Culto
La mujer que fotografió una rebelión femenina en Irán

La mujer que fotografió una rebelión femenina en Irán

Con su cámara en mano, Hengameh Golestan salió a la calle el 8 de marzo de 1979 con motivo de la manifestación de las mujeres de Teherán contra la ley que les imponía el uso de la hijab. Solo años después pudo presentar las imágenes en una exposición.

El lunes 8 de marzo de 1979 (o 17 Esfand en el calendario persa) el Día Internacional de la Mujer tuvo más sentido que nunca para las iraníes, pues miles se congregaron en las principales avenidas de Teherán a fin de protestar contra la ley, promulgada por el nuevo gobierno islámico, que les imponía el uso de la hijab como requisito para salir de casa.

Testigo de la jornada fue la fotógrafa Hengameh Golestan. Ella llevaba unos años trabajando para distintos medios y revistas tomando imágenes de mujeres y niños en situaciones cotidianas. Pero esto era distinto.

“Estuve en las calles desde la mañana hasta la noche porque algo estaba sucediendo siempre. Todos los días eran tan impredecibles. El estado de ánimo era uno de anticipación y emoción, y un poco de miedo. Estábamos participando activamente en la configuración de nuestro futuro a través de acciones en lugar de palabras y eso se sintió increíble”, contó a The Telegraph.

Se trataba de una lucha por mantener las libertades públicas que se habían conseguido. Desde mediados del siglo el país avanzaba, no sin sobresaltos, hacia un modelo de desarrollo de corte absolutamente occidental. Eso permeó hasta la sociedad. La moda tomó como referencias lo último que surgía en Europa y Estados Unidos, hombres y mujeres compartían las aulas del sistema escolar y disfrutaban tanto de la música disco como del punk.

Estudiantes de la Universidad de Teherán, 1971.

Todo cambió con la revolución que derrocó al artífice del proceso modernizador, el Shah Mohammad Reza Pahleví. En su lugar se levantó un gobierno teocrático y conservador liderado por el carismático Ayatolah Jomeini, quien barrió con muchos de los avances. A las mujeres se les prohibió convertirse en jueces, las escuelas estaban separadas por género -y se enseñaba principalmente el islam-, se prohibieron la música y el cine occidental, además del consumo de alcohol, y se permitió la poligamia para los hombres.

Al respecto, la película animada Persépolis es un relato de la tensión entre la tradición y la modernidad. La historia de la joven Marjane, quien se debate entre el gusto por la cultura occidental y su apego a la familia, le hace vivir con una profunda sensación de desarraigo. El país en que creció ya no existía, y en el extranjero, la hostilidad hacia lo que representó el movimiento de Jomeini le limitaba su integración social.

La jornada de protesta en Teherán pronto derivó en una fuerte represión por parte de grupos conversadores que atacaron a las manifestantes. “Tomar fotos en la multitud no fue fácil, la mayor parte del tiempo corría y me escondía de los funcionarios del gobierno que no querían que se tomaran imágenes. Era una empresa en solitario, el hecho de que tendrías que correr y esconderte constantemente hacía imposible entrar en equipo”, relató Hengameh Golestan.

Las imágenes de la concentración se convirtieron en una serie que tituló Witness 1979, la que se pudo ver completa por primera vez en una exposición en la galería The Showroom, de Londres, en 2015. Años después, desatada la guerra entre Irán e Irak la fotógrafa intentó obtener un permiso para ir al frente como fotorreportera, pero se le negó aduciendo su género. En 1984, tal como la joven Marjane debió marchar a europa, aunque en su caso fue a Inglaterra,

Respecto a como analiza el acontecimiento con la mirada del presente, ella señaló al matutino inglés ya citado. “Este resultó ser el último día en que las mujeres caminaban por las calles de Teherán descubiertas. Fue nuestra primera decepción con los nuevos gobernantes de Irán después de la revolución. No conseguimos el efecto que habíamos deseado. Pero cuando miro esta foto, no solo veo el hijab sobre ella. Veo a las mujeres, la solidaridad, la alegría y la fuerza que sentimos”.

Sobre el autor:

Felipe Retamal N. |
Periodista de Culto. En Twitter es @feloretamaln