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“Defiende Chile”: la tocata “neonazi” que pone en alerta al barrio Bellavista

“Defiende Chile”: la tocata “neonazi” que pone en alerta al barrio Bellavista

A comienzos de abril, el movimiento punk denunció un evento “neonazi” a realizarse este sábado en el Bar Óxido de Recoleta. Se trata de "Defiende Chile", una tocata de las bandas Black Vortex, Sonnavind, Necrodaemon y Telal, rebautizada ante las críticas como “Pagan war supremacy”. “Es solo un grupo pequeño”, se defiende el dueño del bar, acostumbrado a presentaciones como "Classic Metal party" o "Arde maldito Santiago III". Aunque, según explicó a Culto, reforzará la seguridad del local para este fin de semana.

Existe una alerta en redes sociales. Se encendió el nueve de abril, apuntando a un evento pactado para el 20 del mismo mes en Bar Óxido, ubicado en el lado Recoleta del barrio. La tocata señalada es “Defiende Chile” y, desde aquel día, todo fue mutando respecto a su realización y promoción.

Primero fue una “funa” del movimiento punk que frecuenta el sector, quienes incluso amenazaron con un ataque al local por lo que consideran una provocación y un peligro.

Los punks apuntan a la simbología del afiche y reconocen lazos con corrientes “neonazi”. También molesta, aseguran, que locales en Bellavista abran espacios, por dinero, a “estas corrientes” y descuiden el entorno de la “escena musical” en el sector.

“Es una tocata de black metal con alto contenido nacionalista, racista, antisemita y con signos reconocibles de una caricatura neonazi. Nosotros no atentamos contra la libertad de expresión, pero la tolerancia hay que practicarla con quienes toleran y estos grupos en barrios cosmopolitas (Bellavista) atacan a las minorías”, asegura a Culto uno de los denunciantes, quien pidió reserva de su identidad.

El 5 de abril “Defiende Chile” comenzó a desaparecer, o más bien, a cambiar su fachada. Se hizo humo en el fanpage de Bar Óxido y luego se presentó como “Pagan War Supremacy” —con las mismas bandas del cartel de “Defiende Chile”: Necrodaemon, Sonnavind, Telal y Black Vortex—. Dos días después, la “funa” en redes sociales y las amenazas a la realización del evento también fueron eliminadas.

-Nazi nazi, no es. Es War Black Metal, que es algo bien específico -dice Enrique “Yoyo” Guerra, dueño hace doce años del Bar Óxido. El local, con capacidad para aproximadamente 300 personas, cuenta con un guardia en puerta y otro en el interior. Él, asegura, nunca se han registrado problemas de seguridad en ese sector del barrio Bellavista.

-Es todo bien cíclico, las autoridades se están preocupando de la seguridad, pero eso dura un tiempo. Yo pongo el local a disposición de ser arrendado por todos. Esta vez, es sobre black metal orientado a toda la temática de guerra, Segunda Guerra Mundial: ahí están los alemanes, los nazis. Es el punto donde se puede confundir. A lo mejor son “nazis” en su vida privada, pero en un momento general no siguen el nazismo, solo la parafernalia de guerra -explica.

Sobre las funas hacia eventos desarrollados en Óxido, un bar conocido por sus presentaciones de metal y rock pesado, destaca que a veces llega Carabineros hasta en cinco ocasiones, pero que “al ver todo en orden”, se van.

-¿Te preocupan las amenazas contra la realización del evento?

-Mira, lo del 20 va. El bar es un punto de difusión de música, entonces no puedo sin justificación decirles que no hagan la tocata en mi bar, porque nunca he tenido problema con ellos. Yo tengo un negocio y no me causa problema. Se revisará como de costumbre la seguridad, pero si vienen disfrazados de nazis, o gustan de los cascos de guerra, tanques, las guerras o Alemania, ya es cosa de ellos.

Sobre lo que ha causado este evento en redes sociales, dirá que el movimiento punk del sector es el violentista y que las salsotecas son el verdadero peligro en el lugar, recordando algunas peleas e incluso muertes ocurridas en Pío Nono.

-Pero pensando en el sector donde se hará, ¿te preocupan los mensajes que promueven las bandas que tocarán ese día?

-Son gente no más, ni son bandas. Y es como si me preocupara de que no hicieran tocatas de música satánica. Aquí (Bar Óxido) nunca ha pasado nada y es solo un grupo pequeño el que está haciendo una pataleta, el escándalo. Siempre ha sido controlado. Llega la gente que tiene que ir, lo pasa bien y se va. Si el miedo es que vayan a confrontar extranjeros, por ejemplo, no van a eso.

-¿Tendrán la misma seguridad de siempre para esta fecha?

-No, igual por esta vez voy a reforzar la seguridad, no por un tema dentro del local, sino por las funas. Son reaccionarios y no averiguan. Reforzaré la puerta para que no entre cualquiera, y que no tengan elementos que no van a lugar. Es prevención, pero esas amenazas no generan preocupación. Hay rivalidades también, muy mal entendidas y así tratan de bajar los eventos…

-¿Rivalidad entre bares?

-Yo no tengo ninguna, somos re pocos en realidad y entre más espacios, mejor. Así existe un circuito. No sé si los demás tengan problemas con el Óxido. Yo sigo mi vida no más.

Consultado por Culto, el municipio de Recoleta no quiso referirse al evento.

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