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Los discos que influenciaron a Álvaro Henríquez

Los discos que influenciaron a Álvaro Henríquez

El músico nunca ha ocultado que es un melómano de tomo y lomo. Por ello son constantes sus guiños a una galería de artistas que van desde los Beatles a Roberto Parra, pasando por una gran variedad de sonidos de música popular chilena y anglo.

Si hay algo que destaca a Álvaro Henríquez como entrevistado, son sus menciones a los trabajos de sus músicos favoritos. Ya en sus años de Los Tres homenajeó a varios de ellos tocando algunas de sus canciones en directo, e incluso se animó a mostrar a un nuevo público las canciones de Buddy Richard y otros artistas del repertorio popular chileno. En Culto repasamos algunas piezas claves en la historia del músico penquista.

Sgt.Pepper’s Lonely Hearts Club Band

Para nadie es un misterio el fanatismo de Henríquez por el cuarteto de Liverpool, cuya música conoció a partir de la nostalgia de los medios tras el asesinato de John Lennon en 1980. Por ello le pidió a su padre que le comprara un disco de la banda. En un viaje a Santiago el Expresidente de la Corte de Apelaciones de Concepción entró a una tienda de discos, preguntó cuál era el mejor. Le recomendaron el disco psicodélico de 1967, y lo compró.

Pet Sounds

Su disco solista de 2004 está cruzado por la influencia de Brian Wilson, la mente tras la música de los Beach Boys. Incluso por esos días el chileno viajó a Londres para verlo en vivo, ocasión en que además pudo estrecharle la mano. Las cuerdas y los vibráfonos de “Vida o muerte”, el órgano en stacatto de “Amada”, las percusiones con eco en “Recién cansado”, son deudoras de la elegancia pop de Pet Sounds, la imaginación de Smile, y el romanticismo de Today. “¿’Surfin’ U.S.A’?: sí, pues. Me gusta. O Stray Cats. Claro: yo muy allendista seré y todo, pero a mí la música gringa que me gusta es la más gringa: Brian Wilson, el rockabilly, el hillbilly. Eso es Ku Klux Klan, casi”, contó al periodista David Ponce en 2004.

Buddy Richard en el Astor

En más de una oportunidad, el músico ha manifestado su admiración por el baladista de la Nueva Ola y su gusto por el elepé en vivo que grabó en 1969. Conocido es el cover de “Tu cariño se me va” que grabó junto a Los Tres en el álbum La Espada & La Pared (1995), pero también solían tocar “Despídete con un beso”. “Lo considero un gran compositor, tiene frases simples y populares, es algo que le envidio un poco. Yo nunca he accedido a eso, por ejemplo, ‘jugué a ganar y solo he conseguido un lugar en el reparto del olvido’ (…) Ese cimiento de la música chilena es lo que más me gusta de él”, relata en la biografía no autorizada Los Tres, la última canción (2002, Aguilar).

Los tiempos de la Negra Ester

Cuando Henríquez se integró a la Regia Orquesta, el grupo que musicalizaba las presentaciones de la obra La Negra Ester, el director Andrés Pérez lo llevó a conocer al hombre que inspiró el montaje: el folklorista Roberto Parra. Rápidamente comenzaron una relación de amistad y respeto artístico. El viejo músico le enseñó y lo formó en los secretos de la canción popular más profunda. “Yo lo admiraba. En la misma mirada yo sentía amor y respeto, esa admiración única que te produce un ser único”, relata el penquista en texto biográfico de Los Tres. En el disco Los Tiempos de la Negra Ester se pueden oír temas como el jazz huachaca que el cuarteto tocaba en sus presentaciones, y se incluyó en el DVD Vermouth & Noche, que registra sus últimos conciertos.

Rubber Soul

Otro álbum de los Beatles al que Henríquez suele referir como sus predilectos es el que incluye temas como “Nowhere man”. En un video de canal Conciertos Perú, de Youtube, el músico se explaya en las razones para elegirlo. “Por la sonoridad que tenían, por la simpleza de la instrumentación”. En la misma oportunidad también mencionó un compilado de Chuck Berry y la música de Roberto Parra. Cuando se le pregunta por artistas nuevos su selección incluyó a Jake Bugg y las bandas australianas Pond y Tame Impala.

Alturas de Macchu Picchu

Según Henríquez, él asistió junto a su padre y Roberto “Titae” Lindl, al concierto que Los Jaivas ofrecieron en La Tortuga de Talcahuano en 1981 como parte de la gira promocional de Alturas de Macchu Picchu. Esa presentación le resultó inolvidable. “Me marcó desde el vestuario, hasta la música, cuando el baterista [Gabriel Parra] se ponía esas máscaras de diablada y bailaba en el escenario, el poder de la música, las voces, la instrumentación, era toda una maravilla. Era la primera vez que veíamos algo eléctrico”, cuenta en el mismo video citado anteriormente.

The Queen is Dead

En los sets de canciones que tocaba en vivo durante su etapa solista, hizo un guiño a su gusto por The Smiths al incluir los temas “Vicar in a tutu” y “Last night I dreamt that somebody loved me”. En más de una oportunidad ha mencionado que el tercer álbum de los mancunianos es uno de sus favoritos. Para Joselo Rangel, esa influencia se nota en su manera de tocar la guitarra. “Él tiene el mismo gusto que yo, ese sentido melódico, de Johnny Marr, de los Smiths, una escuela que no es de solos sino de texturas”, contó a Culto.

 

 

Sobre el autor:

Felipe Retamal N. |
Periodista de Culto. En Twitter es @feloretamaln