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Los cinco mejores discos del britpop según Pitchfork

Los cinco mejores discos del britpop según Pitchfork

El magazine estadounidense elaboró un listado de LP's en que figuran títulos de Blur, Oasis, y otros. En muchos casos resultaron los trabajos en que se consiguió asentar una propuesta musical y artística.

Pulp -Different Class (1995)

Aunque la banda ya se había forjado un nombre gracias al fundamental His ‘n’ Hers (1994), fue su quinto elepé, Different Class el que lanzo al grupo a la popularidad. Con himnos como “Common People” y “Disco 2000”, que lograron alta rotación gracias a sus videos, la placa reúne lo mejor del imaginario de Jarvis Cocker: desde la portada -tomada en una boda real-, a las historias cotidianas en las letras, como el consumo de drogas en “Sorted for E’s & Wizz”, imágenes sobre un pub en el Soho en “Bar Italia”, y los pulsos bailables que se anticiparon al rock de pista que se escuchó la década siguiente.

Blur – Parklife (1994)

“Cuando salga nuestro tercer álbum, nuestra posición como la banda inglesa por excelencia de los años 90 estará asegurada”, vaticinó Damon Albarn a un grupo de periodistas poco antes del lanzamiento de Parklife. Grabado a los cuatro meses del lanzamiento de Modern life is rubbish (1993), la placa consagró al cuarteto con singles exitosos como “Girls & Boys” y “To the end”, pero ante todo, les permitió consolidar una propuesta estética con muchos guiños a la cultura pop inglesa, especialmente su humor -como en “Lot 105” y “The debt collector”-, lo que conectó con una audiencia ávida de novedades tras la gris era Thatcher.

Radiohead – The Bends (1995)

Más cercano al rock alternativo que al britpop, el segundo largaduración de los de Oxford les entregó la validación artística que les permitía escapar del exitismo desatado por “Creep”. Solo en nueve semanas, los músicos completaron un material lleno de momentos muy inspirados: las interpretaciones de Ed O’Brien, en “Street Spirit”, y Johnny Greenwood, en “Just”, son fundamentales para cualquier aspirante a guitarrista, y el trabajo de letras por parte de Thom Yorke ofrece sus mejores momentos de oscuridad y desencanto.”Fe, me estas alejando/Lo haces todos los días/No lo dices en serio, pero duele como el infierno”, dice la primera línea de “My Iron Lung”.

Oasis – (What’s the story) Morning Glory (1995)

Si Definitely Maybe (1994), había sido el asalto descarado a los charts con olor a cigarrillos y cerveza barata, el segundo disco de los mancunianos es la celebración. Con canciones más accesibles y directas que las de su debut, Noel Gallagher impuso una mirada autoral en que, vaya paradoja, las letras importaban menos que un buen coro. Los textos de “Roll with it” y “Don’t look back in anger” parecían ser deudores del desvarío lennoniano de “Come Together”, pero con un espíritu de juega irresistible. “El primer álbum es sobre soñar con ser una estrella del pop en una banda. El siguiente trata de ser realmente una estrella del pop en una banda”, resumió en forma certera Noel Gallagher.

Suede – Dog Man Star (1994)

Para NME, una de las revistas de música más prestigiosas de Inglaterra, el segundo largaduración de los londinenses, es la joya perdida del grupo. Tras la resaca de glam rock desatada a toda potencia en su celebrado debut homónimo, y en los singles como “Animal Nitrate”, el conjunto trabajó en un material más oscuro, con muchas partes y mucho menos fluido que lo impuesto por sus contemporáneos. Pero en la elegancia de “The wild ones”, la mirada experimental de “Daddy’s speeding” y el drama de “The 2 of us”, se oye a una banda llena de ambición creativa y con ganas de sacudirse de las etiquetas, aunque ello les cobró la partida del guitarrista Bernard Butler, lo más parecido a Johnny Marr en la época.

 

Sobre el autor:

Felipe Retamal N. |
Periodista de Culto. En Twitter es @feloretamaln