Culto
“Hay que escuchar la voz del pueblo”: cuando el “Puma” Rodríguez puso de cabeza al Festival de Viña

“Hay que escuchar la voz del pueblo”: cuando el “Puma” Rodríguez puso de cabeza al Festival de Viña

Antonio Vodanovic lo definió como "el momento más complicado" para él en el certamen, que terminó con la alcaldesa de Viña en el escenario entregándole la gaviota al cantante venezolano. En Culto recordamos ese momento vivido en febrero de 1988.

Miércoles 17 de febrero de 1988, 14 horas. José Luis Rodríguez, conocido internacionalmente como el “Puma”, llegaba al aeropuerto Internacional de Santiago. En el lugar fue recibido por seguidores y escoltado por funcionarios de Carabineros.

Su destino eso sí estaba a kilómetros, apuntando al norponiente: Viña del Mar, lugar donde realizaría cuatro presentaciones, todas de corrido. Desde el viernes 19 al lunes 22 del mismo mes estaría con dos shows en el Casino de Viña del Mar y otros dos en el Festival de Viña, lugar que concentraba la atención del artista. “Es un fenómeno bien especial el que ocurre en la Quinta, yo diría que es único en el mundo”, expresaba a La Tercera.

Rodríguez, de 45 años en aquel entonces, arrastraba problemas en los ligamentos de una de sus rodillas. Sin embargo, él contaba a la prensa de la época que no quería faltar al festival. “Actuaré aunque quede paralizado”, afirmaba el “Puma”.

Un festival caótico

Ese año, el Festival de Viña del Mar estuvo marcado por una extraña polémica. La canción representante de Perú en la competencia internacional, “No vas a hacerme el amor” de Mache (Marcela Sánchez), fue eliminada del certamen por una acusación de plagio. “Yo envié hace cuatro años mi tema a Viña y en esa oportunidad no clasificó y ahora me encuentro con que ha sido plagiado. No puedo entender cómo pudo filtrarse”, declaraba en entrevista a La Tercera Jacqueline Cadet, la presunta afectada de la copia. El caso, que involucró a diplomáticos peruanos, Horacio Saavedra, protestas en Lima y desmentidos a Cadet, terminó en la desestimación de su imputación, quedando instalado que el tema fue vetado por contener muchas veces la palabra “no”, esto a meses del plebiscito que determinaba si Chile seguía o no en dictadura.

Por otro lado, Richard Page, vocalista de Mr. Mister, leyó durante su presentación una carta, la cual destacó por su “saludo para los actores chilenos amenazados de muerte. Los artistas del mundo estamos con ellos”, lo que derivó en cortes de la transmisión televisiva y una rectificación de Page en el escenario. “Yo no soy político. Solo soy un músico y los amo”, afirmó.

Video: TVN.

Sumado a lo anterior, artistas como Los enanitos verdes, Laura Branigan, Nydia Caro, Modern Talking, el grupo Nadie, un joven Chayanne (que compartió en el jurado internacional con George Martin, conocido como “el quinto Beatle”, y la actriz italiana Ornella Muti) y el humor de “el Monteaguilino” eran parte de la parrilla de Viña 88.

En ese ambiente es que “el Puma” se presentaría en el escenario de la Quinta Vergara.

“Viña es un trampolín para muchos artistas, entre los cuales me incluyo. Prácticamente nací en Viña del Mar. Para mí es como el hijo que vuelve a su casa a agradecer a sus padres por haberle enseñado tanto”, declaraba Rodríguez a La Tercera. Eso sí, se manejaba con cierta cautela ante la prensa, ya que desistió de hablar de los premios, aunque deslizó una señal en aquella misma entrevista: “quiero ofrecer actuaciones para la gente del pueblo”.

El domingo 21 de febrero, el cantante realizó un show de 45 minutos en el festival, llevándose una antorcha de plata en su primera presentación. En aquella jornada también estuvieron Chayanne, que venía precedido por el éxito de “Fiesta en América”, y Lorena, quien en la edición anterior del certamen ganó la competencia folclórica con la canción “Rapa Nui mi amor”.

La noche histórica

Lunes 21, último día del Festival de Viña del Mar 1988. En aquella ocasión estuvieron en escenario Alberto Plaza, Álvaro Scaramelli y Laura Branigan, además de realizarse la final de la competencia internacional. Junto a esos números artísticos, Rodríguez irrumpió en escena para su segundo encuentro con la Quinta Vergara.

El show del “Puma” se desarrolló con normalidad. Al igual que en su primera jornada, el artista tenía fijados 45 minutos para su exhibición. Sin embargo, tras recibir una primera antorcha (sumada a la del domingo), el público de la Quinta Vergara quiso ir más allá: pidió la gaviota, premio al que solo podían acceder los ganadores de las competencias internacional y folclórica. “El famoso monstruo, esa entidad que se forma con la identidad de intereses del público de la Quinta, había estado bastante poco agresivo. Durante mucho tiempo fue una bestia adormecida (…) En la noche final del Festival despertó con toda su fuerza de otrora y ya no hubo barrera que pudiese detenerlo”, afirmaba La Tercera al día siguiente.

Si bien no hay registros del concierto completo disponibles a acceso público (como el canal oficial de YouTube del Festival de Viña), tanto la prensa de la época como notas televisivas de TVN, canal que transmitió esa edición del certamen y que tiene en su archivo la presentación, afirman que el “Puma” detuvo su performance y estuvo cerca de 15 minutos sin retomar, escuchando al público y de paso poniendo bajo presión a Vodanovic y las autoridades vinculadas al espectáculo.

