Culto
“Something” al ukelele: el homenaje de Paul McCartney a George Harrison

“Something” al ukelele: el homenaje de Paul McCartney a George Harrison

El pequeño instrumento era uno de los favoritos del guitarrista, por ello "Macca" lo eligió para interpretar el tema con que suele homenajear a su excompañero en sus conciertos.

Si algo caracteriza a los conciertos de Sir Paul McCartney son sus momentos emotivos. Tal como en su último concierto en el Estadio Nacional, el músico hace una sección de homenaje a sus fallecidos excompañeros en The Beatles, John Lennon y George Harrison.

Para recordar a este último, “Macca” suele interpretar una versión de “Something” acompañándose del ukelele. Se trata de un pequeño instrumento de cuatro cuerdas que se toca al rasgueo, tal como las guitarras. Surgió en Hawaii como una adaptación del cavaquinho portugués.

Al guitarrista le encantaba ese instrumento y lo tocaba a menudo. De hecho él grabó el que suena al final de “Free as a bird”, el tema que los Beatles sobrevivientes completaron a partir de un demo de John Lennon, para el proyecto The Beatles Anthology. Incluso se le puede ver tocándolo en un clip de la serie. Eso explica la elección del cordófono como eje central de la versión.

Según las estadísticas de setlist.fm, la primera vez que el bajista interpretó el cover fue el 1 de abril de 2002 en el Arena de Oakland, en Estados Unidos. Solo habían pasado cinco meses desde la muerte del autor de “Here comes the sun” y era una forma de recordarle. Desde entonces, la ha tocado en 379 oportunidades.  También la interpretó en el recital de homenaje The Concert for George y además se puede escuchar en el disco en vivo Back in the U.S.

Harrison comenzó a trabajar en “Something” hacia el final de las sesiones del White Album. La comenzó a componer al piano y luego la presentó para el disco Abbey Road, el último grabado por los de Liverpool. Fue lanzada como sencillo el 31 de octubre de 1969, con la canción de Lennon “Come Together” en la cara B.

Habitualmente se piensa que fue dedicada a su esposa de entonces, Pattie Boyd. “Me dijo de una manera práctica que lo había escrito para mí. Pensé que era hermosa (…) pero para entonces nuestra relación estaba en problemas. Desde un viaje al ashram de Maharishi Mahesh Yogi en la India en 1968, George se había vuelto obsesivo con la meditación. También a veces se sentía retirado y deprimido”, relata la ex modelo en su libro Wonderful Tonight: George Harrison, Eric Clapton y yo (2007, Deckle Edge).

A pesar de conocerse desde niños en el Liverpool Institute, Harrison y McCartney no siempre tuvieron una relación cordial. El guitarrista consideraba que el autor de “Eleanor Rigby” a menudo le trataba como a un subalterno. Más cuando éste solía reemplazarlo sin darle mayores explicaciones en la grabación de algunas guitarras solistas, como la del tema “Taxman”. Muy recordada es la pelea que ambos sostienen en la película Let it be, la que terminó con la salida de George de la banda por dos semanas. Años después, cuando se reunieron para el Anthology volvieron a surgir algunas desavenencias.

Sin embargo, cuando el hombre de “Give me love” se enteró que tenía dos tumores en el cerebro, decidió reconciliarse con quienes había tenido diferencias, más considerando que al morir John Lennon en 1980, éste no le dirigía la palabra por estar muy dolido por la forma en que el músico se refirió a él en su autobiografía I Me Mine.

Uno de ellos fue McCartney, quien no dudó en facilitarle su mansión de Los Angeles para que el músico falleciera tranquilo, lejos del asedio de la prensa y los fans. Ambos se reunieron, conversaron, lloraron, e hicieron las paces para siempre.

 

Sobre el autor:

Felipe Retamal N. |
Periodista de Culto. En Twitter es @feloretamaln