Culto
Juanes: de grandes éxitos, melancolía latina y fiesta

Juanes: de grandes éxitos, melancolía latina y fiesta

El cantante colombiano hizo cantar y bailar al público del VTR Stage en base a un repertorio de hits comprobados y una cuota de homenaje improvisado.

Si Juanes quería iniciar con la energía en alto ganándose al público de entrada, lo mejor era comenzar con un tema ampliamente conocido, y cuál mejor que el que lo hizo famoso internacionalmente: “A Dios le pido”.

El disco Un día normal de 2002 destacó en la tercera y última jornada de Lollapalooza Chile 2019, no solo porque el cantante rescató cinco temas de este, también porque desataron en el público todas las ganas de cantar. “Es por ti”, “Mala gente”, “La paga” y “Fotografía” recordaron aquel álbum de portada azul que tenía al colombiano sonando continuamente en las radios.

“Buenas tardes Lollapalooza!”, exclamó Juanes. Hey Chile, hoy me siento bendecido de poder estar con ustedes. Por el pueblo colombiano, por Venezuela, Estados Unidos, por Chile, estar unidos por la música es una maravilla”.

Las variantes fueron otras opciones seguras: sus otros éxitos de discos como Mi sangre y La vida es un ratico. La melancolía se hizo sentir con “Nada valgo sin tu amor” y “Volverte a ver”, apelando la trinchera de su soledad por aquella persona que ya no está junto a él. De pronto, en medio de canciones ‘hit’ de su repertorio incluyendo “Fuego” de 2017 (Mis planes son amarte), el cantautor anunció un suceso fuera de libreto.

“Les tengo una sorpresa que ocurrió porque la vida es hermosa”, comenzó el artista. “Es una de una banda muy importante para todos nosotros. ¡El maestro Charly Alberti!” dijo anunciando al baterista del extinto grupo argentino Soda Stereo. “Esto nació ‘jameando’ eh. No ensayamos”.

Alberti estuvo sobre el VTR Stage unos minutos antes en el marco de la campaña para el cuidado del medioambiente de su ONG R21, y subió nuevamente para interpretar un clásico del trío liderado por Gustavo Cerati: “Cuando pase el temblor”.

Aunque el público era más bien joven para haber sido seguidores de Soda, se escuchó un canto masivo a todo pulmón del sencillo de 1985. “Cerati y Soda Stereo por siempre”, clamó Juanes antes de despedir con un abrazo a Charly Alberti a pesar de que el público pidió otra más.

Las más recientes “Pa’ dentro” y “La plata” fueron las sucesoras con ritmos más cercanos al vallenato y estilo urbano. Le siguieron “La camisa negra” y “Me enamora”, otros de los ingredientes que asegurarían el canto de la audiencia, las cuales fueron elegidas para el final de su hora de música. Juanes estaba diciendo “Adiós” dejando ganas de más.

Aquellos que criticaron su elección para Lollapalooza junto a la de otros artistas latinos como Vicentico y Américo, considerándolos más apropiados para el Festival de Viña del Mar; debieran retirar sus palabras tras la escena final del colombiano.

Entre gritos del público que clamaba otra canción, regresó frente a todos y anunció que se fue la luz en todo el barrio. Con el alegre ritmo de “La luz”, Juanes convocó a una fiesta que comenzó en un segundo y terminó en tres minutos. A pesar de la fascinación por la música anglo, por nuestras venas sigue corriendo sangre latina.

Sobre el autor:

Mónica Garrido |
Periodista de La Tercera. En Twitter es @monigarridov