“Si no quieren que reciba la otra antorcha, no la recibo. Me llevo esta. Y si la voluntad de ustedes es que me lleve la gaviota, pero las reglas no pueden o no exigen, pues sencillamente no acepto la otra antorcha”, dijo el cantante, mientras el público coreaba por el premio definitivo. En ese momento y en plena transmisión del evento, Antonio Vodanovic bajó del escenario para hablar con la alcaldesa de Viña -designada por la dictadura-, Eugenia Garrido, y ver qué determinación tomaban al respecto.

Pese a que tanto el animador como la autoridad viñamarina y los organizadores no querían dar la gaviota a Rodríguez, existía un antecedente previo: Gloria Benavides había ganado el premio dos noches antes.

En eso, en medio de la tensión y la espera, que incluyó al artista silenciando a la orquesta, viene la frase que marcó la historia del festival: “A veces hay que escuchar la voz del pueblo”.

Dado el contexto político que vivía Chile en aquel entonces, mencionado al inicio de este texto, lo que dijo el “Puma” tuvo un trasfondo que atravesó el festival mismo.

Ya con el público sintonizado en la petición del galardón, la edil viñamarina subió al escenario y entregó la gaviota de plata para Rodríguez, mientras le decía algunas palabras que no fueron captadas por el audio de la transmisión. Dada la situación, Garrido sostuvo el premio incluso cuando el artista lo levantó. Sin embargo este no lo soltó y Garrido nuevamente dio su brazo a torcer, retirándose del escenario. El “Puma” ganó en todas las líneas y marcó de paso un punto de inflexión en el Festival.

Reacciones

“Yo lamento lo ocurrido anoche, reconociendo la excelente actuación de José Luis Rodríguez, pero creo que hay que tener casilleros muy claros en esto. Muy buena la actuación y el premio es la antorcha”, dijo la alcaldesa Garrido a La Tercera, mientras Vodanovic afirmaba al mismo medio que “yo soy muy amigo de José Luis, pero pienso que dada la complejidad del espectáculo y la situación, debió pensar un poco más en la continuidad del show. Puede que sea muy justo desde su punto de vista, pero a lo mejor muy injusto desde el punto de vista de un amigo y profesional que está en el escenario tratando de mantener una continuidad”.

“Hay que hacerle caso a lo que pide la gente. Si ellos no pedían antorcha, yo no tenía por qué recibirla”, contó el “Puma” tras finalizar su presentación en la noche final.

Dentro de este escenario, la entonces alcaldesa Garrido vislumbró lo que vendría a futuro: “cuando se quiebra esto por una vez, después el premio ya es la gaviota. Entonces tendríamos que pensar en otro premio para los participantes (de la competencia). Si tenemos la gaviota de plata, tendría que ser la gaviota de oro, y después vamos cayendo en una suerte de situaciones que no son las más recomendables”.

Eso sí, hubo una particularidad. Rodríguez no se fue con el trofeo tras abandonar Chile. Para la entrega del reconocimiento se usó una de las gaviotas destinadas para las competencias, teniendo que enviarle meses después un galardón aparte al artista.

“Yo creo que la tenía preparada”

En febrero de 2014, Antonio Vodanovic revivió el momento en el programa Mentiras Verdaderas (La Red).

“Era un momento tenso político, una situación complicada y ‘el Puma’ además era mi amigo. Él me lo dijo antes del festival, ‘yo vengo a buscar la gaviota’ y yo le dije ‘no, no insistas porque no tienes ninguna posibilidad. Yo tengo órdenes estrictas de la Municipalidad de no entregar la gaviota este año, porque la gaviota está destinada solamente a la competencia, tanto internacional como folclórica”, reveló el exanimador del certamen viñamarino.

El hecho hizo que Rodríguez y Vodanovic estuvieran más de un año sin hablarse, según afirma este último. “Yo no creo que haya inventado la frase en el escenario. Yo creo que la tenía preparada”, agregó Antonio en la entrevista con Jean Philippe Cretton.

Por otro lado, en septiembre de 2016 la exalcaldesa Garrido, en entrevista en Radio Valparaíso, revivió lo sucedido en Viña 1988, recordando lo sucedido como “una cosa muy desagradable”.

“Aquí había un afán muy grande, lo voy a decir, de Televisión Nacional por posicionar muy bien al Puma, porque venía próximamente en abril-mayo a programas de televisión, entonces querían sacarlo en alto. Ahí hubo todo un manejo televisivo interno para lograrlo (…) Ahora es una anécdota, pero fue muy molesto. Cuando yo dije ‘van a romper la Quinta’ con todo este griterío, yo dije ‘ya, hay que dársela’, subí al escenario y él dijo esta frase de ‘escuche la voz del pueblo’. Yo le dije a él, en silencio y al oído casi, ‘¿usted reconoce que es un artista que viene contratado, por lo tanto usted merece la antorcha, no la gaviota? Porque va a liquidar el premio de los compositores, pues’ y así fue. ¿Y ahora a quién le importan las composiciones? Da lo mismo”, relató la exedil viñamarina.

Se repite la escena

En el Festival de Viña 2003 el animador vivió una situación similar. Los Prisioneros se presentaban -por primera vez con su formación original- en la Quinta Vergara, en una edición que fue poco generosa con las gaviotas, a diferencia de la tendencia este 2019: todos los números, salvo Jani Dueñas, han recibido el galardón de plata y de oro.

La insistencia de González y compañía era el premio emblema, que incluyó un “Antonio, ven a hacer la pega” de Claudio Narea. Al igual que Rodríguez en el ’88, el trío sanmiguelino se quedó con el premio, pero Vodanovic no apareció en escenario. En su lugar, Myriam Hernández, co-animadora, y una modelo entregaron la gaviota casi al cierre del show, que concluyó con “La voz de los ’80”.


*Imágenes de la nota: archivo de Copesa.

Sobre el autor:

Felipe Rojas |
Periodista de La Tercera