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La biblia secreta del hip-hop

La biblia secreta del hip-hop

¿Qué tienen en común David Bowie, Slipknot y Hanson con Big Daddy Kane, Public Enemy o Kanye West? Todos ellos han sampleado la serie de compilados Ultimate Breaks & Beats, una verdadera guía para beatmakers, productores y DJs con la firma del neoyorkino Breakbeat Lou.

Primero pintó graffitis, luego bailó al ritmo de DJ Kool Herc como b-boy en el Bronx, pero todo comenzó mucho antes, a comienzos de los 70, cuando su mamá ponía música en casa.

-¿Mi disco favorito? Se llama Beggin, es un single de Frankie Valli & The Four Seasons, y pertenecía a mi mamá. Y mi mamá, cuando me salí de la música porque tuve familia, me dijo que va a llegar la fecha en que el mundo te va a reconocer por lo que has hecho.

Coleccionista de vinilos y DJ desde 1973, Breakbeat Lou cuenta que los primeros apuntes del hip-hop los vio a comienzos de esa década en el Bronx, durante las competiciones de baile entre afroamericanos y latinos.

-Si no fuera por la sangre latina, no tengo miedo de decirlo: el hip-hop no existiría -asegura el hijo de una familia de puertorriqueños asentados en Nueva York y protagonista del segundo día del laboratorio de Batalla de los Gallos y Red Bull Music Academy en Cuba.

-DJ Kool Herc fue muy importante —enumera Lou—, era lo que escuchábamos en las fiestas. El Bronx entonces era una comunidad bien unida: si alguien tenía problemas para pagar el alquiler, para comprar comida, hacíamos una fiesta desde las 12 del día.

Cuando el hombre del West Bronx explotó, según Lou hubo dos personas que vinieron a expandir el nuevo estilo de baile. Dos nombres provenientes desde el South Bronx que serían leyendas: Afrika Bambaataa y Grandmaster Flash.

-Todo el mundo quería ir a divertirse a esas fiestas. Escuchar esa música. Bailar.

Cenzi, el beatmaker chileno tras Makiza, y uno de los invitados al laboratorio en La Habana, lo resume así:

-Fue increíble escuchar de primera mano la historia del hip-hop y la importancia de lo latino. Yo siempre lo he sabido, pero el grado que él me dio fue increíble: en los primeros jams, el 90% eran latinos. Yo pensé que era un 10%. Me dio vuelta la situación. Me cambió la visión de las raíces del hip-hop.

Luego todo es más o menos rápido: Louis Flores todavía no es Breakbeat Lou cuando aprende a mezclar mirando a amigos hacerlo. Hasta que tiene sus primeros platos.

-Me los compró mi cuñado, unos Technics VS-101 que todavía conservo -dice el estadounidense.

¿El primer disco que compró? Uno de Willie Colón, en 1973, que se titula Che Che Colé. Un 45 que todavía atesora en su colección que supera los cien mil longplays, donde guarda copias de Los Ángeles Negros, por ejemplo. Y eso sin contar sus discos 45s:

-En ese tiempo, al menos en Nueva York, por el orgullo de tener un disco la gente escribía su nombre en las carátulas.

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El aporte más reconocido de Lou a la cultura hip-hop viene una década más tarde.

A mediados de los 80, cuando el rap tomaba prestados pedazos instrumentales de otros géneros, había un sentimiento generalizado por no revelar los discos utilizados para samplear.

En 1986, Breakbeat Lou y su socio Lenny Roberts rompieron con esa norma y lanzaron Ultimate Breaks & Beats, una serie de 25 vinilos donde revelan nombres y títulos de algunos de los secretos mejor guardados del hip hop.

Para entender mejor el trabajo del neoyorkino, te invitamos a oír un tema de una banda de los 60s llamada The Winstons:

En 1969, los de Washington grabaron “Amen, brother”, un lado B en clave funk y soul que se convertiría en uno de los solos de batería más sampleados en la música pop:

Y Breakbeat Lou fue uno de los responsables de encontrarlo y ponerlo al servicio de otros.

Tocado originalmente por el baterista G. C. Coleman, el loop fue uno de los hallazgos descubiertos en Ultimate Breaks & Beats, y fue sampleado para temas de David Bowie:

Hasta N.W.A:

Y de The Prodigy:

Y Slipknot:

Hasta el opening de Las chicas superpoderosas:

¿Más? Probemos con “Synthetic substitution”, de Melvin Bliss. Otro de los temas rescatados por Breakbeat Lou en Ultimate Breaks & Beats:

El loop de la batería no solo aparece en “Mmmbop”, uno de los singles estrella del trío Hanson:

También lo usaron Kanye West, Pusha-T y Ghostface Killah en “New god flow”:

Y, varios años atrás, Wu-Tang Clan en “Bring da ruckus”:

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Frente a la última camada de freestylers y productores de Iberoamérica, reunidos en la Fábrica de Arte Cubano de La Habana, Breakbeat Lou habló del rap actual en perfecto spanglish.

-Falta sentido y honestidad en las letras -reclamó.

-Ahora cualquier niño puede comprar una computadora Apple, grabar algo y ponerlo en iTunes. Si tiene una cuenta de Instagram o Twitter, un 10% de sus seguidores lo van a escuchar. En los tiempos de nosotros, teníamos que gastar 600 dólares para coger 10 horas de tiempo en un estudio. Era sangre, sudor y lágrimas para grabar una sola canción. Tal vez por eso ahora todo suena igual. “Me pica la cabeza/ me pica la cabeza/ me pica la cabeza”. Y la música rap o hip-hop fue creada siempre como música de comunidad, con orgullo, como algo honesto y del corazón.


* Fotos: Enrique Castro-Mendívil

Sobre el autor:

Alejandro Jofré |
Editor de Culto. En Twitter es @rebobinars