Culto
Antifeminista y antimarxista: Jordan Peterson, el polémico intelectual de YouTube

Antifeminista y antimarxista: Jordan Peterson, el polémico intelectual de YouTube

El psicólogo canadiense que ha hecho noticia por el debate en que enfrentó a Slavoj Žižek y sus videos en la popular plataforma, es un pensador que se hizo conocido por su negativa a usar pronombres especiales para las personas transgénero. Sus textos tienen inspiración en el cristianismo, desde el que critica la igualdad de género, al marxismo y a la "corrección política".

Como  “una doctrina incuestionable” que “es completamente insana”, definió Jordan Peterson a la ideología de género en conversación con el presentador Duncan Trussell. Esas afirmaciones resumen el perfil del psicólogo que ha alcanzado notoriedad en las redes sociales y las plataformas como Youtube, gracias a comentarios como ese, a menudo provocadores y que tienden a discutir lo que él llama “la corrección política”.

Peterson nació el 12 de julio de 1962, en Edmonton, Canadá. Según detalla en su website, además de ser psicólogo clínico titulado de la Universidad de Alberta, también ha trabajado en ocupaciones tan diversas como barman, cocinero de comida rápida, apicultor, trabajador de una fábrica de contrachapado, entre muchas otras. Actualmente hace clases en la Universidad de Toronto.

El profesional ha ganado atención en la era de los medios digitales por sus opiniones que tienden a ofrecer un punto de vista, a menudo muy cuestionado, en diversas materias. Su popularidad ha crecido gracias a su canal de Youtube que tiene millones de visitas, y el éxito de su libro 12 reglas para vivir (2018, Planeta), un texto en que se encuentran muchas referencias al Nuevo Testamento. No es casual pues uno de sus temas favoritos es la psicología de la religión, de hecho, al respecto escribió otro texto llamado Mapas de significado, la arquitectura de la creencia (2017, Routledge), en que se explaya sobre la forma en que las personas construyen sus creencias.

“Para bien o para mal, la Biblia constituye el documento fundacional de la civilización occidental”, sostiene en su texto de 2018, en que hace muchas alusiones al cristianismo. A partir de allí argumenta varias de sus ideas. “El cristianismo alcanzó lo que resultaba casi imposible. La doctrina cristiana elevó el alma individual, colocando al esclavo, al dueño, al plebeyo y al noble en una posición de igualdad metafísica, convirtiéndolos en iguales ante Dios y la ley… Así, la concepción metafísica del valor implícito trascendental de cada alma se acabó imponiendo en contra de todas las expectativas en tanto que supuesto fundamental de la ley y la sociedad occidentales. No ocurría así en la Antigüedad, ni tampoco todavía en la mayoría del mundo en la actualidad”.

“Hombres y mujeres no son lo mismo”

Precisamente, la igualdad es uno de sus tópicos recurrentes. En especial la igualdad de género, idea a la que ataca con frecuencia. “Hombres y mujeres no son lo mismo y no lo serán”, señaló en una entrevista con Cathy Newman de Channel 4 News, que es una de las más vistas en YouTube, en la que argumentó que solucionar la brecha salarial que desfavorece a las mujeres no es correcto, pues desde su punto de vista, esto puede afectar a “sus verdaderos intereses”. Para él, esa distancia no es más que un reflejo natural de la diferencia entre ambos sexos.

“Eso es una consecuencia de la libre elección de hombres y mujeres en las sociedades que han ido más lejos que cualquier otra sociedad para hacer de la igualdad de género el propósito de la ley. Esas son las diferencias ineludibles. Puedes erradicarlos con tremenda presión social y con tiranía. Pero si dejas que hombres y mujeres tomen sus propias decisiones, no obtendrás el mismo resultado”, sostuvo en esa oportunidad.

Más adelante, atacó a los grupos de interés que han presionado por revertir esa diferencia y ganar mayores espacios de igualdad para las minorías sexuales, acusando un “adoctrinamiento” de la ideología de género. “El lobby LGBT está totalmente en contra de cualquier cosa que suene a terapia de conversión, la idea de que puedes convertir a alguien que tiene una identidad principalmente homosexual a alguien que tiene una [identidad] principalmente heterosexual. Es ilegal en Ontario y en muchos estados [americanos] intentar eso. Pero si hay una independencia completa entre la biología, la identidad, la expresión y la preferencia sexual, entonces no hay razón para suponer que no se puede cambiar”.

Precisamente, su oposición a la igualdad de género y a los derechos de las personas trans fue lo que le hizo conocido en 2016, cuando se opuso a usar pronombres específicos para los transgénero, pese a que la ley canadiense lo obligaba.

En su libro de 2018 es todavía más claro al respecto. “No les enseñamos a nuestros hijos que la Tierra es plana. Tampoco deberíamos enseñarles teorías sustentadas en la ideología y carentes de respaldo acerca de la naturaleza de los hombres y las mujeres”.

Consultado por ABC qué sentía cuando era criticado por grupos feministas sobre estos dichos, declaró. “¿Cómo me siento por ello? Depende. Normalmente es una mezcla de exasperación y de indiferencia. La exasperación es porque no estoy hablando con una persona, estoy hablando con una ideología, y siempre siento frustración cuando hablo con una ideología y no con una persona. Indiferencia, porque los interrogatorios, o incluso el acoso, suelen tener el resultado contrario al que se busca”.

En su cuenta de Twitter, donde es un usuario muy activo, suele criticar e interpelar a quienes defienden la igualdad de género, tal como lo hizo incluso contra el premier canadiense, Justin Trudeau. “¿Es esa la doctrina de la equidad asesina @JustinTrudeau? ¿Entiendes adónde lleva eso? ¿O crees que lo harás de otra manera?”, señaló.

Marxismo y la inequidad

Otro de los puntos en que Peterson suele explayarse es su crítica al marxismo y al pensamiento identificado políticamente con la izquierda. Al respecto ha dedicado algunos tweets en que no se anda con rodeos.

“El problema con el marxismo, es que pone la causa de la inequidad a los pies de las instituciones fundamentales de occidente, mercado libre, democracia, capitalismo, patriarcado. La palabra odiada, inequidad no es causada por las instituciones de oeste. Está errado. La inequidad es la regla fundamental de la existencia y ha producido las cosas del sistema occidental”, manifestó en una charla, en que al igual que con el tema de género, defendió su punto a partir de la apelación a la diferencia.

Polémico y provocador, Peterson ha instalado un discurso que discute las tendencias y movimientos que defienden los derechos de personas con legítimas aprensiones sobre su integración en la sociedad. Lo hace con un discurso con fuerte base en el cristianismo y el estudio de las ideas.

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