Culto
El vínculo que unió a David Gilmour y Paul McCartney

El vínculo que unió a David Gilmour y Paul McCartney

A partir de su admiración por los Beatles, el guitarrista de Pink Floyd ha participado en varias grabaciones junto a Macca, e incluso le ha acompañado tocando en vivo, como en la presentación del disco Run Devil Run, en que les unió su pasión por el rock n' roll de viejo cuño.

En 1999 Paul McCartney preparaba una banda de acompañamiento para grabar un álbum de covers de viejos temas de la primera era del rock ‘n roll. Con el duelo por la muerte de su mujer, Linda, aún fresco, el ex beatle decidió reclutar músicos que no solo fueran competentes, sino que idealmente compartieran su gusto por aquellas añosas composiciones. Por ello consiguió a Ian Paice, baterista de Deep Purple, y para tocar la guitarra llamó a David Gilmour, de Pink Floyd.

Cuando recibió la llamada del hombre de “Yesterday”, el guitarrista aceptó de inmediato. Para él era un sueño cumplido. Nunca escondió su fanatismo por The Beatles y tocar con uno de ellos le resultaba especial “Siempre quise haber sido parte de la banda. Me enseñaron cómo tocar la guitarra. Aprendí todo, las partes de bajo, la línea principal, la rítmica, todo. Eran fantásticos”, contó el músico a Mojo.

Y en parte, el sueño se cumplió cuando ambos compartieron escenario en el Cavern Club de Liverpool, el lugar donde los fab four tocaron 292 veces, con ocasión del lanzamiento de Run Devil Run, la placa de versiones que grabaron en el estudio Abbey Road, la que incluyó clásicos de Gene Vincent, Elvis Presley y Chuck Berry.

Pero su vínculo era anterior. En la década de los 80′ el guitarrista fue invitado por “Macca” para grabar pistas en las canciones “No more lonely nights” -de Give My Regards to Broad Street (1984))– y “We got married” -de Flowers in the Dirt (1989)-. También se le puede oír en “Rockestra Theme” , del elepé Wings Back to the Egg (1979).

Antes, el bajista había participado en las sesiones de Dark Side of the Moon de Pink Floyd grabando algunas voces que serían parte de la canción “Eclipse”, pero finalmente no fueron incluidas en el álbum. El respeto de los hombres de “Echoes” hacia los Beatles era tal, que hasta Roger Waters lo ha ratificado. “Aprendí un montón de la canción protesta cuando era adolescente. Pero aprendí de John Lennon, Paul McCartney y George Harrison que era correcto componer sobre nuestras vidas, sobre lo que sentíamos, para poder expresarnos”, contó a KLCS de California en una entrevista.

Y más atrás también hay historia. El primer álbum de los londinenses, The Piper at the gates of dawn (1967), se grabó en uno de los estudios del complejo Abbey Road, ocasión en que pudieron conocer a los de Liverpool cuando estos trabajaban su célebre Sgt.Pepper’s Lonely Hearts Club Band, gracias al nexo que hizo el productor Norman Smith -a quien John Lennon llamaba “Normal”- cuyo anterior empleo había sido de ingeniero en sonido para los fab. Eso sí, Gilmour aún no entraba a la agrupación como reemplazo de Syd Barret. De todas formas no se perdió de mucho, pues los testimonios relatan que los fab four no fueron particularmente atentos con las visitas.

 

 

 

Sobre el autor:

Felipe Retamal N. |
Periodista de Culto. En Twitter es @feloretamaln