Culto
Game of Thrones: los guardianes del Norte y su poder superior

Game of Thrones: los guardianes del Norte y su poder superior

La familia Stark, aún siendo históricos súbditos a quien usara la corona, optaron por la vida calma en el frío norte, circunstancias que cambiaron tras el asesinato de Ned y la búsqueda de justicia por parte de sus hijos. Pero los señores de Winterfell, fueron también los elegidos para portar una habilidad sobrenatural.

Episodio 1 de la primera temporada: Ned Stark acompañado de sus hijos Robb, Bran, el bastardo Jon Snow y Theon Greyjoy -pupilo de los Stark-, cabalga de regreso a Winterfell cuando ve un gran venado destripado en medio del camino.

El animal, emblema de la familia Baratheon, fue un presagio de lo que ocurría más adelante. No por nada encontraron a continuación un lobo huargo muerto por heridas causadas por las astas.

Pero aún luchando por sobrevivir habían seis cachorros de lobo, uno por cada hijo de Ned Stark. Incluso uno completamente blanco para el bastardo de apellido Snow. Desde ese momento, el destino de la prole Stark estuvo enlazada con sus lobos huargos.

Viento gris, Dama, Nymeria, Verano, Peludo y Fantasma acompañaron a los hijos de Winterfell hasta que sus fuerzas -y las circunstancias- lo permitieron. Ya desde entonces se vislumbraba un poder sobrenatural latente en los Stark: no cualquiera controla un huargo.

Los lobos se vieron obligados a mostrar los dientes

Mientras Sansa veía con ilusión la posibilidad de convertirse en Reina al casarse con el Príncipe Joffrey, la pequeña Arya veía con desprecio a los Lannister y solo pensaba en la posibilidad de aprender tácticas de defensa.

Ned Stark, a regañadientes, aceptó ser la mano del Rey -su mejor amigo Robert Baratheon- dejando Winterfell a cargo de su esposa y su primogénito Robb, mientras Jon Snow se unía a la Guardia Nocturna en el lejano muro que separaba Poniente de los salvajes.

Con artimañas urdidas por los Lannister, Meñique y Lord Varys; Desembarco del Rey era el peor lugar al que podría llegar el honorable guardián del norte, y lo pagó con su vida. Tras la muerte “accidental” del Rey Robert, los Lannister se las arreglaron para acusar al noble Ned Stark de traición y despiadadamente lo decapitaron. Sus hijos no se quedaron de brazos cruzados.

Robb y Catelyn Stark llevaron con aún más fuerza los batallones contra los poseedores del poder, Sansa se dio cuenta de la crueldad de su futuro esposo y Arya huyó como pudo camino a Winterfell, sumando cada vez más nombres a su lista de personas por asesinar.

Independiente de los caminos que cada uno de los Stark tomó, todos aprendieron a la fuerza que ya no estaban en el seno de una familia que los protegía, y que para vengar el honor de su padre -y sobrevivir- debían sacar todos sus dientes y garras de lobos huargos.

De cambiapieles a Cuervo de tres ojos

Hay quienes culpan a Bran por el trágico desenlace de la familia Stark, pero todo estaba predicho. Como en las tragedias griegas donde se intentaba escapar de lo dicho por el Oráculo de Delfos, pero los personajes igualmente encontraban su destino.

Su madre le advirtió que no escalara tan alto, pero Bran no podía evitar subir más y más. Descubrir por accidente a Jaime y Cersei Lannister cometiendo incesto cambió para siempre su vida: quedó parapléjico.

Las primeras pistas de los poderes sobrenaturales de Bran, se presentaron en aquel intento de asesinato en que su lobo -Verano- se abalanzó contra el sicario y lo mató. Tras la partida de su madre y hermano mayor al campo de batalla, fue Bran quien quedó como amo y señor de Winterfell, cargo que duró poco.

Con ayuda del mozo de cuadra Hodor, Bran se trasladaba de un lugar a otro, y de la misma forma escapó de la toma de Winterfell por parte de Theon Greyjoy. Fue en ese trayecto hacia El Muro -buscando la ayuda de su medio hermano Jon Snow- que descubre que su vínculo con su lobo es más que lealtad animal.

Bran Stark, descendiente de una de las familias más antiguas de Westeros, heredó la facultad de ser un cambiapieles, un humano capaz de ver y actuar a través del cuerpo de otros.

Ayudado por los hermanos Meera y Jojen Reed -este último con habilidades premonitorias-, Bran, Rickon y Hodor viajaron en busca del Cuervo de los Tres Ojos, un ser misterioso que aparece en los sueños de Bran prometiendo que le puede “enseñar a volar”, lo que desconoce es que él es el elegido para seguir ese camino.

El Cuervo de Tres Ojos enseña a Bran las habilidades de verdevidencia y cambio de pieles, a tal nivel que -potenciado por una pasta de semillas de arciano- viaja al pasado presenciando con claridad escenas clave de la rebelión liderada por Robert Baratheon.

Bran Stark descubre qué ocurrió realmente con su tía Lyanna Stark y la promesa que hizo cumplir a Ned: cuidar al hijo de ella con Rhaegar Targaryen.

Nada ocurre por casualidad y el autor de la saga -George RR Martin- no dejó cabos sueltos. Bran debía quedar parapléjico para despertar su verdadero potencial y descubrir la verdad que responde a la gran interrogante de la ficción: ¿Quién debe estar en el trono de hierro?

Sobre el autor:

Mónica Garrido |
Periodista de La Tercera. En Twitter es @monigarridov