Culto
El Ártico: en silencio y soledad

El Ártico: en silencio y soledad

Dueña de una estupenda fotografía y de un diseño sonoro que aprovecha cada brizna de viento, la película se aleja de las convenciones de Hollywood y deja fuera todo ardid que busque hacer la aventura más llevadera.

Mads Mikkelsen, el danés conocido por Casino Royale y la serie Hannibal, es Overgard, el único sobreviviente de un accidente aéreo en la alta montaña. En eterno silencio, y utilizando cada gota de sus conocimientos en sobrevivencia, se mantiene con vida durante un tiempo indeterminado que pueden ser días o meses. Su solitaria rutina se resume en juntar alimento, mantener limpio un S.O.S. que apunta al cielo y transmitir de manera mecánica un mensaje de auxilio. Cada día, en medio de la nieve y el viento, repite paso a paso las tareas. De manera casi obsesiva, ordenada y constante.

No es fácil entrar en el subgénero de sobrevivientes en soledad. No es fácil filmar el silencio o captar actitudes o momentos precisos, menos hacer un relato de 90 minutos que logre capturar al espectador. Desde su inicio, El Ártico resulta ser una experiencia fascinante, angustiante y, a ratos, devastadora.

La soledad de Overgard es interrumpida cuando un helicóptero de rescate se ve atrapado en una tormenta de nieve, resultando una mujer herida de gravedad. Provisto de un trineo para arrastrar a la mujer y mapas, Overgard comienza un largo e incierto camino en busca de ayuda.

El Ártico está dirigida por Joe Penna, ex youtuber que hace su debut en la dirección de cine. Demostrando ingenio y precisión en la historia, es también gran mérito de Mikkelsen que este relato funcione. Ordenado y perseverante, Overgard va enfrentando con estoicismo cada prueba que la naturaleza le pone por delante. Dueño de un rostro con carácter, Mikkelsen hace del silencio y su simple expresividad, su mejor arma para sobrellevar esta historia.

Dueña de una estupenda fotografía y de un diseño sonoro que aprovecha cada brizna de viento, Ártico se aleja de las convenciones de Hollywood y deja fuera todo ardid que busque hacer la aventura más llevadera. “No estás sola”, le repite Overgard a la inconsciente mujer. Y es que siempre será mejor luchar con alguien a tu lado. Y no morir en soledad.

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