Mississippi, que pedía hora con los estudios de grabación para suplicar una oportunidad, que se apropió del legado de los negros para impulsar su fama de galán reluciente, que gozó la opulencia millonaria al comprar su mansión de Graceland y que, luego de todo eso, se autodestruyó hasta terminar tumbado por los medicamentos en la soledad de su baño.

El documental The King –que inaugura esta noche el festival In-Edit- desarrolla la misma línea: América pasó de dominar el planeta, convertirse en el gran imperio del siglo XX, hasta desembocar en una nación resquebrajada por un mandatario acusado de racista, xenófobo y de devastar lo que antes era una joya.

Y para eso, lo hace con un símbolo de ese pasado esplendoroso, de esa gloria ya obsoleta, alegoría de la propia leyenda de Presley; montado en el Rolls Royce modelo 63 del cantante, recorre Estados Unidos recopilando testimonios de seguidores, artistas, políticos y diversas personalidades –Alec Baldwin, Chuck D, Rosanne Cash, Mike Myers, Lana Del Rey y David Simon, entre otros- acerca de cómo Elvis marcó la marcha de Estados Unidos. Desde su simbolismo como un héroe de las nuevas libertades juveniles nacido en pleno Cinturón bíblico (Memphis) hasta la soledad que marcó su epílogo.

También aparecen personajes traicioneros y tiranos, alusión al destino maldito que ha sepultado el ascenso de figuras esenciales de la historia estadounidense, como Marilyn Monroe, Martin Luther King o John F. Kennedy. En el caso del “Rey”, fue su mánager el responsable de boicotear el propio estrellato de su dirigido: lo hizo hacer películas insulsas para que brillara en Hollywood, el plan que finalmente empujó a su trayectoria musical al despeñadero a principios de los 60.

“Justo cuando pensamos que era imposible decir algo nuevo acerca de Elvis Presley, el cineasta Eugene Jarecki lo logra, simplemente llevando al viejo Rolls-Royce de Elvis a un viaje por todo Estados Unidos”, señaló The Guardian, quizás resaltando el mérito de un realizador más habituado a los documentales de corte político, enfocados en figuras como Ronald Reagan o Henry Kissinger.

Por lo mismo, en The King logró la más sensible y controversial de las fusiones: Elvis y la política. La combustión que siempre han aborrecido sus fanáticos, hastiados del vínculo que por años se le ha tendido con Nixon, los republicanos, el racismo o los movimientos supremacistas. De hecho, cuando el tráiler del registro apareció en YouTube, en los comentarios cientos de seguidores le atribuían una intención equivocada, errónea o derechamente malintencionada al director.

A fines del año pasado, en un evento en Tupelo, la cuna del cantante, Trump sorprendió al decir que cuando era joven tenía un parecido enorme con el Elvis de los años 50. “No debería decir esto. Ustedes dirán que soy muy presumido porque no lo soy, pero de joven me decían que me parecía a Elvis, lo único es que yo era rubio”, contó esa vez. En este documental, la similitud no tiene nada que ver con lo físico, sino que con la historia de una persona como espejo de la derrota de un país.

FUNCIONES DE THE KING:

La función de hoy es la inauguración del festival In-Edit 2019, dedicado a los documentales y películas de música, y sólo pueden entrar las personas con invitación.

Para todo público están los días:

Sábado 27 > 12:00 > Teatro NESCAFÉ de las Artes

Lunes 29 > 18:00 h. > Centro Arte Alameda

Sobre el autor:

Claudio Vergara |
Editor de Espectáculos de La Tercera y periodista especializado en música popular.