Culto
“In spite of all the danger”: la primera vez de Lennon, McCartney y Harrison

“In spite of all the danger”: la primera vez de Lennon, McCartney y Harrison

En julio de 1958, The Quarrymen, la banda que reunía a los tres músicos antes de su etapa Beatles, grabó dos temas en un estudio casero de Liverpool. Uno de ellos fue la primera canción escrita por "Macca" que se incluyó en el el repertorio del grupo, lo que era una excentricidad en la época. El registro estuvo perdido por años, pero tras hallarse, hoy es parte del repertorio de directo del hombre de "Band on the run".

Esa mañana cinco jóvenes se presentaron en la tienda de Percy Phillips, en el número 38 de la calle 38 Kensington en Liverpool. Eran la banda de skiffle The Quarrymen, e iban a cumplir un sueño para cualquier grupo de adolescentes amantes de la música: grabar un disco. De baja fidelidad, pero un disco al fin y al cabo. Era julio de 1958.

El grupo fue iniciado por John Lennon en su escuela, The Quarry Bank High School, dos años antes. Tras varios cambios de integrantes, para el momento de la grabación la alineación era: Lennon en voz y guitarra, George Harrison en guitarra solista, Colin Hanton en batería, John Lowe al piano y Paul McCartney en guitarra.

“Recuerdo que todos fuimos al autobús con nuestros instrumentos y el baterista se fue por separado. Esperamos en la pequeña sala de espera afuera mientras alguien más hizo su demo y luego fue nuestro turno. Acabamos de entrar en la habitación, apenas vimos al tipo porque estaba en la puerta de al lado en una pequeña cabina de control. ‘Está bien, ¿qué vas a hacer?’ Lo atravesamos muy rápido, un cuarto de hora, y todo había terminado”, recuerda “Macca” en el libro The Complete Beatles Recordings Sessions (1988, Lagardère Publishing), de Mark Lewisohn.

El pequeño estudio, llamado Phillips Sound Recording Services, era más bien un recinto de factura casera. De hecho, la sala contaba solo con un micrófono aéreo para captar a todos los músicos. Por el registro prensado directamente en un disco de 10″ se cobraba 17 chelines y tres peniques. Los jóvenes Quarrymen juntaron el dinero (3 chelines y 6 peniques cada uno) y agendaron la sesión para 12 o el 14 de julio. La fecha exacta no se conoce pues en el libro de registro no se encontró el nombre de la banda; solo la palabra “skiffle”, el estilo que tocaban.

Este tipo de música surgió en la clase trabajadora de Estados Unidos. Se basaba en ritmos acelerados y el uso de instrumentos acústicos de fabricación casera, construidos a partir de artefactos como tablas de lavar, palos, o cualquier cosa que pudiera sonar. Permitía que músicos sin mayor preparación pudieran tocar en momentos en que las economías del globo se recuperaban de los estragos de la Segunda Guerra Mundial, por lo que acceder a equipos e instrumentos era mucho más costoso.

Cuando Paul hizo de Elvis

Tras varios meses, los Quarrymen tenían un repertorio basado en temas de la primera era del rock ‘n’ roll. Por eso, al decidir las canciones que grabarían en el estudio de Phillips no vacilaron en reservar la cara A para su versión de “That’ll be the day”, de Buddy Holly, uno de los ídolos del conjunto.

Para llenar la cara B tuvieron dudas. Pero McCartney lo despejó cuando sorpresivamente presentó una canción escrita por él. Se llamaba “In spite of all the danger” y era de las primeras dos compuestas por el futuro bajista, junto a “I lost my little girl”, también ensayada por los Quarrymen, pero dejada de lado porque no se consideró tan buena. A pesar de ello, es Lennon quien las hace de vocalista.

“Fue mi canción. Es muy similar a una canción de Elvis. Básicamente soy yo haciendo de Elvis, ¡pero es un poco detestable de decir cuál! ¡ Sé cuál! Era una que había escuchado en el campamento de scouts cuando era más joven y me encantó. Y cuando llegué a escribir el primer par de canciones a la edad de unos 14 años, fue una de ellas”, relató el compositor en el libro de Lewisohn ya citado.

Lennon no se quedaba atrás. Poco tiempo antes también había compuesto su primera pieza: “Hello little girl”. Un tema que incluso tocaron como The Beatles en la fallida audición para Decca en enero de 1962.

Es necesario aclarar que por entonces no era común que las agrupaciones compusieran su material. Eso quedaba en manos de equipos de compositores profesionales (como los legendarios Jerry Leiber y Mike Stoller, autores de hits como “Hound dog”, “Jailhouse rock” y “Stand by me”) quienes proveían de canciones de acuerdo a los requerimientos de los productores musicales.

Los mismos Beatles estuvieron a punto de padecer esa práctica cuando consiguieron su primer contrato con Parlophone en 1962. El productor George Martin les quiso imponer el tema “How do you do it?” como su primer sencillo. Pero aunque la grabaron -está disponible en The Beatles Anthology 1- se resistieron y tras mucho discutir, lograron lanzar “Love me do” como su debut.

Por ello, que en 1958 “Macca” se atreviera a presentar su material era una rareza. Pero tanto él como Lennon estaban siguiendo a Holly, quien ya estaba destacando como autor de sus propias canciones.

“Todavía me gusta el estilo vocal de Buddy. Y sus composiciones. Algo digno de destacar de The Beatles es que comenzamos a escribir nuestro propio material desde el principio. Hoy día la gente da por sentado que vas a hacerlo, pero nadie lo hacía entonces. John y yo comenzamos a componer por Buddy Holly. Era como: ‘¡Guau! Él escribe y es un músico”, relata el hombre de “Yesterday” en el libro The Beatles Anthology.

Un disco perdido

Tras grabar las dos canciones y pagar el dinero, los integrantes de The Quarrymen acordaron rotarse la posesión del valioso vinilo, por una semana cada uno. De esta forma, Lennon se lo llevó. Luego se lo pasó a Paul, quien después lo entregó a Harrison, éste se lo entregó a Colin Hanton hasta que finalmente llegó a John Lowe quien se lo quedó por…23 años.

Fue a comienzos de los ochenta cuando el pianista encontró el disco en un desván de su casa. Pensó en ofrecerlo en una subasta, pero uno de sus excompañeros se adelantó y lo compró por una cifra no revelada.

“Paul McCartney había llamado a mi madre a Liverpool. Finalmente, hablé con él por teléfono y tuvimos largas conversaciones durante los próximos días porque él quería comprármelo. Yo vivía en Worcester en ese momento y él envió a su abogado y su gerente de negocios. Deposité el disco en un pequeño maletín en el banco local de Barclay y nos reunimos en una pequeña habitación que el banco amablemente me dejó usar. El trato se hizo, le entregué el disco y todos nos fuimos a casa”, relata Lowe en The Beatles, el relato de un día difícil (2015, Grijalbo), de Steve Turner.

Con el registro en su poder, el bajista hizo que unos ingenieros de sonido limpiaran el audio y le hicieran unas copias. Años después se pudo escuchar en el primer volumen de la recopilación The Beatles Anthology.

Hoy el tema es parte de los sets de gira del Freshen Up Tour (lee más acá), por lo que se espera que sea interpretada en el concierto de esta noche en el Estadio Nacional. En rigor, el músico la incorporó desde la década de los 2000, y en total la ha cantado en 152 oportunidades.

Sobre el autor:

Felipe Retamal N. |
Periodista de Culto. En Twitter es @feloretamaln