Culto
Primavera Sound 2019: el tiempo puede cambiarme, pero yo no puedo modificarlo

Primavera Sound 2019: el tiempo puede cambiarme, pero yo no puedo modificarlo

Sabemos que usar una clásica frase de Bowie para hablar de J Balvin nos expone (con merecidas razones) a las penas del infierno y/o la extinción total de los pandas mundiales, pero así son las cosas. Lo que sucede es que, a fines de Mayo, el evento se abrirá como nunca antes a los géneros urbanos. Polémicas mediante, Primavera Sound apuesta a lo que llaman la “nueva normalidad”, incluyendo un inédito porcentaje de presencia femenina.

Que no se diga que el aviso fue intempestivo, ni mucho menos. En la edición 2018 de Primavera Sound, clásico festival de música independiente realizada en Barcelona desde 2001, una de las atracciones centrales era el trío de trap estadounidense, Migos. Eso sí, la expectación, ya fuese acompañada con aplausos o con tomates, no tuvo su recompensa, porque no lograron llegar, debido a un problema con el avión. Y como si el destino aún tuviese algo de lógica, fueron reemplazados en el escenario central por la banda española de noise pop, Los Planetas.

Los granadinos no tenían que mostrar credenciales indies luego de 25 años de carrera, cosa que sí exigían algunas voces críticas a representantes de música urbana como Vince Staples, A$AP Rocky, C Tangana o Bad Gyal. Todos ellos ocupaban un espacio destacado en aquel fin de semana en el Parc del Forum, junto con nombres, si se quiere, más estándar como Nick Cave and the Bad Seeds, Björk, Mogwai o Arctic Monkeys.

Porque, camino a las dos décadas de Festival, existen ciertos criterios de membrecía indie bastante definidos, que “justifican” la presencia de los artistas en eventos y medios afines. Si no, que lo digan los molestosos de la revista especializada Rockdelux, quienes decidieron en su número de diciembre pasado poner en portada al reggaetonero J Balvin y sentarse a ver arder las redes sociales.

Se llame conocimiento extrasensorial o información privilegiada, la publicación le acertó a uno de los cabezas de cartel de la nueva edición del Festival, que tendrá lugar entre el 30 de Mayo y el 1 de Junio en Cataluña. El colombiano será uno de los nombres importantes junto a Erykah Badu, James Blake, Suede, Solange, Rosalía, Stereolab y Tame Impala, entre la friolera de 226 nombres que componen la cita.

No es la primera vez, en todo caso, que el festival espanta a los puristas. Ya en 2012, la inédita presencia de bandas de metal extremo como Mayheim o Napalm Death, abrió la polémica. Claro que no se puede comparar darle un poco de espacio a las huestes del demonio a permitir que, por ejemplo, el trap tenga un escenario especial, con artistas seleccionados por el español Yung Beef. O sí se puede hacer, porque independiente de lo que se haga, a alguien le picarán los dedos para un buen tweet aleccionador. Amén.

Al final, la idea central es lo que la organización ha llamado la “nueva normalidad”, basada en lo ecléctico del cartel y en la paridad de género al momento de seleccionar los artistas. Iniciativa que ha sido destacada por medios como el diario español El País, que ha mencionado como factor de este cambio, la condición de “termómetro de la música actual” que tiene el evento, así como la alta convocatoria extranjera, que el año pasado llegó al 55% dentro de las 220.000 personas que asistieron.

Efecto bandersnatch

La cualidad inabarcable del Festival, con más de 200 artistas repartidos en 9 escenarios durante el fin de semana, pone a prueba el cansancio y la capacidad de, maldición, elegir. Como aquella primera película de Black Mirror para Netflix, se abre un nuevo camino con cada decisión que se toma, incluyendo aquellas pequeño-burguesas como comer, beber o tomar algo de aire entre concierto y concierto.

Al final, se puede decir que el Primavera Sound son varios festivales dentro del mismo (enorme) espacio, que se van armando según el interés y las energías de quien debe moverse en trayectos que pueden ser bastante largos, en ocasiones. Por ello, si se supera la obsesión compulsiva de ver todo, algunas rutas definidas se abren.

Si el interés va por la música negra, la presencia es generosa, sobre todo de mujeres. Erykah Badu, Janelle Monáe, Cardi B, Neneh Cherry, Kali Uchis, FKA Twigs y Solange, son los nombres que más resuenan. Por su parte, del lado masculino, resaltan la sensación trap Future, junto con consagrados como Pusha T y Nas.

¿Ya dijimos que había Reggaeton y ocupamos el genio de Bowie para amortiguar el golpe? Bueno, no sólo estará el mencionado J Balvin, sino que pioneros del género como Ivy Queen y DJ Playero. Aunque, por suerte, hay un antídoto en base a lo que han llamado “indie rock canónino” para evitar toparse con tanta urbanidad. Por ahí, lo que destaca es el esperado regreso de Stereolab, junto a unos muy vigentes Suede, Low, Guided by Voices o Stephen Malkmus and the Jicks, desde el apartado de leyendas; y Courtney Barnett, Kurt Vile y Mac de Marco desde el recambio generacional.

Nos quedamos cortos, porque ni siquiera hemos mencionado a Nitzer Ebb, Dirty Projectors, Built to Spill, Charli XCX, Future Islands, Carcass, Jarvis Cocker (con su proyecto Jarv is), Interpol y Primal Scream. Tampoco a aquella medallita de la suerte llamada Shellac, banda del productor Steve Albini, que se presenta por vez número 12 en el evento. Ni hablar de Liz Phair, Ritchie Hawtin CLOSE, Kate Tempest, Jungle, The Messthetics (con la reunión de la base rítmica de Fugazi) y un etcétera que excede este espacio. Diversidad, que le dicen.

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