Culto
Lollapalooza Chile: los 10 mejores actos

Lollapalooza Chile: los 10 mejores actos

St. Vincent y Arctic Monkeys lideraron las preferencias de una edición en que Kendrick Lamar brilló, Rosalía arrasó, Los Tres se reencontraron con los grandes escenarios y Kamasi Washington, Américo y Caetano Veloso consolidaron un festival marcado por la diversidad de estilos.

Con más de cien bandas y solistas que pasaron por sus ocho escenarios —uno de ellos energizado en un 100% por el sol—, y una convocatoria cercana a las 240 mil personas —unas 80 mil por jornada—, el noveno Lollapalooza chileno cerró anoche con cuentas positivas en lo artístico.

En lo musical, la programación abarcó estilos tan disímiles como el trap, el rock de viejo cuño —donde los desperfectos técnicos opacaron la presentación de Lenny Kravitz—, el pop, el rap —que incluyó una batalla de improvisación—, la EDM y hasta la cumbia, el afrobeat y el tropicalismo, gracias al aporte de los brasileños Caetano, Moreno, Tom & Zeca Veloso, los chilenos Américo y Newen Afrobeat, y el combo nigeriano Seun Kuti & Egypt 80.

“Los tiempos cambian y Lollapalooza descifró con más lucidez que otros años la conveniencia de leer las tendencias”, escribió en su crónica del domingo el periodista Marcelo Contreras. La novedad más notoria fue la incorporación del trap como uno de los géneros más convocantes, que tuvo su máxima expresión en los atiborrados shows de la debutante Paloma Mami en el Lotus stage y Khea en el Perry’s stage.

Dos gratas sorpresas para tomar en cuenta: el virtuosismo del saxofonista Kamasi Washington y el “pop multicultural” de la francesa Jain.

Estos fueron los mejores actos del festival según el equipo de Culto.


St. Vincent: espesa y eléctrica
“Superó con tranquilidad su notable debut en 2015. Si aquella vez fue sorprendente, ahora hizo gala de exuberancia, garbo, estilo y un profundo sentido artístico por darle otra categoría al rock acercándolo a la electrónica mediante bases, aunque siempre bajo la guía de la guitarra. Y St. Vincent no es una guitarrista cualquiera, sino dueña de un estilo espeso, profundamente eléctrico como un blues fundido en crepitantes voltios y riffs que semejan mordidas”. (Marcelo Contreras)

Arctic Monkeys: supervivencia
“En vivo el grupo se sostiene sobre dos ejes: uno es el cantante Alex Turner, quien atrae la atención del espectáculo sobre sus hombros con sus interpretaciones vocales muy expresivas y cada vez más dolientes. Ello lo hace protagonista de la sección más calma del show en que el grupo indaga sobre los temas de Tranquility Base Hotel & Casino. Ahí, como un crooner indie, Turner prescinde de tocar un instrumento y se lanza a cantar como si estuviera en un bar. El otro puntal es el baterista Matt Helders. Con su potencia y su habilidad para sacar sonido a su kit Premier, el percusionista es clave para marcar los diferentes tiempos del concierto y el diseño sonoro del grupo”. (Felipe Retamal)

Kendrick Lamar: el mensajero de la nueva era
“Fue conciso, habló lo justo y dejó que la música fuera la protagonista. Para él lo que importa es el mensaje, por ello es capaz de manejar los tiempos del show para generar momentos de conexión con su audiencia, como por ejemplo, al cantar ‘Loyalty’, seguida por ‘Lust’. Un golazo”. (Felipe Retamal)

Rosalía: ruda y coqueta a palma firme
“Su turno de una hora la tarde del domingo confirma que la base sobre la que ella ha elegido desplegar su cante es fabulosa, por inventiva y síntesis, por viveza y elegancia. En el estudio de grabación se ha tratado de conceptos profundos, de desprejuicio en las fusiones y de técnicas de avanzada para convertirlos en sonido. En vivo, en cambio —donde sólo un músico se ocupa en instrumentos (percusión y teclado en manos del prestigioso El Guincho), y la marcha de secuencias sigue con casi todo lo demás—, lo que importa es su presencia, que sin ser histriónica afirma el carácter de una mujer que según el verso se volverá ruda o coqueta, decidida a que su voz se exprese con entonación exigente y a la vez magnética autoconfianza”. (Marisol García)

Caetano, Moreno, Zeca & Tom Veloso: ternura y delicadeza
“Caetano y sus hijos hicieron de un festival lleno de locura un espacio de ternura, con letras que si bien no entendemos del todo transmiten amor y delicadeza al público. El fenómeno de la familia fue tal que por largos períodos no hubo celulares grabando a los músicos, solo personas disfrutando de una leyenda viva de la cultura latinoamericana y el tropicalismo”. (Ricardo Olave)

Los Tres: traje alegrías
“En sesenta minutos cronometrados con hidalga precisión, Los Tres no se olvidaron del karaoke automático que surge cuando cartas como ‘Amor violento’, ‘He barrido el sol’ y ‘La espada & la pared’ entran en escena. Y es que cuando un recuperado Henríquez vuelve a jugar en las grandes ligas, no puede dejar de escuchar el eco de sus goles en las gargantas de un par de miles de fanáticos”. (Raúl Álvarez)

Kamasi Washington: Congreso con esteroides
“El saxofonista Kamasi Washington junto a su banda con dos baterías dieron clase de virtuosismo de jazz fusión como una versión de Congreso con esteroides”. (Marcelo Contreras)

Américo: el gran showman
“Américo no solo canta. Baila, enfatiza con su cuerpo los fraseos de la música y a veces simula patear un balón de fútbol. Hace cantar al público haciendo el clásico juego de hombres versus mujeres y su banda ha trabajado los temas para alargar partes y dar espacio para que el público cante. También ofrece variaciones en los arreglos que enfatizan aquellos ganchos más memorables de las canciones. Así es imposible fallar”. (Felipe Retamal)

Jain: música urbana con clase
“La joven cantautora francesa que se crió en Congo mostró un show fresco, juguetón, acorde a los tiempos de la ‘música urbana’, pero con clase. En una hora, la artista despachó todos sus hits —incluido ‘Come’—, hizo bailar al público y se mostró muy cercana con la audiencia. Pese al uso de pistas, con su sola presencia llenó el escenario, en una presentación cálida e interesante”. (Alejandro Tapia)

Seun Kuti: en el nombre del padre
“El hijo menor del creador del afrobeat hizo propio un legado que estira sus posibilidades al frente de Egypt 80, la legendaria banda del padre, que sigue reverberando con material suyo. Ayer los grooves fueron tan embriagadores, además el show venía precedido de los excelentes Newen Afrobeat, que la sucesión se siente natural”. (Alejandro Jofré)


Votaron: Claudio Vergara, Marisol García, Marcelo Contreras, Alejandro Tapia, Andrés del Real, Felipe Retamal, Mónica Garrido, Raúl Álvarez, Eduardo Ortega, Ricardo Olave, Gonzalo Valdivia y Alejandro Jofré.

Sobre el autor:

Alejandro Jofré |
Editor de Culto. En Twitter es @rebobinars