Culto
Cyndi Lauper, la madrina de Wrestlemania

Cyndi Lauper, la madrina de Wrestlemania

A mediados de los años ochenta, en pleno apogeo de su carrera como solista, la estadounidense tuvo un rol activo en la creación del Super Bowl de la lucha libre.

La participación de Cyndi Lauper fue vital en el nacimiento de Wrestlemania, el evento anual de lucha libre más importante del mundo, organizado por la WWE desde 1985. Su vínculo con la compañía se inició con un encuentro fortuito en Puerto Rico, donde conoció a un renombrado manager de luchadores, Lou Albano, con el que hizo muy buenas migas. Bobalicón frente a las cámaras, pero afable tras ellas, Albano fue la primera opción de la cantante para el casting del video de su primer sencillo como solista, “Girls just want to have fun”.

Con su verdadera mamá enlistada para el rol de progenitora abnegada, Lauper quería que Lou Albano interpretara al padre opresor contra el que se rebelaría en el videoclip, a pesar de que su equipo deseaba darle el rol a otro viejo astro del ring, Gorgeus George, de apariencia mucho más pulcra que el deslavado manager. Al imponer su preferencia, la solista inició una relación colaborativa que daría grandes frutos, no solamente para su carrera, sino también para la industria de la lucha libre.

“Girls just want to have fun”, lanzada en 1983, era un demo del músico Robert Hazard cuya letra original estaba escrita desde la perspectiva masculina. En su versión, Cyndi Lauper le daba una vuelta de tuerca para reflejar el sentir de una mujer joven, y el resultado fue uno de los mayores éxitos del pop ochentero, todo un hito en los primeros años de MTV, cadena que le otorgó el galardón de Mejor Video Femenino en la ceremonia inaugural de los Video Music Awards, donde fue la artista con más nominaciones (nueve en total).

Lauper tenía a su novio, David Wolff, trabajando para ella en calidad de manager. Fanático acérrimo de la lucha libre, Wolff vislumbró una oportunidad de negocio en el nexo con Lou Albano y la WWE. Su visión consistía en un lazo interpromocional entre la cantante y la empresa del que ambas partes saldrían beneficiadas. Conviene recordar que la compañía, entonces aún llamada WWF, no era la máquina de hacer dinero que es hoy, aunque su presidente, Vince McMahon, ya había iniciado el plan de expansión que la llevaría al siguiente nivel.

Incorporar a una celebridad como Cyndi Lauper, en la cresta de la ola gracias a su disco debut, She’s so unusual, calzaba perfectamente con los planes de dominación mundial de McMahon. En la cabeza del futuro magnate, lo que hacía falta para validar a la WWE dentro de la cultura pop era un espectáculo de dimensiones nunca antes vistas y con ribetes de suceso nacional. Contar con una de las popstars más famosas del mundo sería de suma utilidad para difundir su nuevo proyecto, Wrestlemania, concebido como la respuesta de la lucha libre al Super Bowl.

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Uno de los más grandiosos villanos en la historia del entretenimiento deportivo, “Rowdy” Roddy Piper, tenía un segmento de entrevistas llamado Piper’s Pit. Entre medio de las peleas, Piper aparecía en un set televisivo haciendo gala de sus dotes verbales para irritar a la audiencia. En la edición del 16 de junio de 1984, la invitada fue Cyndi Lauper, aunque no alcanzó a hablar mucho debido a la interrupción de Lou Albano. Fiel a su naturaleza fanfarrona, el manager afirmó ser el responsable del éxito de Lauper. “Diles, Cyndi, que las mujeres pertenecen a la cocina, embarazadas”, vociferó antes de hacerse acreedor, junto a Piper, de unos carterazos en la cabeza de parte de la cantante.

Varios medios estadounidenses cayeron redondos. Entertainment Tonight emitió la entrevista creyendo que se trataba de una situación legítima, una muestra de la inocencia que existía respecto a la lucha libre en los ochenta. Al difuminar la frontera entre lo ficticio y lo real, la rivalidad entre Cyndi Lauper y Lou Albano resultó ser una brillante estrategia publicitaria. El conflicto se zanjó en el ring, con una lucha por el título femenino entre la campeona por más de 28 años, The Fabulous Moolah, manejada por Albano, y su retadora apoyada por Lauper, Wendi Richter.

