Culto
Defensa de Colombina Parra intenta retener su rol de albacea

Defensa de Colombina Parra intenta retener su rol de albacea

El abogado de la cantante apelará hoy a la sentencia que dio finalizado su cargo el pasado 5 de febrero y afirma que ella seguirá cumpliendo sus funciones.

Todo el legado de Nicanor Parra Sandoval (1914-2018) está paralizado: las potenciales exposiciones, traducciones o nuevos volúmenes; al igual que sus casas -de La Reina, Las Cruces e Isla Negra- cerradas bajo siete llaves. Sus bienes y su obra artística están en suspenso, luego de que el testamento que dejaba como principal heredera y albacea a su hija menor, Colombina Parra Tuca, fuera impugnado por sus dos hermanos mayores: Catalina y Alberto Parra Troncoso, quienes argumentan que el autor de los Artefactos, fallecido el 23 de enero de 2018, tenía sus facultades mentales “aminoradas” al momento de firmarlo.

Ayer La Tercera PM dio a conocer que el 24° Juzgado Civil de Santiago rechazó la demanda presentada por Catalina y Alberto en septiembre pasado, que exigía a su hermana rendir cuentas de su rol como albacea, ya que el tribunal concluyó que aún no correspondía. Eso sí, estableció que su rol concluyó el 5 de febrero, tras un año de asumirlo y que recién ahora -según el artículo 1.309 del Código Civil- estaría obligada a dar cuentas.

El abogado de Colombina Parra, Luis Valentín Ferrada, afirmó que apelará a esa parte de la sentencia. “Seguramente la jueza no tuvo a la vista que el artículo que dice que el albaceazgo expira en un año aplica sólo si el testador no haya fijado un plazo y Nicanor Parra sí lo hizo en su testamento”, dice.

Con fecha 4 de septiembre de 2017, el testamento dice que Colombina llevará a cabo la labor de albacea hasta que “quede efectuada la liquidación de toda la Sucesión, con todos los bienes y deudas que quedaren a mi fallecimiento”. Sin embargo, es este documento el que rechazan por inválido Catalina y Alberto, quienes viven en EEUU y Noruega, respectivamente.

Según Ferrada, hasta que no se diga lo contrario, Colombina Parra seguirá ejerciendo sus labores. “El rol de albacea sigue siendo válido hasta que el juicio sobre el testamento no llegue a su fin. Recién ese día se procederá a repartir todos los bienes a los herederos y el albaceazgo acabará. Francamente, esta nueva apelación puede durar un año, y en total todo el juicio, unos cuatro”, afirma.

La parte demandante, representada por Jorge Meneses, socio del estudio Grasty Quintana Majlis & Cía, discrepa: “Si el señor Ferrada aconseja a Colombina seguir actuando como supuesta albacea aun cuando la justicia determinó que su mandato expiró, lo consideraría de una irresponsabilidad y soberbia tremenda”. Y agrega: “Obviamente no le gustó esa parte de la sentencia, que es aquella que realmente importa”.

Legado congelado

En paralelo, Colombina Parra y sus tres hermanos residentes en Chile -Francisca, Ricardo y Juan de Dios- constituyeron en un acta presentada el 18 de mayo de 2018 ante la Municipalidad de Las Condes, la Fundación Nicanor Parra, que sigue el deseo establecido por el propio antipoeta en 2001. Esta fundación “manejará la totalidad de la obra artística del poeta tanto en Chile como el extranjero” y se financiaría con el aporte del “50% de los derechos que le correspondían a Colombina Parra”, según el artículo V de los estatutos.

Claro que la fundación también ha sido cuestionada por Catalina y Alberto Parra: ésta no sería válida ya que la albacea no posee poder sobre la totalidad de la obra de Nicanor, y ahora incluso menos. Ante ello el abogado Meneses sugiere designar un interventor “para efectos de revisar las cuentas de ingresos y gastos relacionados a la herencia. Lo importante es evitar que la extinción del cuestionado cargo de albacea que Colombina ejerció hasta el 5 de febrero 2019 deje desamparado los intereses relacionados tanto a la herencia como al legado artístico de don Nicanor”.

Representada legalmente por Colombina y con un directorio en el que figuran el abogado y rector de la UDP Carlos Peña, el exministro José Antonio Viera-Gallo, y el crítico literario y sacerdote José Miguel Ibáñez Langlois, la fundación se estaría financiando con aportes de sus socios y fundadores. “Todo el dinero que pudiera recibir la albacea está empozado, la sucesión hereditaria no se ha tocado, nada se ha vendido hasta que el litigio central concluya”, dice Ferrada.

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