Culto
Esparta, Deadly Class y The Umbrella Academy: La teoría adolescente

Esparta, Deadly Class y The Umbrella Academy: La teoría adolescente

Son tres historias que apuntan al mismo relato, el mismo conflicto y los mismos personajes, pero en situaciones dispares.

Septiembre de 2021, la profesora más querida de una escuela pública de San Petersburgo muere al caer desde el tercer piso. Un año antes, llegó al colegio Alex, el alumno perfecto: brillante, guapo, buen deportista, noble, líder absoluto. Acabó con el bullying en una mañana, se convirtió en presidente de curso a la semana y en un símbolo juvenil. El caso es que Alex introdujo a sus compañeros en Esparta, un experimento de realidad virtual impulsado por el gobierno y ahí se enredó todo. Los 20 alumnos de la profesora fallecida llevan doce meses en una doble vida; por un lado su trivialidad normal y por otro la felicidad absoluta que da el ciberespacio, donde cada uno de ellos es libre y pueden “vengarse” de los adultos que los maltratan.

El dilema es que la realidad se está cruzando con la virtualidad, Alex no es precisamente quien dice ser y cada uno de los usuarios de Esparta se está volviendo ciego. Mitad drama juvenil, mitad thriller policial con cyberpunk, esta primera producción rusa de Netflix es un puñetazo de frescura a la oferta del streaming. Lejos del apoyo mediático de las series gringas e inglesas, este “mashup” entre Matrix y Beverly hills 90210 en clave comunista ha sabido ganarse un nicho de culto como otro buen ejemplo de la buena salud de la ficción fantástica venida de los países del extinto pacto de Varsovia.

Ahora pensemos en Harry Potter, pero a la inversa. Un chico huérfano es llevado a un exclusivo colegio donde lo preparan para convertirse en asesino. En su caso particular, para matar al presidente Reagan. Estamos en los 80, suena Depeche Mode y Tears For Fears y las clases de ciencias y lenguaje se combinan con combate cuerpo a cuerpo, uso de armas, supervivencia a redadas policiales, conducción a alta velocidad y cómo matar sin dejar pistas. También las reglas necesarias para manejar mafias. Deadly Class, flamante estreno del canal FX, nos presenta a un anti-Harry Potter llamado Marcus, quien como buen malvado, tras matar a sus padres debe educarse para ser el peor entre sus iguales. Por supuesto en sus clases de elite no rivaliza con el capitán del equipo de fútbol, sino con el primogénito de un narco-cartel mexicano o con el tonto heredero de un imperio mafioso ruso. Humor negro, mucho pop de los 80, pero sobre todo personajes extremadamente carismáticos para un drama que tiene la gracia de carecer de héroes; acá el jovencito es un villano de temer. Ya saben, es muy duro tener 15 años.

Creada y escrita por el cantante y exlíder de My Chemical Romance, Gerard Way, The Umbrella Academy es una colección de cómics que al igual que Deadly Class concentra su arco narrativo en una escuela exclusiva. En este caso un grupo de muchachos que son instruidos para un objetivo mayor: evitar el fin del mundo; textualmente en las antípodas de la serie de Fox. También juega con el arquetipo esencial de todo buen cuento con jóvenes protagonistas, la necesidad imperiosa de encontrar un lugar en el mundo sin perder la desadaptación obvia de la edad y sin la cual no habría conflicto.

Esparta, Deadly class y The Umbrella Academy son tres historias que apuntan al mismo relato, el mismo conflicto y los mismos personajes, pero en situaciones dispares. ¿Héroes o villanos? Da lo mismo, acá lo que importa es el desafío de crecer y encontrarse, nada muy distinto a esa otra maravilla llamada Sex education, pero acá con ciberespacio, armas y superpoderes.

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