Culto
Trapalooza

Trapalooza

El género urbano conocido como trap asentó ayer su reinado en el evento, a través del eufórico show de DrefQuila, mientras hoy se espera la conquista absoluta encabezada por Paloma Mami.

En un festival con tantos escenarios (ocho) y que se extiende por tantas horas -más de diez-, la euforia suele estar reservada para los shows nocturnos y de media tarde. Pero el trap, el género urbano que ha escalado con nombres como Bad Bunny, no funciona en base a contextos y suele generar siempre una conexión de alto voltaje con su fiel público. Es casi un universo aparte.

Su efecto es tal que provoca postales tan particulares como que, siendo las una y media de la tarde, centenares de veinteañeros y adolescentes se agolpen en un escenario alternativo del Parque O’Higgins para esperar a uno de los nombres más populares del género en Chile, en el que fue el estreno absoluto de un artista del estilo en el evento.

Desde el costado izquierdo del Lotus Stage, la visual hacia donde está el músico es nula, salvo que se esté ubicado en las primeras filas, pero nada evita que los asistentes eleven sus celulares, coreen y muevan sus manos, mientras DrefQuila -apodo de Claudio Montaño- despliega su show. Una puesta en escena simple, donde las millones de visitas en Youtube y Spotify adquieren sentido, con un público rendido a su igualmente joven figura (21 años), que desafiante pregunta “¿esa es toda la bulla que tiene el Lollapalooza?”.

Un DJ, gráficas que aparecen ocasionalmente y músicos invitados (EasyKid y Cease) condimentan el espectáculo, sustentado en el culto que generan hits como “A fuego” y “Exhibicionista”, que ofrecen una versión menos explícita y dura del trap.

Algo más directo y salvaje es el español Kidd Keo, que a la misma hora subía los decibeles del Perry’s Stage y que repletó la cancha del recinto y parte de las plateas, para interpretar temas como Dracukeo. Un espectáculo de intensidad acrecentada por la alta temperatura que ofrece un recinto habituado a la electrónica. En ese mismo lugar, en una variante más ligada a los sonidos cariocas y el reggaetón -y con menos canto-, el brasileño Kevinho dio un show que partió arriba y se fue enfriando. Su público, a la salida del Movistar Arena, se encontró con Los Tres y no dudó en corear Un amor violento. No todo es juventud.

Tampoco se restó de la tendencia Los Pulentos, que en su intento por revisitar las canciones conocidas del programa de TV, pasaron por todas las teclas de lo urbano, en Kidzapalooza. Al cierre, subiría a cerrar la jornada en el Acer Stage el argentino Paulo Londra, el mayor exponente de la escena del trap en su país.

Y para hoy el género espera vivir una jornada memorable, con Gianluca, Tomasa del Real y el esperadísimo debut de Paloma Mami, además de Bad Gyal y Alemán. Mañana se extiende con C. Tangana, Omar Varela y Khea, concluyendo una versión de estreno para el trap, que podría anticipar la futura participación de headliners como Bad Bunny o J Balvin.

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