Bajo el nombre The brawl to end it all, la colisión de Moolah y Richter salió al aire a través de MTV y se transformó en lo más visto en la historia del canal. Tras interferir personalmente en el encuentro, atacando a la monarca, Lauper le dio la victoria a su representante en uno de los momentos decisivos de la era de la Rock ‘n’ Wrestling Connection, como se conoce al período en que se cruzaron los caminos de la música y el entretenimiento deportivo.

El evento principal de la primera edición de Wrestlemania tomaría forma a partir de la reconciliación de Lauper y Albano. En el Madison Square Garden, a fines de 1984, los enemigos pusieron fin a sus diferencias, pero Rowdy Roddy Piper, reclamando ser el auténtico pionero del crossover entre música y lucha, subió al cuadrilátero para atacar al manager destrozando un disco de oro en su cabeza. Al rescate de los desvalidos bienhechores salió el campeón de WWE, Hulk Hogan, para establecer a Piper como el futuro retador al título y continuar el nexo con su invitada estrella.

En febrero de 1985, MTV transmitió un segundo evento, The war to settle the score, en el que Wendi Richter perdió su título frente a Leilani Kai, discípula de una Fabulous Moolah que seguía en pie de guerra contra Cyndi Lauper por costarle su reinado. En el cierre estelar, Hulk Hogan defendió su cinturón ante Rowdy Roddy Piper, un encuentro que terminó en descalificación cuando el villano recibió ayuda externa para dejar al campeón en el suelo. Una enfurecida Lauper fue parte de la tole tole que se armó en el ring, al igual que otra celebridad ochentera, Mr. T.

Pocos días después, la cantante apareció en los Grammy con Hulk Hogan como su acompañante, y recibió el premio a Mejor Artista Nueva con el luchador a su lado. Faltaba un mes para la edición número uno de Wrestlemania, una apuesta en la que Vince McMahon se jugó el todo por el todo económicamente hablando. La WWE hubiese muerto de no funcionar el evento, pero la suerte estuvo del lado de la compañía. Wrestlemania fue un hit de la mano de Lauper, involucrada en los dos eventos centrales, la lucha en la que su protegida recobró el cinturón femenino y el plato de fondo en el que Hogan y Mr. T vencieron a Piper y su aliado Paul Orndorff.

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Celebrada el 31 de marzo de 1985, la edición inaugural de Wrestlemania dio cuenta de lo aprendido con Cyndi Lauper. Famosos como Liberace y Muhammad Ali fueron parte del show, que con los años atraería a personalidades desde Kim Kardashian hasta Donald Trump pasando por Snoop Dogg, Shaquille O’Neal, Mike Tyson y Arnold Schwarzenegger, en un desfile de nunca acabar que comenzó con el involucramiento de Lauper, cuya relación con la WWE siguió dando frutos.

Con Lou Albano se repitieron las colaboraciones. El manager aparece en el video de “Time After Time” y vuelve al rol de papá en “She bop” y en “The goonies ‘R’ good enough”, de la película Los Goonies, cuyo video cuenta con las actuaciones de un ramillete de luchadores, entre ellos, “Rowdy” Roddy Piper (que terminaría protagonizando They Live de John Carpenter pocos años después), The Fabulous Moolah, Wendi Richter, el Iron Sheik y André El Gigante. Además, Lauper participó de las sesiones de The Wrestling Album, un disco hecho por la WWE para capitalizar el interés en la Rock ‘N’ Wrestling Connection, produciendo un tema firmado por Lou Albano y grabando segundas voces en “Real American” de Rick Derringer, que hasta hoy es el tema de entrada de Hulk Hogan.

Pocos personajes del showbiz han hecho tanto por la lucha libre como Cyndi Lauper. Desaparecida de la WWE en la segunda mitad de los ochenta, la cantante retornó el 2012, junto a Wendi Richter y “Rowdy” Roddy Pipper, en un segmento en el que obviamente acabó levantándole la mano a un luchador, Heath Slater, por trollear su regreso. La breve vuelta de Lauper disparó los rumores sobre su inducción al Salón de la Fama de la WWE, donde su ausencia hasta hoy resulta incomprensible para los fanáticos. De todos modos, la venidera edición de Wrestlemania, en la que por primera vez el evento estelar será una lucha entre mujeres y de forma inédita un afroamericano está cerca de coronarse campeón de la WWE, sugiere que la compañía está pendiente de las reparaciones históricas. Es cosa de tiempo para que Cyndi Lauper reciba su merecida distinción.

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