Culto
Fiskales Ad Hok: la revolución empieza por la cabeza

Fiskales Ad Hok: la revolución empieza por la cabeza

Los trataron de "vendidos" tras la confirmación de su visita a Lollapalooza, pero Álvaro España y compañía no perdieron su oportunidad en el escenario. El grupo ícono del punk local mantuvo un concierto en el que las protestas sociales sonaron tan fuerte como las canciones de la banda.

”No estamos acostumbrados a levantarnos los domingos, a menos que vayamos a misa”, dijo entre risas Álvaro España, describiendo el panorama que su banda enfrentó durante la tarde del domingo en Lollapalooza, algo muy alejado de los antros que desde finales de los 80 Fiskales Ad Hok está acostumbrado a tocar.

Y es que la calidad de artistas rebeldes provocó distintas críticas ante la decisión de participar en el evento musical del Parque O’Higgins. Pero como dijo España en el VTR Stage, “la revolución se empieza por la cabeza”, dejando claro que lo importante es llevar su mensaje donde tengan la oportunidad.

Comenzaron a las 13.15 horas de la mano de la proyección de la bandera ancestral mapuche, para que luego un grupo de lonkos salieran al escenario con pifilkas, trompes y cultrunes, clásicos instrumentos del pueblo araucano. Mientras los músicos indígenas tocaban, en la pantalla aparecía el rostro de Camilo Catrillanca manchado con sangre, siendo el primero de varios mensajes que calentaron el ambiente nacional.

Los Fiskales dan el vamos oficial con “Río abajo”, la primera de 15 canciones con las que repasaron su historia de más de tres décadas con melodías y letras contra el sistema establecido.

Pese a que el público no fue tan numeroso debido al horario en el que el grupo apareció en escena, un centenar de personas, principalmente hombres, se acercaron a pleno sol a ‘moshear’ con los demás asistentes, siendo estos los causantes del éxtasis que trajo de vuelta el ruidoso sonido punk.

Los 45 minutos de concierto estuvieron marcados más por los actos políticos de la banda que por el aspecto musical, convirtiendo a la escenografía en el personaje principal. Fue durante la interpretación de “Mi cadáver”, primer track del álbum Lindo momento frente al caos, cuando distintas gráficas con rostros de personalidades de la derecha chilena, entre ellos Jaime Guzmán o José Antonio Kast, eran destrozados por una daga mapuche.

El acto de la banda liderada por España fue vapuleado en redes sociales, no así por los asistentes a la presentación, quienes insultaban hacia la pantalla con la misma rabia que el vocalista.

Cuando el reloj casi marcaba las 14 horas y tras entonar temas como “Lorea Elvis”, “Sudamérica no” o “Humanidad” Fiskales ad Hok se retiró del VTR Stage, provocando un huracán que convirtió al espectáculo en el concierto más criticado de Lollapalooza Chile 2019.

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